>EPITAFIO PRELIMINAR AL USURPADOR // Por: Sammy Landaeta Millán

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Conocemos el día que nacemos, pero nunca advertimos cuando vamos a morir. Tradicionalmente, las muertes se han concebido como de carácter físicas, pero el mundo moderno las ha catalogado como profesionales, morales y hasta políticas. No sabemos cuando dure la situación catastrófica que vive Venezuela pero por el ambiente sociopolítico nacional e internacional, nos atrevemos a decir que el fin esta cerca.
Asi lo percibimos, asi lo sentimos y asi lo transmitimos espiritualmente, ante la posibilidad cierta de no realizarse los comicios electorales presidenciales. Algunos pre candidatos de un sector de la oposición creen que se ejecutarán. Pero el regimen revolucionario apuesta que no, por la manipulación, la trampa y el fraude. Hugo Chávez ya ganó y por lo tanto no habrá posibilidades de seleccionar su sucesor. Lo cierto es que el usurpador esta electo y posesionado en el cargo, el cual defenderá a sangre y muerte. ¡Reflexionemos!
Mientras los venezolanos nos debatimos entre las posiciones de continuar con el bandidaje de izquierda o salir definitivamente de la satrapía bolivariana, la escritora Argentina Olga Wornat, quien estudió historia, derecho y periodismo en la Universidad de La Plata, en su libro, “Crónicas Malditas,” de Editorial Debate del año 2005, refiere en la página 96: HISTORIA DE MACHOS PODEROSOS, “Chávez, entre Perón y el Che, entre Dios y el Diablo” una semblanza del ejercicio del poder del presidente Hugo Rafael Chavez Frías y afirma que ya este, consiguió su puesto en la Historia, apunta, que lo que no se sabe es quien escribirá su epitafio, dejando abierta la posibilidad a la imaginación, en torno a la consolidación de la inscripción del sepulcro de Hugo Chávez, la cual, partiendo del principio de que en Venezuela se hicieren las elecciones presidenciales, el venidero 3 de diciembre de 2006 con las condiciones de trasparencia necesaria, sería sumamente simple, visualizarlo.
Si asistiéramos a los comicios con un registro de electores depurado, con la ausencia de maquinas de votación y capta huellas y con una garantía de respeto al voto directo, secreto y universal auditado por un conteo manual del total las papeletas, esto daría como resultado final que la mayoría otorgaría el triunfo a la opción opositora que se manifiesta en desacuerdo con la locura revolucionaria Castro chavista, que amenaza con implantar el comunismo en manos de Hugo Chávez por tres décadas más. ¡Los venezolanos auténticos, rechazarían inscribirse en sufragar por la oscura formula del Comunismo!
Si por su parte del Consejo Nacional Electoral en el antedicho conteo manual incluyera un primer boletín a las 9 PM; otro a las 12 M y uno a las 3 AM del día 4 de Diciembre, la tendencia mayoritaria al escrutarse el 85 % no favorecería al usurpador. Chávez, ante tanto asombro no creería en la falta de apoyo, abandono o traición. Se resistiría a pensar que propios y ajenos sufraguen en contra del proceso y no tendría valor para aceptar los resultados. En su yo interior, reconocería su renuncia, su abandono del cargo y su revocatoria maquillada por un fraude, en diversos eventos políticos del pais. Advertiría que no estaría siendo derrocado por militares golpistas o por el Imperio Norteamericano. Se sentiría morir moral y políticamente. Pero sobrevendría algo inesperado, sufriría un infarto al miocardio fulminante, que dejaría un vació absoluto del cargo. Se materializaría su muerte física. Los venezolanos permanecerían en vigilia en todas las ciudades y pueblos de la patria y en el exterior. Las cárceles retumbarían de jolgorio y en general todas las victimas del bochinche revolucionario podrían estar frente al posible destino del hombre que se atrevió a juntar a Perón con el Che y a caminar entre Dios y el Diablo, consolidando en sus mentes un texto preliminar de su EPITAFIO: Aquí yacen los restos mortales de Teniente Coronel retirado del Ejercito Venezolano, Hugo Rafael Chávez Frías (1954 – 2006) Presidente de la Republica Bolivariana de Venezuela y Comandante en Jefe de la Fuerza Armada Nacional, durante el periodo presidencial electo, relegitimado y usurpado entre los años 1999 al 2006. Golpista, megalómano, payaso, loco, cobarde, mal soldado y traidor a la patria.
Incentivó, el odio, la exclusión y violentó los derechos humanos con el consecuente llanto, miseria, dolor y muerte en los hogares venezolanos. Se caracterizó por llevar a su pueblo al desastre, permitiendo la acción de grupos irregulares extranjeros, en el territorio nacional.
Desarrollo un ejercicio militarista en la administración del poder del Estado. Avaló la invasión de milicianos Cubanos, quienes se apoderaron de las entidades publicas e infiltraron y controlaron los cuerpos de seguridad del Estado y la Fuerza Armada Nacional; esta, a su vez, en franco apoyo a su comandante en jefe, se parcializó para consolidar en el país, una revolución de carácter Comunista, incentivada por el asesino, Fidel Castro.
Por su nefasta acción, la democracia se desmoronó y las instituciones de la Nación, fueron cambiadas a su antojo. Los tradicionales poderes públicos (Ejecutivo, Legislativo y Judicial) se le adicionaron dos nuevos entes; el poder Moral y el poder Electoral, que en su conjunto, subyugaron a la población y consolidaron un manejo autocrático del País.
La Nación rechaza categóricamente la actitud terrenal de un hombre que utilizó el nombre y la imagen del Libertador de la patria para adjudicarse la potestad de encarnarlo, argumentando que Simón Bolívar despierta cada 100 años.
La auténtica República de Venezuela, afectada en su seno por los buenos y malos ejercicios gubernamentales, dispone como homenaje póstumo en sus exequias que sus restos humanos reposen en un féretro de acero forjado y que se erija en el mausoleo un monumento de concreto armado con acabado en mármol, para preservar su sepulcro.
El país, ante el deceso de tan oscuro personaje, por no poder comprobar científicamente su muerte espiritual, implora a Dios, nuestro Señor que de materializase su resurrección y su despertar en otros tiempos. No se dedique a sembrar el odio ni a estimular la tiranía.
El Estado prohíbe el uso del nombre del precitado personaje para el bautizo de calles, avenidas, autopistas, escuelas, liceos, universidades u otras entidades públicas o bienes nacionales en previsión de situaciones catastróficas. 
El pueblo Venezolano, ante la muerte del Usurpador, hace votos para que reine la paz, la felicidad, la democracia y la libertad, a fin de que las generaciones futuras vivan en armonía, y no experimenten nuevos padecimientos, por razones políticas. 
Caracas, Diciembre de 2006
Cita: “La muerte es la cura de nuestros dolores”
Simón Bolívar
Coronel (Av.) Sammy Landaeta Millán
Caracas, 19 de Junio de 2006
IMAGEN SUPERIOR:
Cronicas Malditas /Wornat Olga/ http://es.scribd.com/doc/2446114/Wornat-Olga-Cronicas-Malditas

Acerca de LA PROTESTA MILITAR

Sammy Landaeta Millán es Coronel de la Fuerza Aerea Venezolana, en Situación de Retiro, según resolución N°7446 de fecha 27 de julio de 2000 (Propia solicitud). Licenciado en Ciencias y Artes Militares (Opción Aeronáutica). Especialista en Administración de los Recursos de la Aviación. Maestria en el Empleo del Poder Aéreo. Diplomado Estado Mayor Conjunto N°14. Diplomado Curso Especial de Seguridad y Defensa para Ejecutivos. Piloto Aviador Militar. Piloto de Helicópteros Militares. Piloto de Helicóptero Comercial. Especialista en Busqueda y Salvamento. Administra Edita y desde la Gran Caracas. VENEZUELA, el blog de opinión militar y politica. LA PROTESTA MILITAR http://laprotestamilitar.blogspot.com y
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2 respuestas a >EPITAFIO PRELIMINAR AL USURPADOR // Por: Sammy Landaeta Millán

  1. >Coronel, gracias por visitar mi blog e invitarme a leer esta entrada.Yo particularmente no le deseo la muerte física al usurpador, porque el regreso del alma a la luz una vez usado el cuerpo físico es un premio que nos da la vida. No quiero que el usurpador disfrute de ese premio, sin antes haber pasado por la muerte política y moral, que es la que verdaderamente duele. El mirar al espejo y en los ojos de los demás toda la podredumbre que lleva dentro, todo el mal que ha hecho. En fin, una muerte virtual que lo lleve a desear con desesperación una muerte física que lo libere del dolor que el universo le devolvió a manera de implantar justicia.Por eso en mis crónicas, "espera en vano, sin esperanza, la muerte el comandante", un comandante que se parece mucho a este usurpador.Espectacular el epitafio para el usurpador.

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  2. >Hola Carolina:Gracias por visitarnos.Definitivamente "el comandante" tiene muchos rasgos coincidentes con "el usurpador"Muchos saludos

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