Archivos Mensuales: agosto 2014

¡No hay apuro! Por: Eddie A. Ramírez S.

¡No hay apuro!
Por: Eddie A. Ramírez S.

Gobierno y oposición se pueden tomar su tiempo. No hay apuro en tomar decisiones, ni hace falta que alguien intervenga. El país marcha bien por sí mismo, como dirían los partidarios del laissez faire. Tal y como sentenció el difunto, la economía está sólida ya que el modelo socialista la hizo inmune a las depresiones y todo está bien como que en la casa de la señora baronesa. Gobierno y oposición pueden llevarla suave. Total, como dice el refrán, no por mucho madrugar amanece más temprano.

Los rojos dicen disponer de cuantiosos recursos. Los anuncios de vender Citgo y aumentar, perdón, ajustar el precio de la gasolina son solo trapos rojos para mantener ocupada a la oposición. Nadie sensato podría pensar en vender unas refinerías que producen divisas y garantizan la colocación de nuestro crudo pesado. Ciertamente en estos momentos Pdvsa solo coloca muy pocos barriles diarios, pero eso es para que los canadienses y mexicanos puedan también colocar su petróleo y no nos tilden de acaparadores. Además, la meta de los seis millones de barriles por día es solo una promesa más de Rafael Ramírez. Lo del anuncio del ¨ajuste¨de la gasolina no es por necesidad, sino para jorobar a los ricos que poseen carros. No terminan de tomar la decisión por temor a que los pobres no se coman ese cuento y también se pregunten por qué van a subir la gasolina si el gobierno regala petróleo y dólares a Cuba y a otros gobiernos.

La unificación cambiaria tampoco tiene apuro, al fin y al cabo contar con cuatro tipos de cambio entretiene a los importadores haciendo cálculos. La escasez de papel higiénico, desodorante y champú no hay apuro en resolverla ya que la población se está acostumbrado. La de medicinas es algo programado para controlar el aumento de la población y se solucionará gradualmente cuando se logre equilibrar la tasa de mortalidad con la de nacimientos, lo cual será pronto gracias a los asesinatos y mal estado de los hospitales.

La oposición también tiene razones en tomar las cosas con calma. La unidad puede esperar. Leopoldo, Scarano, Ceballos, Simonovis, los policías metropolitanos, los veintiocho estudiantes, Baduel padre e hijo, Vasco da Costa y Miguel Ángel Nieto está cómodos en las ergástulas, desmintiendo la frase cervantina de que se encuentran donde toda incomodidad tiene su asiento. Los exiliados disfrutan de mejor calidad de vida que aquí. Ciertamente las empresas del Estado están quebradas, la agricultura es de puertos, la industria automovilística prácticamente cerrada, la prensa escrita acorralada, los hospitales en la carraplana y la educación por el suelo, pero todo se solucionará a partir del 2019 cuando un deux exmachina intervenga. Allá Keynes y los pesimistas que sostienen que a largo plazo estaremos muertos y no nos referimos solo a la muerte física, cuyas probabilidades aumentan día a día, sino enterrada la poca libertad que tenemos y el país en ruinas.

Total que el país está bien y por ello no hay apuro, la dirigencia se puede seguir peleando y el gobierno puede seguir manteniendo el rumbo que lleva. Mientras tanto, con excepción de los boliburgueses, todos los venezolanos están pasando penurias.

Como en botica: Según fuentes rojas están vendiendo Citgo porque están construyendo refinerías en Nicaragua, Ecuador y China, además porque a Citgo enviamos poco petróleo. Todo eso es cierto, pero cuando en próximos gobiernos se logre aumentar nuestra producción a seis y más millones de barriles por día tendremos problemas de colocación, además Citgo no da pérdidas y Estados Unidos es nuestro mejor mercado. Si Maduro es presidente de facto y Jaua canciller ¿por qué María Gabriela no puede ser embajadora? Allá Moncada que se la calará. Tiene razón Leopoldo, los jueces se han constituido en escuadrones de fusilamiento.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez Noticiero Digital 19/8/14

Una equivocada política exterior. Por: Fernando Ochoa Antich. El Nacional

Una equivocada política exterior

Fernando Ochoa Antich.

El Nacional

La política exterior del gobierno de Nicolás Maduro empieza a mostrar las mismas debilidades y contradicciones que ya habían caracterizado al régimen de Hugo Chávez. Esa equivocada política exterior tiene, a mi criterio, tres errores conceptuales que la hacen sumamente inconveniente para el destino de Venezuela. El primero, considerar que nuestro país puede entrar en el juego de las grandes potencias; segundo, imaginarse que nuestras acciones internacionales deben ser dominadas por una visión ideológica; tercero, creer que siempre es necesario tomar una posición determinada en los tantos conflictos que surgen permanentemente en el mundo. Hugo Chávez, nunca entendió que el gran éxito que tuvo la política exterior de la democracia se originó como consecuencia del gran consenso interno que existió entre todas las fuerzas políticas para su conducción y su natural tendencia a buscar el equilibrio en todas sus acciones internacionales.

Imaginarse que Venezuela, una potencia media de la América Latina, está en capacidad de tomar parte en el natural enfrentamiento que surge entre las grandes potencias por el predominio mundial, es no sólo un error sino una tontería. Lo conveniente, para un país como Venezuela, es guardar los necesarios equilibrios mundiales para beneficiarse, en cada oportunidad, de los hechos que ocurran. Actualmente, la humanidad vive una importante transformación. Durante medio siglo, el mundo fue bipolar, encontrándose dominado por la Guerra Fría. En la década de los noventa, después de la caída del muro de Berlín y del estruendoso fracaso de los Estados comunistas, el mundo se transformó en unipolar. Los Estados Unidos lograron imponer los valores que su sistema político y económico representaban. Actualmente, el mundo se orienta hacia un mundo multipolar, en el cual ha empezado una lucha, por el predominio mundial, entre los grandes países: Estados Unidos, Rusia, China, y Europa.

Hace algunos años surgió la absurda tesis “del fin de la historia” de Francis Fukuyama, en la cual su autor consideró que la derrota del comunismo significaba la victoria definitiva del capitalismo y del liberalismo como sistema político, en medio de la desaparición de la ideología como instrumento de transformación social. En realidad, todo régimen político tiene una ideología, pero esa visión particular del hombre no significa que ese pensamiento deba rechazar las grandes transformaciones de la humanidad producto del natural devenir de la historia. No hay duda, que los valores de la democracia liberal y la sociedad de mercado han demostrado su vigencia, como también los valores impulsados por el socialismo, los cuales se han materializado en los derechos sociales. Considerar, que la ideología que orienta el régimen chavista debe imponerse dogmáticamente en todas las acciones internacionales es un gravísimo error que puede comprometer el destino de Venezuela.

Un aspecto realmente curioso del gobierno de Maduro ha sido su natural tendencia a involucrarse activamente en cualquier crisis internacional, estableciendo siempre una posición que lo conduce al enfrentamiento con uno de los actores mientras respalda a la otra parte del conflicto. Eso sí, siempre busca enfrentar al posible aliado de los Estados Unidos, sin analizar los reales intereses de Venezuela. Al contrario, durante los gobiernos democráticos, la política exterior venezolana se caracterizó por un trascendente equilibrio que le permitió colaborar activamente en la solución pacífica de los conflictos regionales. Los ejemplos de Contadora y del Grupo de Río mostraron su eficiencia en la solución de los conflictos armados existentes en El Salvador, Nicaragua, y Guatemala a través de la Acuerdos de Estipulas. Lamentablemente, esa política de equilibrio fue dejada a un lado por el chavismo para reemplazarla por esa marcada tendencia al conflicto. Definitivamente, una política exterior totalmente equivocada.

Caracas,4 de agosto de 2014.

fochoaantich

FOchoaAntich

20140810. Una equivocada política exterior.docx

La imagen de Chávez. Por: G/D (GN) Enrique Prieto Silva. Diario 2001


La imagen de Chávez

Diario 2001 – Jueves 7 de julio de 2014

Enrique Prieto Silva

No sabemos si es polémica o un sentido de evitar que vuelva a ocurrir, pero nos parece sincera la discusión que se abre sobre la figura del difunto Chávez. Sin dudas, es personaje histórico, que está dando y dará mucho de que hablar en el futuro; y no podemos pensar, que eludiendo o impidiendo la crítica, beneficiaremos la buena o mala imagen de éste; y no se necesita de campaña alguna para cambiar, no solo la imagen y el recuerdo de lo que fue o pudo ser, por cuanto cualquiera persona que se involucre en la política, necesariamente se incorpora a este juego crítico, que a nuestro entender, él mismo se atrevió a retarnos para su evaluación y el esbozo de su imagen como presidente, benefactor o perjudicial para el desarrollo del país.

El colega columnista y politólogo Nicmer N. Evans, refiere la existencia de “una campaña que pretende erosionar la imagen y el recuerdo que existe sobre la vida y obra del Presidente Chávez”. A mi entender, no es cierta su aseveración, ya que deja de lado el necesario proceder científico evaluativo de una gestión administrativa, que condujo al país a la crisis que hoy vivimos. Nadie, en su sano juicio, puede pensar que el desastre político y económico que vivimos, puede ser el resultado de la gestión de un presidente que ha tenido que luchar durante poco más de un año, en la creencia de que puede enderezar al país inculpando a “los otros” de una “guerra económica” incomprensible. Desgraciadamente, las personas que asesoraron, adularon y endiosaron a Chávez, siguieron sus ideas sin generar la crítica necesaria, que surgió de los que entendiendo la materia, alertaron sobre las consecuencias que vendrían o resultarían de una administración improvisada y empírica, basada en la suerte del inmenso ingreso petrolero y el ocultamiento de la gestión financiera. Esto no es admisible en un país que venía avanzando a grandes pasos, sin tener la suerte de contar con los ingresos que surgieron en los períodos electorales del difunto presidente.

Sin pensarlo de nuevo y sin dudas, no es que se traslade la absoluta responsabilidad de la crisis política y económica actual a éste, sino que es así. Basta revisar sus acciones e ideas tribales: el trueque, las expropiaciones, el absurdo incremento de la nómina pública, la eliminación de la industria y la producción nacional, el control de cambio a ultranza como castigo, el engaño y la oferta engañosa a los pobres del país, la mentira de la desalfabetización, el regalo del petróleo como medio para impulsar una campaña política de prestigio internacional y para controlar los organismos regionales, el compromiso-hipoteca con China para obtener recursos y regalar “baratijas” a los pobres para que votaran por el partido PSUV, que no solamente se les impuso, sino que “tiñeron de rojo al país”. Agréguele la subyugación de los poderes públicos al ¡Uh Ah!, con decisiones y sentencias que nos avergüenzan. Es triste, que se piense, que “sectores opositores claramente definidos y caracterizados históricamente por su odio, rechazo y repulsión a todo lo que gire en torno a Chávez insisten que en su gobierno se vivió la peor etapa económica del país, esos mismos denunciantes que lo hacían desde un vuelo ida y vuelta a Miami o a Europa, y que no dejaron de beneficiarse del control de cambio, de la especulación financiera o de las comisiones en negocios con el Estado a través de ‘unos amigos’”. Aquí nos preguntamos: ¿Y es que el control de cambio era o es necesario? ¿Qué dice en su carta el estratega económico del difunto sobre el robo de más de 22 mil millones de dólares por empresas de maletín? ¿Nunca supo Chávez de las vagabunderías de sus adláteres? Su adoración a la guerrilla colombiana, que lo llevaron a la duda sobre la participación en el negocio de la droga. ¿No es odio maldecir al pueblo de Cristo y botar a los petroleros con un pito de sorna? ¿No destruyó el mismo su propia imagen?

eprieto@cantv.net

@Enriqueprietos

La película “Libertador”: una nueva falacia sobre Simón Bolívar. Por: Roberto Lovera De-Sola. Noticiero D igital

La película “Libertador”:

una nueva falacia sobre Simón Bolívar

Roberto Lovera De-Sola
ND


Las falacias históricas del gobierno venezolano actual, un hecho cultural, prosiguen. Desde el pasado jueves 24 de julio de 2014, natalicio del Libertador, se ha venido repitiendo una nueva falacia. Forma parte de la magnífica película “Libertador” de Alberto Arvelo, obra artística de singular valor plástico, fotográfico, de recreación del pasado, escrita por un muy buen guionista norteamericano, con música de Gustavo Dudamel, es una película norteamericana, su costo fue de 50 millones de dólares.

Pero en esta película, que sobrecoge al espectador, hay una inmensa falsedad histórica en la forma como cuenta el deceso del Libertador, ya en esas imágenes han alterado completamente la verdad histórica del suceso, perfectamente bien conocida, gracias a una amplísima documentación, la cual casi nos cuenta día a día el año 1830 en la vida de Bolívar. Y, desde luego, sus últimos diez y siete días, desde su llegada a Santa Marta al atardecer del 1 de diciembre de 1830, en tan mal estado de salud que debió ser bajado del barco que lo traía en una silla de manos. Vivió allí hasta su deceso diez y seis días después, falleciendo en compañía de su médico de cabecera el doctor Alejandro Prospero Reverend y de sus más fieles oficiales y amigos.

Pero en “Libertador” se han alterado completamente los hechos, con la sola idea de adular al César imperante. Nada de aquello sucedió como se ve en la cinta. La comunidad cultural debe protestar por tan grande y grave falsificación de nuestra historia, especialmente por hacer creer al espectador que el Libertador fue asesinado, cuando murió rodeado de gente de su afecto, entre los cuales estaban su querido sobrino, que fue casi su hijo, Fernando Bolívar Tinoco(1809-1898) y quien fue, meses más tarde(noviembre 4,1831), su sobrino político, al casarse con su sobrina Felicia Bolívar Tinoco(1806-1868) el general José Laurencio Silva(1791-1873).

Todo esto proviene del libro de Jorge Mier Hoffman, La carta de cambiará la historia, la que es una inmensa falsificación de hechos históricos, siempre refutables, y conocidos por la investigación sobre Bolívar. Es Mier, un hombre que no sabe cómo se escribe la historia porque desconoce las normas de la metodología histórica, sin la cual los temas que tocan a ella no pueden ser tratados. En su obra hay prácticamente un error histórico en cada página y, desde luego, numerosas interpretaciones falsas. Se dice que Mier es bisnieto de don Joaquín de Mier, el generoso anfitrión del Libertador en Santa Marta, dueño de la Casa de las Aduana y de San Pedro Alejandrino. Mier Hoffman ha acusado también a su propio bisabuelo de haber participado en el asesinato del Libertador, cosa que nunca sucedió, es un invento suyo. ¡Con un nieto así el magnánimo don Joaquín no necesitó de enemigos!. De hecho la supuesta carta que cambiara la historia sabemos que es una misiva apócrifa, el Libertador nunca la dictó, como era su costumbre, fue inventada por el doctor Luciano Mendible en las primeras décadas del siglo XX y publicada en un diario de Barranquilla. Cuando Mendible volvió del exilio reconoció personalmente ante el doctor Vicente Lecuna (1870-1954), la mayor autoridad en la documentación bolivariana, que había sido él quien la había inventado. Toda esta grande falacia ha ido a parar a “Libertador”, la película de la que hablamos, con lo cual se engaña al pueblo venezolano, cambiando lo que sabe de la muerte del Libertador, todo ello respaldado por una amplísima documentación: cartas de Bolívar de todo el año 1830; el Diario y la historia médica de su enfermedad, hecha por el doctor Reverend, que incluye el protocolo de la autopsia, que Reverend mismo practicó, a las pocas horas del deceso, en presencia de varios oficiales; cartas de testigos de la enfermedad como Perú de La Croix y de pasajes de las Memorias de O’Leary.
Este es apenas un ejemplo de los muchos que podrían multiplicarse. Insistimos que al hacer estas observaciones para nada lo hacemos como si fuera un acto de oposición sino para poner en su justo lugar la verdad histórica, esencia de la identidad nacional, fuente del vivir nacional.

La enfermedad

Pese a que el presidente Hugo Chávez(1954-2012) haya dicho que dudaba que el Libertador en 1830 estuviera enfermo, entre otras cosas por estar intentando invadir a Venezuela por Maracaibo. Ello no es así, ninguno de los hechos son ciertos.

Que estaba enfermo, seriamente, se ha conocido desde entonces, avalado por su propia correspondencia. Pero además por los estudios histórico-médicos hechos con el tiempo, en especial gracias al nutrido y documentado libro del médico e historiador Oscar Beaujon (1914-1990), se trata de El Libertador enfermo (Caracas: Grafos,1963) con varias ediciones, en donde estudia la salud de Bolívar a lo largo de toda su vida y señala claramente lo enfermo que estuvo desde 1828, y la gravedad que sufrió en Ecuador en 1829.

Y segundo, que si bien hay una carta en donde Bolívar habla de su idea de invadir por Maracaibo, ello no pasó de ser una idea, nunca realizada. Su salud se lo impidió. Basta seguir sus cartas de esos meses de 1830 para verificarlo.

Y es allí donde está otra alteración que se ve en la parte final de la película: el Bolívar que llega a Santa Marta, en el film, es una persona de muy buena salud, evidente en todas las escenas, hasta la final, cuando lo asesinan, lo que ya hemos dicho, basados en la documentación, no sucedió. En los últimos diez y siete días de su vida estuvo casi siempre acostado, bien atendido con Reverend, quien se dio cuenta la vastedad de su dolencia, lo que luego certificó al hacerle la autopsia. Por lo tanto es personaje de tan buena salud, que encarna, Edgar Ramírez, nunca existió. Hacerle creer lo contrario a los espectadores es alterar la historia, es una nueva falacia.

¿Qué es una falacia histórica?

Como esto que hemos advertido y diversos hechos más han sido falsificados, todas falacias históricas, copiamos aquí tal concepto de ello, al cual nos adherimos que debemos al historiador Jorge Olavarría (1933-2005) cuando escribió:

“Una falacia histórica, es un razonamiento falso que parte de premisas ciertas pero que por la forma como ellas son presentadas y aceptadas, lleva a conclusiones falsas… Una falacia histórica es el camino por el cual se llega a consagrar a una mentira como una verdad y ésta es aceptada como verdad por quienes sospechan o saben que es una mentira, pero que se empeñan en que sea verdad, ya sea porque ello conviene a un propósito convertido en dogma político; o sirve para encubrir hechos que se tienen como bochornosos y les ayuda a ocultar o preterir el complejo de culpa por conductas activas u omisivas… Si no se hace un esfuerzo serio por desmontar la falsedad de estas falacias, el enigma seguirá siendo inescrutable. El primer paso para correr los velos que los cubren es ordenar las falacias para abordarlas sistemáticamente” (Gómez, un enigma histórico. Caracas: Fundación Olavarría, 2007, p.15).

REMITIDO POR:
Alberto Rodríguez Barrera

De: Alberto Rodriguez chinorodriguez1710 [Disidentes_de_Altamira] <Disidentes_de_Altamira>
Fecha: 8 de agosto de 2014, 7:22
Asunto: [Disidentes_de_Altamira] LA PELICULA "LIBERTADOR", NUEVA FALACIA HISTORICA rls

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