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Recurso de interpretación ante el TSJ. TIAR. Coalición Militar Internacional. Por: ANDRÉS A. MEZGRAVIS y PABLO AURE

Recurso de Interpretación ante el TSJ TIAR Coalición Militar Internacional

Ciudadano
Presidente y demás Magistrados de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia
SU DESPACHO.-
Ref.: Recurso de interpretación

Nosotros, ANDRÉS A. MEZGRAVIS y PABLO AURE, venezolanos, mayores de edad, titulares de las Cédulas de Identidad números V-7.102.795 y V-5.208.546, respectivamente, abogados en ejercicio, inscritos en el Instituto de Previsión Social del Abogado (INPREABOGADO) bajo los números 31.035 y 24.211, en ese mismo orden, respetuosamente ocurrimos ante su competente autoridad, conforme a lo establecido en los artículos 266.6, 335 y 336.5 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (en lo sucesivo “CRBV”); y los artículos 25 numerales 1, 5, 11 y 17 y 31 de la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia (en lo sucesivo “LOTSJ”), a los fines de solicitar la interpretación de las normas contenidas en los artículos 2 y 8 del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (en lo sucesivo “TIAR”), lo cual hacemos en los siguientes términos:

I
DE LOS HECHOS
1. La Asamblea Nacional en sesión ordinaria celebrada el pasado 23 de julio de 2019, aprobó la reincorporación de Venezuela al TIAR. Posteriormente, el Presidente (E) cumplió con el requisito de notificar el instrumento de ratificación a la Organización de los Estados Americanos (“OEA”), de lo cual el Secretario General Luis Almagro dio públicamente acuse de recibo.

2. En días recientes el Embajador Especial designado ante la OEA Dr. Gustavo Tarre Briceño dio unas declaraciones donde manifestó que, para activar el mecanismo de colación previsto en el TIAR, se debe agotar el mecanismo de negociación previsto en el artículo 2 del referido tratado. Adicionalmente, el referido Embajador Especial también afirmó que las medidas que pueden ser acordadas por el Órgano del Consulta, constituyen una serie de pasos que, en su interpretación, deben ir tomándose una a una, de manera gradual.

3. Los textos de los artículos 2 y 8 del TIAR son bastante claros. Sin embargo, las recientes declaraciones dadas por el Embajador Especial Tarre Briceño, sobre la aplicación de dichos artículos, generan ciertas dudas en la colectividad sobre su sentido y alcance.

4. Considerando que el TIAR ha sido calificado por el Presidente Encargado Juan Guaidó, como un mecanismo para “construir las capacidades y alianzas internacionales necesarias” para enfrentar al régimen que usurpa el poder y “proteger y defender al pueblo y la soberanía” de Venezuela. Considerando que Embajador Especial Tarre Briceño, es el funcionario que tiene la atribución de solicitar al Consejo Permanente de la OEA, la reunión del Órgano de Consulta del TIAR. Considerando que dicho embajador también es el funcionario que podría solicitar que el Órgano de Consulta acuerde de conformidad con el artículo 6 del TIAR, alguna de las medidas previstas en el artículo 8 eiusdem, incluyendo el uso de la fuerza a través de la conformación de una coalición de Fuerza Interamericana. Por todas esas razones es por lo que se hace indispensable y urgente que el máximo tribunal establezca con carácter vinculante la interpretación correcta de las referidas normas.

5. También se hace necesario interpretar cuál de las medidas previstas en el artículo 8 del TIAR, ya han sido aplicadas, y cuáles de las que todavía no han sido aplicadas, no ocasionarían un perjuicio a la nación y contribuirían a restablecer la soberanía, la normalización de la democracia y la paz en Venezuela.

6. Por último, dada la catástrofe que sufre el país, la grave crisis humanitaria y las graves violaciones de los derechos humanos que a diario comete el régimen, también solicitamos muy respetuosamente que la Sala Constitucional también interprete cuál sería un plazo razonable para que el Embajador Especial designado ante la OEA, presente la referida solicitud.

III
DE LA COMPETENCIA DE ESTE TRIBUNAL
7. Esta Sala Constitucional es la competente para conocer del presente recurso de interpretación, de acuerdo a lo estipulado en los artículos 266.6 y 335 de la CRBV, y el artículo 25 numerales 1, 5, 11 y 17; y 31.5 de la LOTSJ. Dichas normas establecen:

8. Artículo 266.6 de la CRBV:

“Son atribuciones del Tribunal Supremo de Justicia:

OMISSIS

6. Conocer de los recursos de interpretación sobre el contenido y alcance de los textos legales, en los términos contemplados en la ley.” (Énfasis añadido)

9. Artículo 335 de la CRBV:

“El Tribunal Supremo de Justicia garantizará la supremacía y efectividad de las normas y principios constitucionales; será el máximo y último intérprete de esta Constitución y velará por su uniforme interpretación y aplicación.

Las interpretaciones que establezca la Sala Constitucional sobre el contenido o alcance de las normas y principios constitucionales son vinculantes para las otras Salas del Tribunal Supremo de Justicia y demás tribunales de la República.”

10. Artículo 336.5 de la CRBV:

“Son atribuciones de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia:

OMISSIS

5. Verificar, a solicitud del Presidente o Presidenta de la República o de la Asamblea Nacional, la conformidad con esta Constitución de los tratados internacionales suscritos por la República, antes de su ratificación.”

11. Artículo 25 numerales 1, 5, 11 y 17 de la LOTSJ:

“Competencia de la Sala Constitucional

Son competencias de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia:

1. Declarar la nulidad total o parcial de las leyes nacionales y demás actos con rango de ley de la Asamblea Nacional, que colidan con la Constitución de la República.

OMISSIS

5. Verificar, a solicitud del Presidente o Presidenta de la República o de la Asamblea Nacional, la conformidad con la Constitución de la República, de los tratados internacionales que sean suscritos por la República, antes de su ratificación.

OMISSIS

11. Revisar las sentencias dictadas por las otras Salas que se subsuman en los supuestos que señala el numeral anterior, así como la violación de principios jurídicos fundamentales que estén contenidos en la Constitución de la República, tratados, pactos o convenios internacionales suscritos y ratificados válidamente por la República o cuando incurran en violaciones de derechos constitucionales.

OMISSIS

17. Conocer la demanda de interpretación de normas y principios que integran el sistema constitucional.”

12. Artículo 31 de la LOTSJ:

“Competencias comunes de las Salas

Son competencias comunes de cada Sala del Tribunal Supremo de Justicia:

OMISSIS

5. Conocer las demandas de interpretación acerca del alcance e inteligencia de los textos legales, siempre que dicho conocimiento no signifique una sustitución del mecanismo, medio o recurso que disponga la ley para dirimir la situación de que se trate.”

13. Dado que la solicitud de interpretación aquí propuesta se refiere a dos normas contenidas en un tratado internacional, las cuales al haber sido objeto de ratificación por parte de la Asamblea Nacional han ingresado a formar parte del ordenamiento jurídico venezolano vigente. Por cuanto también la solicitud de interpretación se refiere a cuál o cuáles de las medidas allí previstas pueden ser solicitadas por Venezuela, de conformidad con las circunstancias actuales. Y por cuanto precisamente la Sala Constitucional tiene entre sus atribuciones el velar la conformidad de los tratados internacionales con la CRBV, esta Sala Constitucional es la llamada a indagar sobre el verdadero alcance, contenido e inteligencia de las normas, cuya interpretación se solicita, y así pedimos sea declarado.

IV
DE LAS NORMAS CUYA INTERPRETACIÓN SE SOLICITA
14. Para los que suscriben el presente recurso, las normas contenidas en los artículos 2 y 8 del TIAR, son bastante claras y no presentan ningún tipo de ambigüedades. Sin embargo, tal y como señalamos anteriormente en declaraciones recientes dadas por el Embajador Especial designado ante la Organización de los Estados Americanos Dr. Gustavo Tarre Briceño ha manifestado públicamente que el TIAR “Es un tratado que contempla una serie de pasos muy escalonados y cuya aplicación puede ser relativamente lenta”.[1]

15. Estas declaraciones dadas por el Embajador Especial Tarre Briceño a los medios de comunicación, hacen necesario que esta Sala Constitucional, se pronuncie sobre la correcta interpretación de dichas normas e instruya a los funcionarios públicos venezolanos, que apliquen el correcto alcance, contenido e inteligencia de las normas contenidas en los artículos 2, 6 y 8 del TIAR.

A. De la Interpretación de la Norma Contenida en el Artículo 2 del TIAR

16. Dispone el artículo 2 del TIAR:

“Como consecuencia del principio formulado en el Artículo anterior, las Altas Partes Contratantes se comprometen a someter toda controversia que surja entre ellas a los métodos de solución pacífica y a tratar de resolverla entre sí, mediante los procedimientos vigentes en el Sistema Interamericano, antes de referirla a la Asamblea General o al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.” (Énfasis añadido)

17. La disposición antes trascrita señala que ante el surgimiento de una eventual disputa, que surja entre las propias Partes Contratantes se comprometen a someter dicha controversia a los métodos de solución pacífica. Como vemos, la norma plantea un mecanismo de negociación entre las partes contratantes del tratado. Ahora bien, a nuestro entender, esta norma cuyo principio también está recogido en el artículo 3(i) de la Carta de la OEA, no resulta aplicable al caso actual venezolano. La razón es simple: esa norma y principio, solo aplican a las controversias que surjan entre los propios miembros del TIAR o de la OEA. Lo cual no ocurre en el conflicto actual venezolano.

18. La tiranía narco terrorista que usurpa el poder no es un Estado. Y mucho menos un Estado miembro del TIAR.

19. En efecto, es claro que ni la Fuerza Armada rebelde que desobedece a su comandante en jefe legítimo, ni los llamados “colectivos”, ni la guerrilla, ni los grupos terroristas, son partes contratantes del TIAR. Por ende, el mecanismo de solución pacífica o negociación previsto en el artículo 2 del TIAR, no resulta aplicable al caso venezolano, y así pedimos sea declarado por esta Sala Constitucional.

20. No obstante lo anterior, el Embajador Especial Gustavo Tarre Briceño en recientes declaraciones indicó que “antes de recurrir a cualquier medida, se debe intentar la conciliación y la negociación pacífica” contenida en el artículo 2 del TIAR; señalando además “que no se puede prejuzgar” aduciendo “que las otras negociaciones no dieron resultado”; sino que por el contrario, los Estados contratantes del TIAR iban “a querer empezar de nuevo”, es decir, que en el supuesto negado en que necesariamente tuviese que iniciarse un mecanismo de negociación conforme al artículo 2 del TIAR, no podría alegarse que esta vía ya fue agotada a través de distintas vías (República Dominicana, Noruega, Grupo de Contacto), sin que hayan dado ningún resultado.[2]

21. Es evidente que estas declaraciones dadas por el Embajador Especial Tarre Briceño, han causado dudas en la colectividad en cuanto al alcance, contenido e inteligencia de la norma contenida en el artículo 2 del TIAR. Y lo más grave, al tener una concepción errada del alcance de esa norma, el referido Embajador podría erradamente exponer a Venezuela a tener que agotar un mecanismo que no está contemplado en la situación que enfrenta el país.

22. Adicionalmente, al no estar Venezuela solicitando el uso de la fuerza contra ningún Estado, resultaría un total contrasentido, y atentaría contra la seguridad, la justicia, y el orden moral ––principios mencionados en el preámbulo del TIAR–– tener que agotar métodos de solución pacífica con grupos criminales y terroristas.

23. Con base a lo anterior, solicitamos a esta Sala se sirva aclarar las dudas planteadas respecto al sentido y alcance de la norma contenida en el artículo 2 del TIAR.

B. De la Interpretación de la Norma Contenida en el Artículo 6 del TIAR

24. Dispone el artículo 6 del TIAR lo siguiente:

“Si la inviolabilidad o la integridad del territorio o la soberanía o la independencia política de cualquier Estado Americano fueren afectadas por una agresión que no sea ataque armado, o por un conflicto extra continental o intracontinental, o por cualquier otro hecho o situación que pueda poner en peligro la paz de América, el Órgano de Consulta se reunirá inmediatamente, a fin de acordar las medidas que en caso de agresión se deben tomar en ayuda del agredido o en todo caso las que convenga tomar para la defensa común y para el mantenimiento de la paz y la seguridad del Continente.”

25. El artículo antes trascrito establece una serie de supuestos distintos a los previstos en el artículo 3 (conflicto armado) en que también puede aplicarse el TIAR. Dichos supuestos son los siguientes: i) una agresión que no sea ataque armado; ii) un conflicto extra continental o intracontinental; y iii) cualquier otro hecho o situación que pueda poner en peligro la paz de América.

26. A nuestro entender, la norma contenida en el artículo 6 del TIAR establece los supuestos bajo los cuales el Órgano de Consulta podría acordar las medidas necesarias en caso de que se agreda un Estado parte o se vea comprometida la paz y la seguridad del Continente Americano. A efectos del conflicto venezolano, es el último supuesto el que resulta relevante, puesto que nos encontramos ante una situación que afecta la soberanía, la independencia política de Venezuela y pone en peligro la paz de América.

27. Concretamente, la situación en Venezuela contiene tres hechos que desafían la paz y seguridad de la región, propiciados por la tiranía que usurpa el poder: i) Una Fuerza Armada rebelde que no está al servicio de la nación, sino de la tiranía; ii) la existencia de organizaciones terroristas y paramilitares que coadyuvan con la tiranía; y iii) la existencia de carteles de narcotráfico desarrollados por el propio régimen.

28. Estos tres factores, combinados con el desmantelamiento de todo el aparato productivo del país y medidas económicas destinadas a someter a la ciudadanía, han causado el éxodo de migrantes más grande de la historia del continente.

29. No obstante lo anterior, ciertas dudas han surgido recientemente en cuanto a la aplicación del referido artículo 6 del TIAR, puesto que algunos han sostenido en las redes sociales que para que el Órgano de Consulta pueda acordar alguna medida con base a los artículo 6 y 8 del TIAR, no basta que haya un conflicto INTERNO, sino que debe necesariamente existir un conflicto armado con otro Estado, tal y como lo prevé el artículo 3 del TIAR.[3]

30. Es por ello, que solicitamos a esta Sala Constitucional se sirva interpretar el contenido de la norma prevista en el artículo 6 del TIAR, y aclare la duda respecto a si es necesario la existencia de un conflicto armado con otro Estado, o es posible aplicar el artículo 6 del TIAR, si hay un conflicto interno que además de afectar la soberanía e independencia política, pueda poner en peligro la paz de América.

C. De la Interpretación de la Norma Contenida en el Artículo 8 del TIAR

31. El artículo 8 del TIAR, señala lo siguiente:

“Para los efectos de este Tratado, las medidas que el Órgano de Consulta acuerde comprenderán una o más de las siguientes: el retiro de los jefes de misión; la ruptura de las relaciones diplomáticas; la ruptura de las relaciones consulares; la interrupción parcial o total de las relaciones económicas, o de las comunicaciones ferroviarias, marítimas, aéreas, postales, telegráficas, telefónicas, radiotelefónicas o radiotelegráficas, y el empleo de la fuerza armada.” (Énfasis añadido)

32. La norma antes trascrita establece las medidas que el Órgano de Consulta puede acordar conforme lo previsto en el artículo 6 del TIAR. En efecto, como bien señala el artículo, el Órgano de Consulta podrá acordar UNA o MÁS de las medidas indicadas en el referido artículo 8.

33. A pesar de lo clara que resulta la norma en cuestión, el Embajador Especial Dr. Gustavo Tarre Briceño, ha manifestado públicamente que en caso de que las negociaciones llevadas a cabo conforme al artículo 2 del TIAR no produzcan resultados, se deben seguir los siguientes pasos:

“1) Llamar a los embajadores (sic)

2) Ruptura de relaciones diplomáticas

3) Ruptura de relaciones culturales (sic)

4) Ruptura de relaciones económicas (total o parcial)

5) y luego la terminación de cualquier comunicación, marítima, aérea, fluvial, telefónica y radiofónica.”

34. Acotando que “si nada de eso funciona, el tratado prevé la acción de la fuerza militar, siempre y cuando los países quieran hacerlo”, refiriéndose en este sentido, a las medidas que pueden adoptarse conforme el artículo 8 del TIAR.

35. Contrario a lo que afirma el Embajador Especial Tarre Briceño, dicha norma no se refiere a pasos que deban seguirse, ni mucho menos, que se trata de medidas que deban irse agotando escalonadamente. En efecto, a nuestro leal saber y entender, no se trata de pasos escalonados, ya que entonces no podrían aplicarse VARIAS a la vez, tal y como expresamente lo prevé el TIAR. Y si pueden aplicarse varias a la vez, eso significa que puede acordarse la medida 1 con la 3, por ejemplo, o la 3 y la última; o TODAS a la vez. Y si todas a la vez pueden aplicarse, entonces eso significa que el uso de la fuerza puede ser acordado de inmediato, sin agotar ningún paso previo.

36. Dado que la interpretación planteada por el Embajador Especial Gustavo Tarre Briceño, podría hacer ineficaz y hasta ilusoria la aplicación del TIAR, solicitamos a esta Sala Constitucional sirva pronunciarse respecto al alcance, contenido e inteligencia de la norma contenida en el artículo 8 del TIAR, y aclare si las medidas susceptible de ser acordadas por el Órgano de Consulta se trata de pasos escalonados que deben seguirse hasta llegar al uso de la fuerza contenido en la precitada norma; o si, por el contrario, puede Venezuela solicitar inmediatamente la conformación de una coalición que tenga por objeto el eventual uso de la fuerza, sin tener que agotarse ninguna medida previa.

D. De las medidas previstas en el artículo 8 del TIAR que faltan por aplicar

37. Desde el quiebre absoluto de la democracia venezolana, que se consolida con las fraudulentas elecciones que confirman por un mandato adicional al usurpador Nicolás Maduro en 20 de mayo de 2018, la comunidad internacional comenzó un esfuerzo sin precedentes por presionar a la tiranía y generar un cambio democrático en Venezuela.

38. Tal y como señalamos anteriormente, el artículo 8 del TIAR establece una serie de medidas que pueden ser acordadas por el Órgano de Consulta, como lo son: 1) el retiro de los jefes de misión; 2) la ruptura de las relaciones diplomáticas; 3) la ruptura de las relaciones consulares; 4) la interrupción parcial o total de las relaciones económicas, 5) la interrupción parcial o total de las comunicaciones ferroviarias, marítimas, aéreas, postales, telegráficas, telefónicas, radiotelefónicas o radiotelegráficas, y 6) el empleo de la fuerza armada.

39. Ahora bien, la duda interpretativa se presenta en torno a cuáles de esas medidas podrían ser solicitadas por Venezuela para restablecer la paz y la normalidad de la democracia, considerando que ya algunas de esas medidas han sido adoptadas fuera del marco del TIAR, y otras solamente perjudicarían a la nación y a las autoridades legítimas, pero no a la tiranía.

40. En efecto: i) el retiro de los jefes de misión, solo perjudicaría a la nación venezolana y a sus autoridades legítimas. Por tanto, esta medida no luce conveniente. ii) La ruptura de las relaciones diplomáticas tiene sentido hacerlo frente a los representantes de la tiranía, y ya esta medida fue adoptada. El reconocimiento de Juan Guaidó, como legítimo Presidente Encargado, así como de sus embajadores por parte de la OEA, y por un total de más de 50 países, es prueba de ello. iii) Lo mismo cabe decir sobre la ruptura de las relaciones consulares. iv) La interrupción parcial o total de las relaciones económicas también ya está en curso, puesto que los miembros del TIAR no mantienen relaciones económicas con la tiranía. v) La interrupción de las comunicaciones, especialmente las restricciones marítima o aéreas, de ciertas naves o aeronaves, podría tener un impacto en los negocios ilícitos que realiza la tiranía. Sin embargo, también luce claro que esa medida, aunque importante, sería completamente insuficiente para el derrocamiento de la tiranía narco terrorista que usurpa el poder.

41. De allí que, solicitamos muy respetuosamente que esta Sala se sirva interpretar si la única medida que queda por implementar y que podría solicitar Venezuela, es el uso de la fuerza, conjuntamente con la medida de interrupción de las comunicaciones.

E. Del plazo razonable para que el representante de Venezuela solicite la aplicación del TIAR

42. Es un hecho notorio que existe una tiranía narco terrorista que usurpa el poder en Venezuela, lo cual atenta contra su soberanía e independencia política. Es un hecho notorio la grave crisis humanitaria que sufre la nación venezolana como consecuencia de dicha tiranía. Tanto la OEA como la ONU han reseñado las graves violaciones a los derechos humanos por parte del régimen. También es un hecho notorio que la Fuerza Armada Nacional (“FAN”) desobedece a las autoridades legítimas, y en especial a su legítimo comandante en Jefe. Igualmente, es un hecho notorio que la población civil venezolana no solo está siendo oprimida por la FAN, sino también por los llamados “colectivos”, la guerrilla colombiana, y grupos terroristas. También es un hecho notorio que en la segundad discusión del TIAR, la Asamblea Nacional lo aprobó con carácter de urgencia, precisamente para hacer frente a la situación antes descrita.

43. Dado que la nación venezolana se encuentra en un estado de necesidad, y requiere urgentemente de su legítima defensa, solicitamos muy respetuosamente que la Sala Constitucional interprete también cuál sería un plazo razonable para que el Embajador Especial designado ante la OEA, presente la solicitud de Reunión del Órgano de Consulta, a fin de que este acuerde las medidas que bajo la interpretación de la Sala ––según el subcapítulo anterior–– faltan por implementar, y que debería solicitar Venezuela de conformidad con el TIAR.

V

DE LA ADMISIBILIDAD DE ESTE RECURSO DE INTERPRETACIÓN

44. En cuanto a la admisibilidad del presente Recurso de Interpretación, la sentencia número 1029 del 13 de junio de 2001 (caso Asamblea Nacional), la Sala Constitucional estableció los requisitos de admisibilidad del recurso de interpretación constitucional, en atención a su objeto y alcance. Como veremos, el presente recurso cumple con cada uno de dichos requisitos:

A. Legitimación para recurrir:

45. El presente recurso es interpuesto por los abogados venezolanos Andrés A. Mezgravis y Pablo Aure, antes identificados, quienes en aras de aclarar las dudas que se han presentado ante la eventual aplicación del TIAR en Venezuela, presentan el presente recurso. En este sentido, la Sala Constitucional en su sentencia número 1029 del 13 de junio de 2001, sobre este requisito señaló:

“Pero como no se trata de una acción popular, como no lo es tampoco la de interpretación de ley, quien intente el ‘recurso’ de interpretación constitucional sea como persona pública o privada, debe invocar un interés jurídico actual, legítimo, fundado en una situación jurídica concreta y específica en que se encuentra, y que requiere necesariamente de la interpretación de normas constitucionales aplicables a la situación, a fin de que cese la incertidumbre que impide el desarrollo y efectos de dicha situación jurídica. En fin, es necesario que exista un interés legítimo, que se manifiesta por no poder disfrutar correctamente la situación jurídica en que se encuentra, debido a la incertidumbre, a la duda generalizada.”

46. En virtud de que los que suscribimos el presente recurso de interpretación, somos ciudadanos venezolanos con interés jurídico actual y legítimo (Art. 333 de la Constitución) de coadyuvar con el cese de usurpación por parte del régimen, es por lo que solicitamos la interpretación de las normas contenidas en los artículo 2, 6 y 8 del TIAR.

B. Precisión en cuanto al motivo de la acción.

47. El presente recurso de interpretación expresa con precisión en que consiste las dudas o ambigüedades que han surgido en torno a la aplicación de las normas contenidas en los artículos 2, 6 y 8 del TIAR, y cómo la interpretación errónea de dichas normas puede conllevar que sus efectos produzcan resultados muy lentos, en caso de que sea interpretada erradamente.

C. No se ha solicitado con anterioridad la interpretación de las normas en cuestión

48. Las normas cuya interpretación se solicita, no han sido propuestas ni han sido resueltas con anterioridad por esta Sala.

D. No sustituye recursos procesales ni se traduce en otras acciones

49. El presente recurso de interpretación constitucional no sustituye ningún recurso procesal existente en el ordenamiento jurídico venezolano, ni tampoco se traduce en una acción de condena, ni declarativa, ni constitutiva. Sino que por el contrario, busca aclarar las dudas en cuanto al alcance, contenido e inteligencia de las normas contenidas en los artículos 2, 6 y 8 del TIAR.

E. No se pretende acumular a la pretensión interpretativa otro recurso o acción de diferente naturaleza

50. El recurso de interpretación aquí expuesto, tiene por finalidad aclarar las dudas levantadas por las recientes declaraciones del Embajador Especial ante la Organización de Estados Americanos Gustavo Tarre Briceño, con ocasión a la interpretación de los artículos 2, 6 y 8 del TIAR. No busca esta pretensión interpretativa que sea acumulada a otro recurso o acción de naturaleza diferente.

F. No constituye un intento subrepticio

51. La presente petición de interpretación no constituye un intento para obtener resultados cuasi jurisdiccionales que desbordan el fin esclarecedor de este tipo de recursos; ni tampoco persigue obtener la solución de un conflicto concreto entre particulares o entre éstos y órganos públicos, es decir, no busca desnaturalizar los objetivos del recurso de interpretación.

52. Dado que el presente recurso cumple con todos y cada uno de los requisitos definidos por esta Sala Constitucional, solicitamos que el presente resulta admisible y así solicitamos sea declarado.

VII

PETITORIO

53. En virtud de todos los argumentos de hecho y derecho, esbozados anteriormente, solicitamos a esta Sala Constitucional se sirva admitir el presente recurso de interpretación, y se pronuncie sobre lo siguiente:

1. Establezca con carácter vinculante la correcta interpretación de los artículo 2, 6 y 8 del TIAR.

2. Interprete e indique cuál de las medidas previstas en el artículo 8 del TIAR, faltan por aplicar.

3. Instruya a todos los funcionarios públicos venezolanos, y en especial al representante de Venezuela ente la OEA, a que acaten la interpretación que, con carácter vinculante, establezca la Sala.

4. Se sirva remitir copia de la respectiva sentencia a todos los cancilleres de los países miembros del TIAR,[4] y al Secretario General de la Organización de Estados Americanos.

54. Finalmente, dado que los altos intereses de la Nación están en riesgo, solicitamos a la honorable Sala Constitucional que se pronuncie con la mayor celeridad posible, para lo cual juramos la URGENCIA del caso y solicitamos se HABILITE todo el tiempo que sea necesario.

VIII

DIRECCIÓN DE NOTIFICACIÓN

Con respecto a los accionantes, señalamos la siguiente dirección para que se realicen cualquier notificación que pueda surgir del presente proceso: Andrés A. Mezgravis, aam y Pablo Aure, pabloaure.

Es justicia que esperamos a los 14 días del mes de agosto de 2019.

[1] Véase video de las declaraciones dadas por el Embajador Especial Dr. Gustavo Tarre Briceño publicada en el portal web La Patilla: https://www.lapatilla.com/2019/07/26/tarre-briceno-asegura-que-el-tiar-no-es-una-varita-magica-para-salir-de-maduro/
[2] Véase video de las declaraciones dadas por el Embajador Especial Dr. Gustavo Tarre Briceño publicada en el portal web La Patilla: https://www.lapatilla.com/2019/07/26/tarre-briceno-asegura-que-el-tiar-no-es-una-varita-magica-para-salir-de-maduro/

[3] Dispone el artículo 3.1 del TIAR: “Las Altas Partes Contratantes convienen en que un ataque armado por parte de cualquier Estado contra un Estado Americano, será considerado como un ataque contra todos los Estados Americanos, y en consecuencia, cada una de dichas Partes Contratantes se compromete a ayudar a hacer frente al ataque, en ejercicio del derecho inmanente de legítima defensa individual o colectiva que reconoce el Artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas”.

[4] Argentina, Bahamas, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, El Salvador, EE.UU, Guatemala, Haití, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Trinidad & Tobago, y Uruguay.

Hambre de libertad. Por: Pablo Aure @pabloaure ¡Hasta cuándo! #OPINIÓN

¡Hasta cuándo! 

Hambre de libertad 

@pabloaure

¿Alguien por acá siente ambiente electoral? No ¿verdad? Porque no son elecciones, por eso no tiene ninguna importancia hablar de lo que ocurrirá el 20 de mayo. Ese tema de la farsa electoral es insignificante para lo que ahorita está ocurriendo en las calles, en los hogares, en las escuelas, en las universidades, en los hospitales y en los cuarteles de Venezuela. Hay hambre: ¡de comida, de salud y de libertad!

El descontento no se calmará con nada, lo único que aliviará la molestia general es la salida del causante de esta mega tragedia nacional. Podrán presentarse los candidatos que quieran, inclusive, posponer la fecha del fraude, inscribirse nuevos rostros identificados con la oposición, conceder uno o dos rectores del CNE, eliminar ese parapeto de la asamblea nacional constituyente. O sea, ya no hay manera de evitar el desalojo de Nicolás Maduro y de todos sus colaboradores. El desespero por salir del régimen se ha convertido en un sentimiento colectivo. Repito: no importa si se produce o no, eso que han pretendido denominar elecciones presidenciales. El desenlace está cantado y será pronto.

La complicidad podrida

Por otra parte, el papel de Bertucci o de Falcón tampoco tiene importancia porque ellos están jugando en el mismo tablero de la tiranía y correrán con la misma suerte.

Saben muy bien lo que están haciendo y desde luego, no les sorprenderá lo que pueda ocurrir antes, durante o después del 20 de mayo. Su triste complicidad le llegó tarde al régimen, pues nació podrida, ya nadie o solo muy pocos se comen sus cuentos.

Mensaje directo y claro

Para los que dicen que la Comunidad Internacional no hace nada, les tengo que informar que en este caso, están equivocados.

Los reiterados anuncios sobre el desconocimiento de la asamblea nacional constituyente y al supuesto proceso electoral tienen una clara intención. Al igual que las insinuaciones a los militares venezolanos por parte del Departamento de Estado de los EEUU. Muchas coincidencias. Nicolás Maduro en el poder tiene sus días contados, y lo que ahora se negocia no son las condiciones de las elecciones sino las de la salida de Nicolás quien se ha transformado en un pesado “bacalao” imposible de soportar. Si literalmente no se rinde, pues entonces lo más probable es que sea depuesto por sus propios “camaradas” quienes le dirán: “mi Comandante en Jefe, lo acompañamos hasta el hoyo, pero no daremos un paso al frente porque no nos enterraremos con usted”

El solo hecho de que la Comunidad Internacional reconozca las decisiones del Tribunal Supremo de Justicia en el exilio ya es suficiente para imaginar que si esta gente no sale de Miraflores por “las buenas”, lo sacarán “por las malas”. No es casual que EEUU, los países vecinos y hasta los de otro continente expresen su rechazo a lo que ocurre en el país. ¿Será que habrá que ser un iluminado para darse cuenta de lo que viene? Me late que ya la señal está dada, y solo es cuestión de semanas -o de días- para comenzar el desocupación y en consecuencia la transición.

Raspando la olla

El régimen está estirando la arruga hasta donde pueda, en el ínterin echando mano a todo lo que se le atreviese. Banesco y BOD claros ejemplos del raspado de olla. Los mismos bancos de los que bastante se sirvieron para realizar sus jugosas negociaciones. No piensen que la intervención de esas entidades bancarias es para distraer la atención de las decisiones del TSJ. No, nada de eso. Lo hicieron porque esas operaciones también forman parte de las negociaciones para la salida del régimen. Los camaradas dirán: “mientras más tengo, lógicamente más puedo pedir a cambio de la entrega de Maduro” Definitivamente: son unos bichitos.

La Comunidad Internacional sabe muy bien que se enfrenta a criminales sin escrúpulos. Para los gringos no es novedosa esta manera de negociar. Ellos conocen ese estilo de juego y cuando se proponen algo, la historia ha demostrado que siempre lo consiguen sin importar la manera de negociar ni el valor que tengan que pagar. Ellos están interesados en despejar a Venezuela de sus enemigos y tengan la seguridad que lo lograrán.

Los acontecimientos están en pleno desarrollo.

Pablo Aure

Universidad: trinchera de lucha. Por: Pablo Aure @pabloaure ¡Hasta cuándo! OPINIÓN.

¡Hasta cuándo!

Universidad: trinchera de lucha

@pabloaure

Asumo estas líneas con el inmenso amor y pasión que le profeso a mi Universidad de Carabobo. Es la realidad que observo y que nunca me resignaré a aceptar con indiferencia.

Esta semana se reinician las actividades luego del receso vacacional decembrino. Sinceramente no fueron las vacaciones tradicionales del mes de diciembre, aquellas donde los trabajadores disfrutaban de los aguinaldos porque les alcanzaban no solo para las hallacas, sino que también les rendía entre otras cosas, para pintar o remodelar la casa, cambiar el carro, comprar los regalos del Niño Jesús y hasta para viajar de paseo fuera del país. Ya todo cambió. El personal universitario así como todos los trabajadores de Venezuela deambula en una suerte de supervivencia. La primordial preocupación de cualquier venezolano es cubrir las necesidades básicas que la mayoría de las veces es imposible.

Nos encontraremos con un panorama nada satisfactorio.

Todos los servicios que presta nuestra casa de estudios comenzarán con muchas deficiencias, inclusive algunos dejarán de prestarse, del mismo modo como han venido paralizándose otros en estos últimos tiempos. Las carencias son de tal magnitud que pudiéramos discutir sin complejo alguno, si con las actuales condiciones de funcionamiento el concepto de Universidad es aplicable o no. Esta misma realidad no escapa a ninguna de las universidades del país.

Emigración estudiantil y laboral.-

Tan afectados se ven los estudiantes como los trabajadores. Ambos observados desde las actividades inherentes a sus actividades. El estudiante desea culminar su carrera para cumplir esa etapa, pero le atormenta saber la poca o ninguna oportunidad de trabajo que tendrá en este país, o si las consigue, sería para ganar menos de diez (10$) dólares al mes, por eso es una constante escucharlos hablar en los pasillos sobre sus intenciones de emigrar, bien sea después de graduarse o inclusive abandonando sus estudios, y en efecto, lo han venido haciendo en cantidades inimaginables.

Esto lo digo con propiedad, porque soy el secretario de la UC y me corresponde legalizar junto a la rectora los documentos que les exigen en aquellos países que los recibirán.

Lo mismo ocurre con los docentes, administrativos y en menor cantidad, pero ocurre, con el sector obrero. Piden un permiso no remunerado o renuncian porque ven que Venezuela agoniza como país, con lágrimas en los ojos provocadas por el dolor que significa para ellos tener que dejar años de entrega a la UC y aunque les falte poco tiempo para su jubilación agarran sus maletas y parten a probar suerte en otras latitudes.

Sé lo que significa el “beneficio” de la jubilación, que en este caso los trabajadores no lo entenderían como un beneficio, sino como el honor propio de la satisfacción por el deber cumplido. Desde luego que no es por la pensión de jubilación que les da tristeza, porque a lo sumo y en promedio pudiéramos estar hablando de doce (12) dólares mensuales, que no es nada económicamente. El dolor es por tener que escapar desesperadamente de los tentáculos de un régimen que se ha empeñado en esclavizar a los ciudadanos.

Algunos se van a trabajar en universidades de otros países, donde sí reconocen como fundamental para el progreso, la función del educador y del investigador, asignándoles remuneraciones acordes con su preparación.

Con sentimiento debo también decir que, la mayoría no emigra sino que huye de Venezuela en búsqueda de oportunidades, pero lamentablemente en esas tierras lejanas a la mayoría de la diáspora venezolana le corresponde realizar trabajos que no son propios de su profesión, arte u oficio, ya que se dedican a otras tareas. No digo que sean degradantes las faenas que les toca realizar para ganarse la vida, porque el trabajo no degrada, pero aflige que no son empleados en sus áreas del conocimiento, que con mucho esfuerzo y dedicación adquirieron acá.

Sin embargo, también hay que reconocer la grandeza de aquellos venezolanos –que son bastantes- que han sabido superar cualquier dificultad y han sobresalido ante la difícil barrera que significa ser extranjero. En esto hago un paréntesis para decir que Venezuela es única en el trato hacia el inmigrante. Otros países no son tan afables como el nuestro.

Exportamos talento y nos llegan expoliadores.

A través de la historia hemos demostrado que recibimos con los brazos abiertos a quienes han inmigrado a estas bellas tierras. No le tenemos ojeriza a quien viene a trabajar sanamente. Por cierto, eso no es lo que vemos hoy día, porque la mayoría de los extranjeros que han llegado a Venezuela durante este disparate llamado “Socialismo del Siglo XXI” no ha venido para trabajar sanamente, sino para constituirse en ejército de ocupación en unos casos y, en otros, llegan para expoliar las riquezas naturales a cambio de mantener este modelo político que a paso de vencedores ha destruido nuestra nación. Así vemos a estas nuevas colonias de inmigrantes, que en nada se parecen a los que llegaron durante la mal llamada “IV república”. No son portugueses que vienen a trabajar, a montar una panadería; tampoco son libaneses que llegan para recorrer las calles vendiendo “cortes baratos” o, italianos para montar una zapatería o servir de maestro de obra en alguna construcción. Señores, la oleada de “inmigrantes” que ha llegado es nada productiva, no genera empleos ni riquezas, al contrario, los extermina. Comenzaron los cubanos (castristas) para desplazar a nuestros galenos y trabajadores de la salud con la misión “Barrio adentro”, pero también para diseñar un sistema de identificación y seguimiento entregándole los registros y notarias; más tarde, sin aportar ni siquiera un (1) dólar, se les adjudicó la mitad del capital accionario en la empresa “Bolipuertos” para controlar todo lo que entra y sale por los puertos y aeropuertos, se les transfirió buena parte de la soberanía alimentaria. Luego, llegaron los chinos y los rusos para acabar con otros tesoros, entre ellos el arco minero. A la industria petrolera le han dado hasta con el tobo.

La Universidad como trinchera.-

Hoy los sindicatos discuten las condiciones de trabajo en nuestras casas de estudio, se escuchan propuestas de rebajar la cantidad de horas y de días de trabajo. Sus angustias tienen eco en todas partes, imposible no estar identificados con sus preocupaciones. El sueldo no les alcanza para mantener operativos sus carros (de aquellos que aún lo tienen), no hay transporte público, deben buscar la alimentación de su familia, y en fin deben hacer muchas cosas para sobrevivir, y si después de superar esos obstáculos si logran llegar a la Universidad se encontrarán con las carencias que impiden prestar un servicio adecuado.

Que nadie lo dude, el régimen quiere que abandonemos nuestros sitios de trabajo, que saquemos el “carnet de la patria” y asignarnos un pago mensual por no hacer nada. Nos controla y nos mantiene en el ocio, tal cual hizo Castro en Cuba.

Amigos míos, compañeros estudiantes y colegas trabajadores, la Universidad debemos convertirla en trinchera de lucha, desde allí debemos impulsar ideas. No basta “aclimatarnos” a las condiciones que impone el régimen, por ejemplo con el horario, es indispensable y urgente ser creadores para revertir esta terrible situación. Somos millones de universitarios que pudiéramos provocar los cambios, hacer el giro necesario para reconstruir el país. Asumir los riesgos. Basta de lamentos, es la hora del accionar, que cada profesor se reúna con sus alumnos, que cada jefe de cátedra con sus profesores, cada director y autoridad con su personal y se defina la estrategia. Si la Universidad no reacciona ya, pues entonces seguirá agravándose la situación y el tiempo nos juzgará como aquellos timoratos que no estuvimos a la altura para enfrentar la tiranía roja que devastó a Venezuela.

Vamos universitarios, no es momento de retroceder ni doblarnos, llegó la hora de constituirnos en la vanguardia de la lucha, porque nos asiste la fuerza de la razón y el coraje heredado de la participación en la derrota de otras dictaduras. ¡O luchamos, por nuestra UC y por Venezuela, o las perdemos definitivamente!

Pablo Aure

Fecha: 14 de enero de 2018, 14:25

Venezuela reclama. Por: Pablo Aure @pabloaure ¡Hasta cuándo!

¡Hasta cuándo!

Venezuela reclama

@pabloaure

Años de lucha, de encuentros y desencuentros. El país cada día más destruido y el sector democrático desarticulado. Se ha hecho mucho, pero cada quien por separado. No ha habido de lo que muchos hablan y pocos construyen. En efecto, se predica la unidad, pero no ha sido posible construirla porque los principales promotores tienen agendas personalísimas, y que simulan apostar a la unidad siempre y cuando el centro de atracción gire alrededor de ellos. Me refiero a todos, juntos o separados. Imposible salir de este atolladero mientras el interés personal prime sobre el general.

Cuán difíciles son las relaciones personales y más aún, si esas relaciones están seducidas por las ambiciones del poder. Hay quienes constantemente ven como enemigos a los que se supone están en el mismo equipo y por lo tanto, deben desear lo mismo que ellos. Los señalan y tratan de anularlos. Hemos visto ese comportamiento en esta dura batalla contra el “Socialismo del Siglo XXI”

Parece inexplicable pero es así. Analizando tal situación, concluyo que no luchan contra el sistema, sino que quieren llegar a ser parte de él. No existe intención de acabar con lo malo sino desplazar a quienes lo hacen mal para ocupar su lugar y hacerlo hasta peor.

Venezuela ha sido víctima de liderazgos mediáticos. Se construye una matriz de opinión en torno a alguien o, a algo, y por allí se preparan los discursos de apoyo a una persona o, conductas que muchas veces entorpecen los cambios. ¿Qué nos pasa? No hemos sido capaces de emplear el sentido común. Cambiamos de opinión de acuerdo a las directrices del “líder” del momento. No hemos tenido una estrategia planificada. Por eso pienso que, no ha habido sinceridad en la lucha. No se ha luchado contra el régimen sino para satisfacer las ideas y aspiraciones de individualidades o de determinados grupos. Los intereses colectivos no cuentan.

Dieciocho años de combates no han sido suficientes para darnos cuenta que el egoísmo, las mezquindades, los pactos y las traiciones son los que nos han impedido avanzar. Entre el año pasado y este -que casi finaliza- se han desarrollado actividades que demuestran lo antes narrado. Desde el mismo instante de obtener la mayoría –mutilada- en la Asamblea Nacional, se abrió el abanico de salidas, aunque nunca se promovió la Asamblea Nacional Constituyente, si se planteó enmendar la Constitución para recortar el periodo presidencial, después se transaron por un referéndum revocatorio que fue abortado; también se aprobó el abandono del cargo y recientemente, el 16J, se realizó un plebiscito que resultó incumplido, porque los cogollos lo cambiaron por unas elecciones fraudulentas y chucutas. En menos de un año quedó en evidencia que la agenda opositora está signada por la improvisación. Repito, no empleamos el sentido común y nos dejamos arrastrar por intereses distintos a los anhelos ciudadanos. Millones de venezolanos queremos desplazar este perverso régimen, y desgraciadamente los que aparecen como líderes no desean extirparlo sino ocupar los cargos de los perversos gobernantes. Quedaron al descubierto: persiguen la conquista individual y no la colectiva.

Enfermedad electoral.-

En los próximos días, comenzará una nueva campaña electoral, nada diferente a la que acabamos de vivir. Las regionales sirvieron para humillar a candidatos, desalentar a los ciudadanos pero también sirvieron, para desenmascarar a los farsantes. Las encuestas no se equivocaron, los equivocados fueron los que pactaron esas elecciones con el tirano. Al final doña Tibisay anunció que de las 23 gobernaciones supuestamente se ganaron 5. Falso porque todas quedaron a merced del oficialismo, sometidas a la espuria constituyente. Lo mismo ocurrirá con las alcaldías.

Los candidatos “opositores” no luchan por el país sino por la tentación de alcanzar un cargo de elección popular. Ellos saben que no gobernarán pero, les seduce el hecho de ser llamados ahorita candidatos y si el régimen le da el visto bueno, después del 10/D le dirán “señor alcalde”. No les importa la humillación a la que tendrán que someterse si resultaren favorecidos por el boletín del CNE. Tienen cantada su juramentación ante la asamblea nacional constituyente y sin embargo, sin el menor rubor se lanzan a hacer campaña en ese sainete electoral con el absurdo argumento de no entregar tal o cual municipio al PSUV. ¡Por Dios!

La tarea es otra, que no es precisamente la de darle oxígeno al régimen sino de quitárselo. Candidato que se lance le está haciendo comparsa a la tiranía. Recuerden: la salida será democrática y constitucional pero no electoral. Los malandros jamás aceptarán el escrutinio popular. Para salir del régimen tenemos que estar claros en eso. Es menester mostrar fuerzas para hacer respetar el sentimiento nacional. Basta de sometimiento. ¡Es con ustedes militares! Nuestros militares conocidos en la doctrina como la policía constitucional.

Candidatos patológicos.

Ese comportamiento enfermizo de algunos individuos atraídos por la imaginación de colocarse la banda de alcalde, obstaculiza el empuje que debemos tener contra la tiranía. Presentar candidatos en contiendas electorales después de todo lo que ha ocurrido deja de ser una torpeza para rayar en la enfermedad. Probablemente algunos candidatos son estimulados por el oficialismo para aparentar que estamos en un festín democrático y pretender desvirtuar el talante tiránico del régimen. ¿Cómo hablar de tiranía si hay elecciones? y además, con la presencia de varios aspirantes para el mismo cargo. Otros, no son estimulados directamente por el régimen sino por la tentación que los seduce el regentar una alcaldía aunque sea de rodillas.

De todas maneras, creo que todavía hace falta el purgante de las elecciones municipales para desparasitar definitivamente ese estilo opositor que ha atornillado a los bárbaros rojos en el poder.

¿Volver a comenzar?

En este largo transitar nos hemos tropezado con muchísimos obstáculos. Todo esto, esperemos nos haya servido de aprendizaje. La enorme crisis en la que está envuelto el país no permitirá más ensayos. Llegó el momento de ver emerger esa clase política que aunque también tenga aspiraciones de llegar al poder, entiende muy bien que primero debe estar el país antes que sus ambiciones individuales. Quizá pueda resultar difícil entender que un político renuncie a la posibilidad de ser el protagonista para entregar el testigo a una idea sin importar la identidad de quien lleve la bandera, pero de eso se trata. Venezuela reclama de un objetivo y no de una individualidad. El objetivo es la libertad y la prosperidad. Basta de individualidades y cálculos grupales. O salimos del régimen o el régimen seguirá saliendo de nosotros.

Es la hora del desprendimiento y de amalgamar fuerzas para lograr ese objetivo que nos une de verdad. Los puentes hay que seguir tendiéndolos y asimismo proponernos derribar las murallas que nos han separado.

Pablo Aure

¿Votar bajo amenaza? Por: Pablo Aure @pabloaure

¡Hasta Cuándo!

¿Votar bajo amenaza?

@pabloaure

La manera de hacer política y/o cautivar votos se ha mantenido casi intacta a la utilizada para que llegara este proceso empobrecedor que le han colocado el nombre de Socialismo del Siglo XXI. Los más prominentes líderes expresan el lenguaje del odio y la descalificación para sumar voluntades a sus filas partidistas.

Hay intolerancia a las diferencias. “O estás conmigo o estás contra mí” Eso es lo que vemos. Atacan al mensajero pero sin desmontar con argumentos el mensaje.

No hay peor cuña que la del mismo palo.

Hoy en Venezuela hay un férreo ataque contra aquellas personas que siendo de la oposición han manifestado su intención de no votar. Contra ellos han emitido cualquier tipo de improperios. Lo más grave es que se estigmatiza de la misma manera como el régimen lo hace con quienes están en su contra.

Son prácticas propias del fascismo, con un claro propósito de exterminar la disidencia.

El pasado jueves 5 de octubre, Henry Ramos, a la sazón líder de la MUD y precandidato presidencial, se expresó exactamente igual a como lo hacía el finado Hugo Chávez cuando estaba en campaña por allá a finales de los noventa. Mientras el difunto amenazaba con freírle la cabeza en aceite caliente a los adecos, veinte años después, el líder adeco, ordena marcar como infiltrados a todas aquellas personas que no voten o promuevan la abstención. Muy peligrosas esas expresiones de Ramos Allup. Ese tipo de acciones las ejecutaban los nazis contra los judíos, que marcaban sus casas con una equis (X), para tenerlos ubicados. Le pregunto ¿Para qué ese señalamiento que a todas luces se percibe como una amenaza? ¿No pensará que la postura decente de un político que propugne los cambios debe ser a través de la persuasión para convencer con argumentos, sin amenazar a quien piense diferente? Hay fanáticos de lado y lado. Lo inconcebible es que pretendamos salir de este macabro régimen con los mismos discursos que hicieron posible su llegada.

Manejar los pueblos a través del odio nunca puede dar buenos resultados. Quizá se logren afectos momentáneos, por el desespero, pero debo decirle al paisano Henry: que el veneno a la larga mata. Y a decir verdad, viene a mi memoria que Ramos Allup claramente llamó a la abstención en 2005 ¿Era él para esa época infiltrado? Dejemos que esa duda sea respondida con el tiempo y las acciones.

Educación para cambiar.-

Venezuela jamás cambiará mientras mantengamos los mismos mensajes de odio. Necesario comenzar a modificar ese estilo vulgar y dañino de enfrentarnos unos a los otros. Lamentablemente la forma de hacer política es mediante la descalificación del que piense diferente en lugar de explicar las propuestas.

El sistema político venezolano es desastroso porque se basa en teorías populistas. Y eso ha sido así desde mucho antes de la llegada de estos bárbaros rojos. No sabemos votar pero tampoco nos han enseñado a hacerlo. Votamos pero no elegimos. En los últimos lustros hemos estado signados por el chantaje de la unidad. Que dicho sea de paso, esa unidad nos ofrece el cambio del personaje pero no del sistema, que en definitiva, es el que nos ha arruinado.

No hemos votado en libertad.

Lo confieso con dolor. Aquí, en la Venezuela del Socialismo del Siglo XXI, pero también en la recordada y quizá ahora anhelada 4ta República, hemos ido a votar pero sin libertad. Quizá en contextos diferentes, porque hoy vivimos en dictadura, pero la realidad es que no hemos podido transformar ese estilo “bananero” de hacer política.

¿Por quién y para qué votamos? La campaña de uno y del otro es votar para evitar que lleguen los que estuvieron, mientras que, otros votan para sacar a los que están.

No hay programa, solo ofrecimientos de lugares comunes. Y es precisamente por esa forma de hacer campaña por lo que casi inmediatamente después del triunfo del candidato se produce el desencanto, la decepción y con ella la frustración y el rechazo a procesos electorales. La abstención es una lógica reacción a la falta de legitimidad o credibilidad de los actores. Los “abstencionarios” no son los enemigos, sino el sistema perverso que los genera.

Cuando me refiero a los “abstencionarios” (término muy bien desarrollado por el maestro español Antonio García Trevijano) es para hacer mención a los abstencionistas conscientes, esos que se abstienen de votar como protesta a un sistema político corrompido.

Ruptura del “orden”

Así las cosas, me inclino en pensar que para rescatar nuestra querida Venezuela debe producirse una auténtica ruptura en la forma como hemos concebido durante una eternidad la política electorera. Para ello hace falta determinación, trabajo y mucha educación ciudadana. No hemos tenido educación ciudadana. Siempre nos hemos comportado como habitantes pero no como ciudadanos con derechos y deberes. Por lo general, esperamos que los gobernantes nos resuelvan nuestros problemas, cuando son ellos el principal problema a resolver. Y esto solo lo podemos atacar con sinceridad, sin cortapisas, involucrarse cada quien en los asuntos políticos que no necesariamente siempre es sinónimo de lo electoral.

Podemos provocar la ruptura, pero para ello es necesario la predica con la palabra y el ejemplo con el accionar. No culpemos al ignorante, al que no ha tenido acceso a una buena educación, al necesitado, al menesteroso, a quien padece hoy y ha padecido ayer. No culpemos a quien espera ansiosamente una dadiva gubernamental o de los fariseos cuando se lanzan al ruedo de campañas populistas para lograr alcanzar determinados cargos de “elección”. Hagamos un mea culpa y comencemos a realizar lo que todavía no hemos hecho. Educar, llevar un mensaje republicano y libertario que, jamás será el ofrecimiento de una bolsa o caja de comida, u ofrecer cientos de mercados a precios solidarios. Eso no resolverá absolutamente nada. La tarea es otra: es proporcionar las herramientas necesarias para desarrollar su independencia, no solamente la alimentaria o la de cubrir sus necesidades básicas como la de su salud, sino formarlos como ciudadanos y esto solo será posible si se involucran a través del conocimiento en los asuntos políticos para no dejarse seducir por encantadores de serpientes.

Ese es el cambio por el cual yo siempre apostaré. Esto va mucho más allá de un gobernante. El cambio radica en extirpar de raíz el modelo populista que desgraciadamente es el que hoy nos ofrecen tirios y troyanos. Y para dar por concluido el tema de, si se debe o no ir a votar el próximo domingo, y muy por el contrario a lo que hace el diputado Henry Ramos Allup, les envió mis respetos a todos los ciudadanos bien sea estén decididos a votar o estén convencidos en no hacerlo. Confío en que cada quién a estas alturas del partido ya debe tener definido su criterio, además ya hemos visto una mayoritaria campaña en favor del voto, donde incluso la CEV ordenó leer una carta en todas las misas, y yo jamás entraría en polémica con mi iglesia. Pero estoy seguro de algo, la semana que viene amanecerá nuevos rostros en las gobernaciones aunque, para desilusión de sus electores, no podrán ejecutar los cambios anhelados.

Nota jurídica.-

Las decisiones emanadas de los poderes constituidos deben cumplirse voluntariamente, en caso de no acatarse, pues entonces, se tendrá que recurrir a la ejecución forzosa. En tal sentido recomiendo a la Asamblea Nacional solicitar la ejecución forzosa de la declaratoria del abandono del cargo de Nicolás Maduro. El CNE tenía la obligación de convocar elecciones antes del 9 de febrero para elegir al sustituto. Esa demanda debe intentarse ante el Tribunal Supremo de Justicia que se instalará en la OEA el 13 de octubre. El TSJ debe solicitar la colaboración de la fuerza pública para la referida ejecución, esto es, hacer todo lo indispensable para que se materialice la decisión de la AN. Quizá tendrá que apoyarse en organismos y fuerzas multinacionales.

Sería una magnifica señal que echaría por tierra cualquier sospecha de que tras bastidores ha habido entendimiento con el régimen.

Pablo Aure

 

“Militares y el fantasma de Zamora” @pabloaure ¡Hasta cuándo!

¡Hasta cuándo!

Militares y el fantasma de Zamora

@pabloaure

De seguir las cosas por el camino que van, pareciera que en algún momento el fantasma de Ezequiel Zamora ciertamente recorrerá tierras venezolanas. Me refiero al surgimiento de algunos movimientos secesionistas que traten de impulsar la independencia de determinadas regiones. Ya hemos visto algunas aproximaciones sobre lo que digo. Los gochos ya lo han insinuado. Los barinenses también hicieron algo similar.

Esperemos no llegar a esos episodios, pues serían escenarios para más derramamiento de sangre.

Así de crudo, como lo leen, pueden ponerse las cosas en el país. Hasta ahora no hay guerra. Lo que hemos visto es una matazón a mansalva por parte de militares y colectivos que acribillan a ciudadanos, a lo sumo armados con escudos de latón, una máscara para protegerse de los gases lacrimógenos y una piedra manifestando su descontento. Eso sí, lo que también hemos notado en esos venezolanos es gran valentía y dignidad, que a sabiendas de que tienen en frente a un ejército de milicianos y militares, insisten en batallar por la libertad.

¿Legítima defensa?

No hace falta ser un gran visionario para imaginarse lo que puede ocurrir más adelante. Por los momentos no hay guerra en Venezuela, aunque tengamos más muertes que las que se producen en aquellos países donde existen guerras declaradas. Es una perogrullada suponer que los que hoy solo se defienden, buscarán otros métodos que les garanticen mayor eficacia en su accionar. Reflexionarán sobre principios elementales de supervivencia, que desde hace muchísimos años están tipificados en las leyes penales. Por ejemplo, la legitima defensa. En Venezuela la fuerza pública que reprime las manifestaciones lo hace agrediendo ilegítimamente a los manifestantes quienes ejercen un derecho contemplado en el artículo 68 constitucional. Ello no constituye ninguna provocación que justifique la represión del agresor (GN, colectivos u otro órgano represor). Siendo así, pudieran encontrar los ciudadanos descontentos con el régimen algún medio que pueda impedir o repeler las salvajes y brutales represiones protagonizadas por efectivos militares. Esto que acabo de narrar recoge grosso modo los supuestos del derecho que tenemos todos de defendernos ante una agresión ilegitima.

Esto no es una apología del delito. Es el resultado de lecturas de lo que ha ocurrido en otras partes. Pero también del conocimiento que hemos adquirido en el campo del Derecho. Desde luego me preocupa que en ese supuesto -ojalá negado- se ocasionaría una escalada de enfrentamientos entre manifestantes, hasta ahora desarmados, pero que en algún momento pudiera transformarse esa realidad.

Insisto con los militares

Siempre invoco la sensatez que tiene que haber en un grueso número de efectivos de la Fuerza Armada Nacional. Deben leer la historia. Tienen que revisar lo que establecen las leyes internacionales que castigan a los opresores, a esos que asesinan y/o encarcelan abusando del poder. El Estatuto de Roma debe ser su libro de cabecera. Léanlo, revisen cuáles hechos constituyen delitos de lesa humanidad y observen también que ese instrumento, que es derecho positivo en nuestro país, contempla la imprescriptibilidad de esos delitos. Lo que quiere decir que aunque pase el tiempo y estén llenos de canas y arrugas, podrán ser perseguidos y condenados por la Corte Penal Internacional. Eso es en cuanto a los delitos que hoy cometen y que quizá algunos puedan pensar que están a buen resguardo por la complicidad que existe en los Tribunales venezolanos. Supongamos que eso pudiera ser así. Que hoy se sientan guapos y apoyados porque están amparados por los jueces del horror. En ese particular, me permito decirles que eso no será por siempre, porque, tengan la seguridad, Venezuela cambiará. Ahora bien, mientras exista este régimen, la condena que sufrirán será la del confinamiento en Venezuela (no podrán salir del país porque les pondrán los ganchos) y quién sabe si en algún momento a alguna potencia se le ocurra extraditarlos manus militari, por “órdenes superiores”. Noriega, el de Panamá, puede contarles mejor la historia que él ha vivido, lo guapo que fue, y cómo terminó.

Señores militares, permítanme que sea tan mordaz con ustedes, pero así les incomode a muchos lectores, y por supuesto a determinado sector de la institución castrense, tengo que advertirles que la FAN nos pertenecen a todos los venezolanos. Por esa razón me siento en el deber y con el derecho de exigirles que cumplan con la Constitución Artículo 328. “La Fuerza Armada Nacional constituye una institución esencialmente profesional, sin militancia política,… en el cumplimiento de sus funciones, está al servicio exclusivo de la Nación y en ningún caso al de persona o parcialidad política alguna…”

Integrantes de la Fuerza Armada Nacional están a tiempo de recapacitar. Sé que ya muchos lo están haciendo, pero no encuentran qué hacer. Se sentirán traidores, si no obedecen. En ningún momento les pediría que dieran un golpe de Estado. Eso sí sería delito. Vean y mediten sobre lo que están haciendo. Quizá sin saberlo están siendo coautores por la comisión de ese grave delito. Porque están coadyuvando a mantener esta ruptura del hilo constitucional. Los invito a leer cuál es el significado de golpe de Estado para que lo entiendan.

Finalmente me despido recomendándoles también que lean la historia sobre la suerte que han corrido los ejércitos profesionales y los oficiales de carrera en las revoluciones. No tienen prolongada vida de bonanza. Los oficiales de carrera, a la larga, también les son incomodos a los regímenes revolucionarios. Remóntense a la Unión Soviética, a la China de Mao Tse-tung o, sin ir tan lejos, a los militares cubanos. Si prefieren no enfocar tan lejos pueden ver lo que en la actualidad está ocurriendo con los suboficiales que en algunos casos tienen más poder de mando que los oficiales o, también, con los milicianos que inconstitucionalmente se han alistado en la FAN.

Lo que aquí le escribo a los militares lo hago inspirado no en mi condición de opositor a este régimen oprobioso (que lo soy) sino con estricto apego a mis sentimientos patrióticos, y preocupado por lo que puede pasar en el país si nuestra Fuerza Armada Nacional continúa cohonestando, por acción u omisión, los desafueros impuestos en las recetas cubanas y de las bandas delincuenciales como las FARC.

cleardot.gifPablo Aure