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EL ATAQUE AL CENTINELA. Por: Enrique Prieto Silva. Opinión. Venezuela.

 

EL ATAQUE AL CENTINELA

Enrique Prieto Silva

Lunes 29 de junio de 2020

Insistimos en exponer nuestro criterio jurídico sobre la mala praxis de la justicia militar, por cuanto aún existen abogados militares operadores es esta justicia tan vapuleada por la ignorancia, toda vez que insisten en seguirla utilizando vulgarmente como garrote del gobierno, con poca crítica doctrinaria por parte de los defensores y comunicadores sobre estos casos.

A pesar de la reacción positiva que se logró con el amparo constitucional interpuesto ante la Corte Marcial por el Foro Militar Venezolano en enero del año pasado, que a pesar de su declinación ante la Sala Constitucional, como era de esperarse por la competencia, vimos el efecto de del petitum, al no continuar con la práctica morbosa de esta justicia, hasta lo ocurrido con el caso publicitado de la oficial de la Guardia Nacional con una profesional del derecho.

Volvió a aparecer la solicitud de enjuiciamiento por la supuesta comisión del delito de ataque al centinela, del que ya comentamos, aclarando que este delito se configura cuando se ataque a un centinela “…un guardia o vigía militar emplazado en un puesto de observación para proteger un lugar, instalaciones, material o persona de una organización militar…”, lo que no se debe confundir con la agresión a la persona de un ciudadano militar por el solo hecho de serlo.

Por otra parte, es conveniente aclarar, que el llamado fuero para la persona militar dejó de existir en Venezuela y de acuerdo con la Constitución de 1999, son juzgados por la justicia militar solo los delitos de naturaleza militar, que sonaquellos establecidos en el Código Orgánico de Justicia Militar, y que se cometen contra la organización de las fuerzas armadas, o en una acción u operación militar.

En este sentido es necesario aclarar, que la ley no protege al militar como tal sino cuando cumple función en servicio de esta naturaleza, mientras que cuando cumple funciones diferentes, la comisión que haga de un delito será absorbido por la justicia ordinaria.

Es el caso, que cuando los órganos y unidades militares actúan en funciones de orden público, su acción es policial. Se cumple el apotegma de que la función arrastra al órgano. En este sentido, cualquier delito de agresión tanto del militar ontra una persona o viceversa contra él en cumplimiento de una actividad no militar, debe ser juzgado por los tribunales ordinarios, tal como lo contempla el artículo 261 de la Constitución.

Exhortamos a los abogados que ejercen como defensores en los tribunales judiciales, a exponer su repertorio teórico sobre el proceso penal y a exigir a los operadores de esta justicia, que actualicen su proceder conforme a la normativa penal militar moderna.

También, los militares que ejercen la acción disciplinaria, deben entender que en derecho penal militar, no deben confundir la justicia militar con el derecho disciplinario, antes regido por el Reglamento de Castigos Disciplinarios y hoy por la Ley de Disciplina Militar. La disciplina es de comando y la justicia militares del poder judicial, donde no intervienen los mandos militares.

@Enriqueprietos

¿ESTRATEGIA CHINA? Por: Enrique Prieto Silva. Opinión. Venezuela.

¿ESTRATEGIA CHINA?

Enrique Prieto Silva

Martes 10 de marzo de 2020

La aparición y diseminación del corona virus desde China para el mundo, dado el poder estratégico que ha alcanzado el coloso y no bien ponderado coloso asiático, ha levantado suspicacias desde todos los frentes que se manejan en la geopolítica, una de ellas, la especulación sobre el verdadero origen del virus y la realidad fundamental sobre su surgimiento, que sin querer o queriendo ha levantado la tal vez mayo especulación y temor en el universo, dado el espectro originario como también todos los visos especulativos que se gestaron y vienen confundiendo a la población mundial, que cree a ciegas los resultados de la ciencia prodigiosa, que nos ha dado esperanza en lo que todos hemos creído: ¡Un mundo con la mejor calidad de vida cada vez más radiante, y con igualdad de disfrute para todos sin discriminación alguna!

Sin dudas, es la verdadera meta de lo que hemos llamado “el desarrollo”, que sin dudas, quiérase o no, siempre estará limitado para muchos, los llamados desposeídos o menos ricos, dadas las circunstancias que siempre surgen y se tejen en el manejos de los recursos controlados por el poder político, También sin dudas, surge la manida política de que ¡hay que dar más a quien menos tiene!, que se ha convertido en el semillero de los ¡descalzos o desposeídos!, que sin dudas, no fueron premiados con el poder de la educación en todas las formalidades, para logar ayudar a desarrollarse e impulsar el desarrollo. No hay dudas, no hay subdesarrollados, sino menos educados.

Pero, ¿qué tiene que ver todo esto con el corona virus? ¡Veremos!. Se ha dicho que el virus surgió o apareció en Wuhan una ciudad metrópoli de China abarrotada de 11 millones de personas, con conexiones a todas las partes del mundo donde obviamente, se asiente un gran mercado comercial y financiero, pero no podemos desdeñar que por su densidad poblacional, es la ciudad central de China que la convierte en la 42º ciudad más grande del mundo y la séptima más grande de China, y, justamente, debido al tamaño de la ciudad y su influencia económica sobre Asia, Wuhan ha sido la plataforma perfecta para que el nuevo coronavirus viaje tan rápidamente extendiéndose a varias partes del mundo.

La ciudad de Wuhan está construida a lo largo del río Yangtze, y es una base empresarial tanto en la fabricación de productos de alta tecnología como en la fabricación de bienes más tradicionales; y no es de despreciar, que el aeropuerto internacional de Wuhan, tiene un promedio de 20 millones de pasajeros anuales y ofrece vuelos directos a las principales capitales del mundo: Londres, París, Dubai y otras. Cuenta con una serie de zonas industriales, 52 institutos de educación superior y más de 700.000 estudiantes universitarios, que según los estimados de la República Popular China es la mayor matrícula estudiantil a nivel superior de todo el país. Tiene alrededor de 230 de las 500 compañías más grandes del mundo que han invertido en infraestructuras de producción en esa ciudad.

También hay una notable inversión de Francia, que tenía una concesión extranjera en la antigua Hankou (nombre anterior de Wuhan), entre los años 1886 y 1943. Por ende, más de 100 empresas francesas han invertido en la ciudad, donde compañias como Peugeot y Citroen tienen plantas conjuntas franco-chinas en el parque industrial de Wuhan. Y como dato importante, la ciudad también constituye la puerta de entrada a la región de las Tres Gargantas, una zona turística y hogar de la mayor represa hidroeléctrica del planeta.

Al fin, queremos especular con una reciente información que nos quiere llevar a creer, que como se ha dicho, el fenómeno “corona virus”, queriéndolo o no, se constituyó en la mejor estrategia china para apoderarse del mercado extranjero en su territorio, cuando supuestamente se fueron al piso los precios de las acciones de todas esas empresa, que según fuentes de inteligencia indican que la misma China as adquirió y se hizo propietaria de la mayor industria del mundo. ¡Verdad o no!, pronto lo veremos, pero lo que si es cierto es la información que nos hace pensar en la verdad, que la baja del precio del petróleo en el mundo, que crea el gran desfase en la OPEP, no hay que buscarle otro motivo, ya que bien es sabido que el gran incremento del precio del petróleo en los años recientes, fue a consecuencia del gran consumo del ¡Gigante Asiático!. Pensamos que: ¡No hay que darle vuelta a la estrategia!

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Estrategia china.docx

MAGISTRADOS ROMPAN BARRERAS. Por: Enrique Prieto Silva. Opinión. Venezuela.

¡MAGISTRADOS, ROMPAN BARRERAS!

Enrique Prieto Silva

Lunes, 24 de febrero de 2020

El buen decir del talento docente ubica la enseñanza en la cumbre del saber, algo así, como el decir o dixit del magister, que al colocarse en la cumbre recibe la advocación de magistrado, aún a sabiendas de que su tosca o encumbrada proeza, dejará un aura de sabiduría esperanzadora o de fracaso, para quien aspira a que una sabia voz lo encumbre en el logro de su deseado conocimiento. Este es el hálito der ser o del deber ser, sumido en la expectativa del sueño de la esperanza. ¡Así debe ser el colofón de un magistrado, no hay otro!

Dice la prosa del poeta, “En este mundo de rupturas y dolor, somos forjadores de la reconciliación, hay que romper barreras para nuestra conversión…”. Dos sabidurías que derivamos del verso, para forjar la reconciliación en este mundo de rupturas y de dolor, que demandan romper fronteras. Esas que sin dudas fueron creadas, no por designio divino, sino por la inapetencia de unos magistrados del TSJ, que entendiendo la sapiencia del decir pueblerino, prefirieron perfilar un “mamotreto” jurídico, amparado por la mentira disfrazada de legalidad, y amañada por una incultura constitucional interesada en crear la desidia política, que degeneró en la triste realidad, ¡un país en la ruina económica y moral, dirigida y gobernada por sátrapas militarizados y peleles con poder!

Sin dudas, se ha hecho rimbombante el nombre de magistrado para la mayoría de los integrantes del TSJ. Sin ofender su investidura, como se debe hacer a un padre de familia que ha perdido la brújula en su deber, tenemos que decirles que su azimut lo perdieron; creyeron imponer su sapiencia docta y deslumbrante, como se aprende en la universidad para hacer sentencias dignas y justas, pero al aferrarse al poder político, ignaro e imprudente, transformaron la justicia en ferocidad leguleya, la sentencia en castigo a la protesta contra la injuria, a la doctrina en perversión derivada, pero de mayor gravedad, que pervirtieron la virtuosidad jurisprudencial, transformándola en un defección inculta del no deber ser del derecho.

Si no se han percatado, la universidad duda en la norma que ustedes han reformado sin ser competentes, revisa sus sentencias como un burdo examen de un estudiante mediocre; y muchas veces, se pone a pensar en sus cuitas, que parecieran incultos repitientes que se entogaron con preseas adulteradas o mal puestas.

Lo peor, sus sentencias engañosas en la justicia militar, todas derivadas del desconocimiento de la materia: Dieron el ejercicio de la política a los militares activos, violando el artículo constitucional 330, quienes a más de pervertirse como prosaicos politiqueros, se apoderaron del gobierno y abusan de él a sus anchas, sin control ni ejecutivo ni judicial; permitieron el abuso de los jueces militares, quienes por ignorante capacidad jurídica, sin tener la potestad jurisdiccional, sentenciaron a ciudadanos por delitos inexistentes, donde muchos de ellos han cumplido sentencias amañadas, otros sin ser enjuiciados permanecen como presos políticos; también otros han muertos en una prisión injusta; han permitido que los mandos militares actúen sin restricción en la represión de manifestaciones, comandando como militares que violan el artículo 332 de la Constitución todos los cuerpos policiales, constitucionales o no, en contra de la prohibición constitucional.

Son muchos los presos, enjuiciados, sentenciados y privados de libertad por delitos como el de traición a la patria, ataque al centinela, rebelión militar; delitos que solo pueden ser cometidos en actos de guerra. Pero más grave aún, que hayan permitido hacer leyes y reformar otras, violando la constitución, sin que los magistrados se inmuten. ¡Que Dios y la patria los premien o que los demanden!, o al menos, que los saquen del poder.

¡Señores magistrados! Todos conocemos sus esperanzas, sus deseos y sus virtudes, sean justos y cambien su actitud antijurídica o den paso a otros abogados que juren cumplir y hacer cumplir la ley y no que la violen.

Podemos decir otras cosas más, pero no queremos entrar en “desacato”.

¡El magister dixit!

@Enriqueprietos

MAGISTRADOS, ROMPAN BARRERAS.docx

¡ELMANTRA DE GUAIDO! Por: Enrique Prieto Silva. Opinión. Venezuela.

¡EL MANTRA DE GUAIDO!
Enrique Prieto Silva
Lunes, 06 de enero de 2020
Después de los hechos de ayer en el Capitolio Nacional, insistiremos en ratificar nuestra posición asumida antes, cuando referimos que “…hay que celebrar para disfrutar el gobierno de transición que tenemos, preparar el nuevo proceso electoral para poder declarar definitivamente el cese de la usurpación”, alguien preguntó: ¿Cuándo ocurrió el cese de la usurpación, que no la vimos?Es el motivo de lo que hoy exponemos, referimos que todo está incluido en el llamado “mantra de Guaido”, por lo que hemos referido, que no son etapas, son hechos concretos complementarios que pueden desarrollarse separada o simultáneamente, ya que todas interesan, siempre y cuando se cumplan o complementen: el cambio de gobierno y la recuperación de la democracias que perdimos por el ignaro chavismo.

Los mantras son término generalmente formado por frases largas, que pueden traducirse como “pensamientos”, como los conocemos y tomamos como verdades a cumplirse de manera infalible.

Es común en religiones consideradas como palabra sagrada que se recita como apoyo de la meditación o para invocar a la divinidad. En nuestro caso, es una parodia que debemos tomar con el sentido expresado, hechos a cumplir hasta lograr el mayor deseo: el cese de la usurpación.

Y si pudiéramos ir más allá de los deseos, lo interponemos como bases de un paradigma, que más allá del mantra, lo entendemos en su lato sentido, como dice Thomas Kuhn, quien describe el paradigma como “un esquema de interpretación básico, que comprende supuestos teóricos generales, leyes y técnicas que adopta una comunidad concreta de científicos”; y he aquí el sentido que exponemos, no como mantra religioso solo para recitar, sino que vamos más allá, tres supuestos, como se incluyen en un paradigma de investigación humanística, que plantea la complementariedad, llegando hasta su orientación prediccionista e hipotética.

Por ello lo exponemos como predicción y más que eso, lo expresamos como hipotético para insumirnos la creencia de que logrados los postulados: cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres, habremos logrado el deseo del mantra; sin embargo nada impide que sin orden de cumplimento de los deseos, logremos el verdadero deseo, que no es el mantra, sino recuperar el sistema democrático, la economía en crecimiento, la libertad de expresión, y sobre todo, la paz.

El querer lograr la presidencia de la Asamblea Nacional, utilizando absurda e inconstitucionalmente a la GN, con el objeto de dejar de lado a Guaidó, nos aclara el panorama que muchos no quieren entender, tenemos un gobierno de transición y vamos en camino al total cese de la usurpación; también se prepara el proceso para el cambio del CNE que nos permita unas elecciones libres y el corolario final y definitivo: ¡cese de la usurpación!

@Enriqueprietos

EL MANTRA DE GUAIDO.docx

La imagen de Chávez. Por: G/D (GNV) Enrique Preieto Silva @Enriqueprietos #Opinión #Venezuela

¡LA IMAGEN DE CHAVEZ!

Enrique Prieto Silva

Lunes, 16 de julio de 2018

No logramos comprender la irreverente idea que emana y mantiene un grupo numeroso de venezolanos, muchos autoproclamados y aceptados como intelectuales, inclusive ideólogos cultos y pronosticadores, que han tratado de mantener la llamada “imagen de Chávez”. Una estúpida y sin parangón idolatría, que luego de una llamada “revolución socialista”, condujo al país a la miseria en que vivimos; una, sin parangón histórica, que transformó el también llamado “ideario nacional” en la abrupta miseria en que vivimos luego de dos décadas del inicio del tercer milenio en Venezuela.

“Los viudos de Chávez”, como los ha llamado Gustavo Coronel, quienes según él, tienen un plan para reconquistar el poder, consistente en hacernos creer que chavismo y madurismo son diferentes. Idea que compartimos en el sentido de no solo creer, sino mantener la creencia segura, que los personajes impulsores del chavismo ignaro que logró reconquistar la anti política surgida en finales de los 80’ y todos los 90´, hasta lograr engatusar a los venezolanos y llegar a la toma del poder con dulzura engolosinante, que nos condujo a estos lodos de la Venezuela miserable, que pareciera ser el peor trauma de la república en sus más de 200 años de independencia.

Sin dudas, es grande la desesperanza y el martirio de creer que todo está perdido y hemos llegado al destino imperecedero y atosigante logrado como castigo fulgurante por la pérfida ilusión de haber soñado con una patria grande y poderosa, creyendo que los venezolanos nos merecíamos el disfrute de una riqueza dada por Dios. Eso que habíamos confundido con el llamado “sueño venezolano”, transformado en la “ilusión perdida”, luego del fulgurante engaño del chavismo, que aún quieren mantener como imagen gloriosa sin oprobio; a pesar de la verdad ruda que nos atosiga. Es imposible olvidar, que Maduro es la funesta extensión de Chávez impuesta por el agonizante y debemos entender, que el madurismo representa al bloque histórico del Chavismo, creador de la desesperanza y el caos que solo tiene un nombre, el “legado de Chávez”.

No podemos verlo de otra manera, aunque quieran “los viudos del chavismo”, hacernos creer otra cosa, sino que es el resultado del antiapostolado creado por el falaz ¡chavismo!, el mayor engaño político que haya existido en nuestra historia patria, que quiso instaurar una doctrina política fundamentada en el desastroso comunismo, creyendo que el mismo concluyó en el fracasado socialismo soviético de la década de los 20´ del pasado siglo; sin descontar la inmensa propaganda surgida en el mundo, ante la insensata “revolución” desatada en muchos países, creyentes del “mito”.

Sin dudas, un engaño que se generalizó por la atosigante maniobra del chantaje petróleo y el terco abuso del dólar petrolero, que el difunto patrocinó a costa de nuestra riqueza. Por fortuna, ¡Dios es Grande! y no permitirá que exista en el mundo, ningún personaje ni grupo ideario que pueda emularlo sin escapulario para las indulgencias.

Muchos venezolanos, entre los que nos contamos, pronosticamos la miseria en que se convertiría Venezuela gobernada por Hugo Chávez, cuyo más lacerante maniobra, después del ¡por ahora!, fue la de querer medir la riqueza patria, buscando el límite de sus reservas internacionales, que con mente chica creyó tener la medida de los recursos necesarios y el cartabón para medir la pobreza; forzando desde el comienzo de su engaño la fábula del pedigüeño, que estuvo convencido de la atrocidad del pujante emprendedor, quien aprendió mediante el estudio en “la universidad de la vida”, que los recursos escasos existen y pueden multiplicarse como Jesús multiplicó los peces y los panes. Pasajes bíblicos que descartan la expropiación y el reparto de lo ajeno, como fórmula para distribuir la riqueza, que solo es concebible como producto del trabajo del hombre para forzar a la naturaleza a producir, o para extraer de las entrañas de la tierra los frutos existentes en ella. Solo así, ¡Dios provee!

Como antes dijimos, en el desastre incontrolado, se habla de vergüenza, no como el escudo natural del desengaño, sino como el don que nos toca vivir por obra y gracia del mitómano que sirvió para enaltecer un gentilicio que perdió el autoestima y se acomodó al fracaso, para seguir engullendo las “verdades mitológicas” que surgieron después de la desilusión generalizada de un pueblo, que entristeció sin sentido, y que, en lugar de emprender el camino de regreso del fiasco, prefirió continuar con el engaño para no sentir esa vergüenza que ha encubierto.

Así surgió el ¡Chávez vive!, creado por los viles aprovechadores del desfalco nacional, que se creyeron grandes en el poder, a sabiendas de que lo minimizaron como el agua que se evapora, suplantándolo por un mediático imperio de la mentira, adornado con oropeles falsos, que solo pueden justificar con eso de que ¡la lucha sigue! y que ¡tenemos patria!; todo en embauque con el que siguen creyendo y pretenden ungirse de impunidad. Esa que piden a gritos, porque saben que están perdidos. Saben que es la hora, que como las ratas les toca abandonar el barco, pero la insistencia del miedo a perderlo todo, acuden a la vergüenza que indigna, pero es lo único que les queda para honrar su triste realidad.

@Enriqueprietos

REMITIDO POR:
From: Enrique Prieto Silva   enriqueprietos@gmail.com 
Date: lun., 16 de jul. de 2018 a la(s) 11:56
Subject: La imagen de Chavez
To: Sammy Landaeta Millán sammylandaeta@gmail.com

Un cordial saludo,

Enrique Prieto Silva

¡La imagen de Chavez!.docx

¡La revuelta de la pandilla! Por: G/D (GN) Enrique Prieto Silva @Enriqueprietos

¡La revuelta de la pandilla!

Enrique Prieto Silva

Lunes, 19 de marzo de 2018

Es monstruosa la actitud del “grupo” de adláteres del chavismo, que en cuenta de la pocilga en que transformaron a ¡La Gran Venezuela! esa que el difunto bautizó como “la patria, patria querida” y “sueño de la revolución bolivariana”, como si nada ocurriese con este desastre “patriota”, siguen con desenfreno enfrentando a los verdaderos patriotas, que derrotados en su “batalla” o en apoyo a la Oposición, insurgen con valentía para evitar que se pierda la esperanza de recuperar la democracia perdida. Esa primera visión enarbolada desde mediados del siglo pasado, y que desde el marxismo trataron de confundir con el comunismo; “la democracia verdadera”, como la llamaron y que perfiló el sueño de muchos ideólogos y pensadores que creyendo en las bondades de la libertad, han pensado y piensan, que ésta solo es posible en democracia.

Antes dijimos, que en nuestra patria Venezuela, sufrimos la aventura de un fantasmagórico personaje, que como en las fábulas, soñó, soñó y soñó con su querencia, hasta enredarse con los hilos de un Morfeo que lo transformó en cenicienta sin hada, pero con un gran parecido a Pinocho. Todo increíble en los inicios del siglo XXI y el tercer milenio, que como decía Luis Beltrán Prieto: “una argamasa que brotó de un mar de leva, destellando en la arena sin cascajo”, pero ahí lo tuvimos, montado en un taburete presidiendo la República, inventando barbaridades y conduciéndonos a su mismo cadalso, para morir de hambre y de tristeza.

Pero, ¡Increíble!, toda una sarta de perversos aduladores y vividores, que con las alforjas llenas y muchos oropeles en uniformes, togas y birretes, desesperados gritaban: ¡Chávez vive y la lucha sigue! Y todos, con su hija al frente lo llamaron ¡el gigante!. Mientras tanto, en su interminable cola, como en la anti patria, ¡el pobre sin trabajar y muerto de hambre, adormece con la envidia de quien libertad pidió! ¡Patria, patria, patria querida! Una frase para embelesar la ruindad en que el “eterno” nos la dejó como legado.

Muchos, producto del autoengaño y su engañifa, hoy lo lamentan y nos acompañan a desenredar la madeja. Bien dice el refrán o proverbio “rectificar es de sabios”, y así lo vemos. Y cuando se ha pecado, hay que pagar la penitencia con valor, a sabiendas, que esta penitencia es tanto o más grave, cuanto más grave es el pecado. Pero es de gravedad, que en esta lucha entre chavistas buenos y madurirstas, quieran aprovecharse de la coyuntura para intentar regresar a la prosapia del mal, ese mal transformado en “mar de la felicidad”. Solo pedimos a Dios que nos proteja de la ignorancia que se apila con hambre y desesperación en el pueblo incrédulo.

No es justo, ni cordial, que estemos pasando por una crisis provocada a lo perverso. No es tolerable, que criticados como fueron los diputados de la Asamblea Nacional pasada, se hayan refugiado con subterfugios en el TSJ, como magistrados de la SC y se hayan convertido en “rufianes” al amparo de una intolerable justicia banal amparada por esta ilegitima y atroz ANC, que como lo ha declarado la AN, ¡Son ilegítimos! Y si no renuncian, deben ser enjuiciados por violadores de la Constitución y la comisión de delitos contemplados en el Código Penal.

Es loable y responsable la actitud de Luisa Ortega Díaz, quien ha asumido su papel aunque tardío, pero siempre se dice que nunca es tarde cuando la voluntad se tiene. Pero gris es la voz de los desesperados tirapiedras del chavismo, que en lugar de expiadores de culpas y pecados, quieren aprovechar su marabunta para el lavado engañoso del insensato desespero en que todos nos encontramos en esta su patria “chaveca”.

Pareciera que este juego trancado está en manos impías, principalmente las de los militares engañados por su embeleso en el que por mucho tiempo se les vendió como “comandante eterno” y que los mandos militares hoy en trifulca por no vender la patria ni entregarla a los majaderos soñadores que adoran el mando, el grado y el dinero de las prebendas, que sin darse cuenta los condujo a desinstitucionalizar a la FAN y a ponerlas en la picota de un pueblo que las amó desde la independencia y sin mucha prosapia soñaron con ser la institución que la constitución diseñó para la defensa de la patria.

Pareciera, que los mandos militares al fin se dieron cuenta de que su juramento decía: “defender la patria y sus instituciones hasta perder la vida si fuere necesario”, hoy, deben reconocer que más que hacer patria como dijeron en “socialismo”, lo que lograron fue degenerarla y destruir su pueblo hasta la muerte por hambre y miseria, por una terca y estúpida “revolución de m…..”.

La papa caliente está en sus manos. Los justicieros militares deben volver a su rol y recordar que la justicia militar es solo para delitos de “naturaleza militar”, que no para los militares. Todo los demás es ayudar a “la pandilla” que se perfiló con el cuento de “todo en socialismo”, transformando “todo en miseria”. La voz de mando debe ser: ¡Fuera los militares y las fuerzas armadas del gobierno! y pedir a los magistrados violadores de la constitución que les devuelvan la apoliticidad y el apartidismo establecido en la Carta Magna.

Para lograr la reinstitucionalidad y volver a tomar el paso, solo falta disciplina y orden cerrado que es la materia de los cuarteles. ¡Zapatero a su zapato¡

La revuelta de la pandilla.docx

El Arco Minero del Orinoco. Por: Enrique Prieto Silva @Enriqueprietos

PRM Editores Asociados

CARACAS – VENEZUELA

¡El Arco Minero del Orinoco!

Enrique Prieto Silva

Martes 06 de febrero de 2018

Mientras el mundo padece por los ataques de los supuestos hijos de Dios contra los infieles, en Venezuela tenemos que continuar nuestra obra y lucha por descartar las malignidades iniciadas por el “difunto” y su estúpido “socialismo del siglo XXI”, que sin darse cuenta y por su ignorancia, aparecemos incluidos en el listado de los países forajidos, que sin son ni ton, tenemos que vivir de rodillas ante la ingente y desgraciada economía que nos ha transmutado a la indigencia atroz. Pero para mayor desgracia, los pancistas adoradores del “eterno”, han querido imponernos el peor gobierno que esta patria recuerde. Pero más que la estupidez, su testarudez raya en el límite de lo increíble: una férula tiránica, capaz de adorar a un personaje de ficción, como si de un atorrante faraón se tratara. Nunca nuestra paz fue más precaria, ni más sonso nuestro orgullo patriota. La fantasmagórica sarta de pendones procera en “Los Próceres”, es el peor ritual que haya tenido la República, desde la Independencia.

Pero no solo el galardón del infinito descaro salvaje, fue la herencia militarista que nos dejó Chávez, sino que, sin descaro, vemos como su herencia malhechora amenaza nuestra esperanza de recuperación, y lamentablemente, tenemos que acudir a la oración, para pedirle a Dios y a la Virgen, que nos dé el aliento y la sabiduría necesarios para salir de la penuria, y poder ofrecerle un hálito de esperanza a nuestra juventud amedrentada.

Es increíble la estupidez, pero hoy queremos referirnos a la última ocurrencia: recuperar la pérdida petrolera, mediante una intensa explotación minera, en lo que han llamado “Arco Minero del Orinoco”. Un recurso que todos conocemos, y que hemos estudiado siempre con preocupación, ya que el daño del factor minero al medio ambiente es harto conocido. Su efecto es internacional y ha dejado huellas en muchos países y regiones del mundo. De mayor gravedad, que se quiere hacer mediante el uso arbitrario de empresas extranjeras, cuando se ha minimizado la acción protectora del medio ambiente, al eliminar el ministerio que vino especializando su cuidado desde hace mucho tiempo y que politizado se le asignó la desventura de una maltratado “eco-socialismo”, que no es más que una parodia burda para simular apariencias.

Es una situación que se explica en parte por el proceso acelerado de crecimiento y expansión de los sistemas económicos de producción, los cuales reportaron al país numerosos beneficios materiales, pero también daños considerables a los recursos naturales y a la ecología humana, debido básicamente al carácter anárquico que ha asumido el desarrollo de la Venezuela petrolera, frente al ambiente, lo que hoy se agrava con la posible sobrexplotación de los recursos mineros, en este denominado “Arco Minero del Orinoco”, el que debemos entender como el medio más reciente creado por el gobierno “bolivariano”, para obtener recursos económicos que permitan paliar la extravagante miseria a la que fue conducido el país por la errada política económica y financiera proyectada por el equivocado Plan de la Patria.

El proyecto del Arco Minero del Orinoco tiene su origen en un plan de explotación minera al sur del rio Orinoco, bautizado con este nombre por el difunto presidente Chávez, que, si no va acompañado de un eficiente programa de control ambiental, como lo establece la Constitución, pondrá en peligro la mayor fuente de recurso hídrico del país, parte del pulmón amazónico del mundo.

El “Arco Minero del Orinoco”, oficialmente Zona de Desarrollo Estratégico Nacional Arco Minero del Orinoco, es un área rica en recursos minerales que el gobierno de Nicolás Maduro pretende explotar; ocupa mayoritariamente el norte del estado Bolívar y en menor proporción el noreste del estado Amazonas y parte del estado Delta Amacuro, que según sus estudio proyectivos, cuenta con 7000 toneladas de reservas de oro, cobre, diamante, coltán, hierro, bauxita y otros minerales. ​Abarca un área de 111.846,86 km², es decir 12,2 % del territorio venezolano; duplicando a la faja petrolífera del Orinoco​ atraviesa selvas como el Imataca, La Paragua y El Caura, y las cuencas de los ríos Orinoco y Caroní. Según información del ministro de Desarrollo Minero y Ecológico, el arco minero del Orinoco tiene un potencial de unos 2 trillones de dólares. Su formalidad legal apareció el miércoles 24 de febrero de 2016 en el decreto 2.248 de la Gaceta Oficial 40.855, donde se materializa la creación de Zona de Desarrollo Estratégico Nacional Arco Minero del Orinoco. Decreto el cual incluye la certificación y cuantificación de las reservas mineras de esta zona, convirtiéndose en el denominado ​ Motor Minería de la Agenda Económica Bolivariana, en el cual posteriormente el general Vladimir Padrino López, ministro de la defensa​ anunció el 5 de agosto de 2016 que “se activará la unidad especial para el Arco Minero del Orinoco” y posteriormente, el 7 de septiembre de 2016, el ministro para el Desarrollo Minero Ecológico, Roberto Mirabal, informó que empezó la etapa de exploración del arco minero del Orinoco y señaló que “toda transnacional en el arco minero debe cumplir las leyes del Estado”, no obstante sabemos que nunca se cumplió la necesaria aprobación por parte de la Asamblea Nacional, no solo del proyecto sino de las contrataciones de empresas extranjeras.​

Esta realidad debe crear un alerta al país, ya que los estudios históricos sobre el tema, han dejado claro que este sistema económico es en parte responsable del evidente deterioro ambiental que presenta hoy el país y de la merma de los recursos naturales, que se agudizada cada vez más por la inadecuada distribución territorial de la población y la explotación irracional del medio físico.

Sin dudas, la explotación minera pudiera ser la salvación económica, dada la ingente riqueza con que contamos, pero la desventura de un mal gobierno, que ha hipotecado la patria, solo malos augurios podemos esperar. En nuestros estudios analizamos el problema, por lo que no podemos dejar de crear la alarma necesaria. Entendemos que la explotación minera es necesaria, y que, ante el deterioro ecológico sufrido por la naturaleza en el pasado, muchas veces irreversible, el hombre ha conseguido fórmulas de explotación y recuperación de suelos y flora, que permiten mantener el equilibrio ecológico, por lo que en un intento ecologista y conservacionista, nos esforzamos en crear conciencia, para evitar que sigan utilizando técnicas destructivas, sin la reacción recuperadora de los suelos que necesariamente tienen que ser intervenidos para la extracción del mineral. En Venezuela, la explotación minera no ha tenido un tratamiento científico programado, a excepción de los sistemas y procedimientos utilizados por pocas empresas transnacionales que explotan reservorios de minerales en algunas regiones del país, y algunas que explotaron los principales yacimientos de hierro, oro, bauxita y otros minerales no estratégicos, algunas de las cuales fueron nacionalizadas, mediante los procedimientos de expropiación especial que siguieron especialmente las nacionalizaciones del hierro y de los hidrocarburos. Por ello, sin oponernos a ultranza a la explotación minera, creemos que ni el estudio ni el plan que se ha hecho, ha cumplido con los parámetros del estudio del impcto ambiental, ni se ha tomado en cuenta el valor estratégico de la Zona, que, aparte de la gran reserva mineral, acumula el mayor reservorio de agua del páis. Elemento estratégico que por su escasez, amenaza la paz del mundo. No creemos en este gobierno incapaz.

En Venezuela, la explotación minera no ha tenido un tratamiento científico programado, a excepción de los sistemas y procedimientos utilizados por pocas empresas transnacionales que explotan reservorios de minerales en algunas regiones del país, y algunas que explotaron los principales yacimientos de hierro, oro, bauxita y otros minerales no estratégicos, algunas de las cuales fueron nacionalizadas, mediante los procedimientos de expropiación especial, que siguieron especialmente las nacionalizaciones del hierro y de los hidrocarburos. Hoy, a consecuencia de la crisis económica surgida después de la pérdida del valor del petróleo, se han incrementado planes para el inicio de un plan de explotación de minerales, con la idea de transformar esta actividad en una fuente de ingresos, en sustitución de lo que ha sido hasta ahora la dependencia económica del petróleo.

Amenazas a la Diversidad Biológica

Ante tal circunstancia, recientemente, como medio para obtener recursos económicos que permitan paliar la extravagante miseria a la que fue conducido el país por la errada política económica y financiera proyectada por el equivocado Plan de la Patria, se ha originado este proyecto de explotación minera al sur del rio Orinoco, en lo que fue llamado el “Arco Minero”, que, si no va acompañado de un eficiente programa de control ambiental, pondrá en peligro la mayor fuente de recurso hídrico del país, parte del pulmón amazónico del mundo.

Este grave problema obliga a plantear soluciones urgentes, incluyendo la formulación de estrategias y planes de acción, que contribuyan a estimular y coordinar actividades conservacionistas, que deben contener, entre otras soluciones, el cambio de los esquemas económicos que desvirtúan los diferentes valores de la biodiversidad, entendiendo que es la diversidad biológica una de las amenazas a considerar, ya que esta disminuye en la medida en que se transforman los hábitat naturales, muy especialmente, cuando se talan los bosques tropicales. Por otra parte, la desaparición de los hábitats lleva consigo la desaparición de las especies o de una parte de la variación genética dentro de ellas, todo ello como consecuencia de la expansión de las poblaciones humanas y de sus actividades, principalmente; y mas que esto, su necesario fundamento para lograr mantener el equilibrio ecológico.

Isabel Hoyos (1990), expresa que la mayoría de las especies, tanto vegetales como animales, se localizan en las regiones tropicales y subtropicales, donde también se encuentran las naciones en vía de desarrollo. En estos países, los deterioros ecológicos se suceden en gran escala y con gran rapidez, impulsados por las necesidades básicas de subsistencia, la ignorancia y la visión del recurso únicamente a corto plazo. Por otra parte, estas regiones padecen de problemas socio-políticos complejos y crisis económicas que estrangulan como la deuda externa, que en conjunto atentan contra la salvaguarda de las áreas naturales, ya que no se dispone de fondos suficientes para el manejo racional y la vigilancia adecuada para su conservación.

En el caso de Venezuela, los estudios “Romero 1990”, indicaban que para 1985 ya se había perdido el 25% de toda la cobertura vegetal. Así mismo, se pronosticó que a la tasa de deforestación de ese momento, estimada en 0,4 % anual; haciendo proyecciones respecto al crecimiento poblacional del país, se estimó en 5,5 % anual. También se estimó para el año 2.000 la destrucción en el orden del 50 % y para el 2.015, llegaría al 75 %; y aunque pareciera que no se ha cumplido este pronóstico, el abandono o degradación de los sistemas de protección del medio ambiente en el país, es un indicio de que el fenómeno puede agravarse para el futuro.

Justificación de la minería ilegal

Cualquiera que sea el argumento para justificar al proyecto “Arco Minero del Orinoco”, tiene sus patas cortas y se ubica en un engaño real e injustificable. Nunca puede ponerse la minería por encima de la obra de Dios dada al hombre de trabajar la tierra para el sustento, cuando hemos tenido y tenemos un recurso como el petróleo, que en los albores del siglo XX transformó y desarrolló a la sociedad del mundo, pero que hoy es cuestionado por el aparente daño que genera como el calentamiento global. Obviamente, es inexplicable la tesis de este rotundo fracaso llamado “socialismo del siglo XXI”, que como se ha dicho, fue un espasmo ignorante del infeliz personaje Hugo Chávez, que fuera tomado como bandera por muchos intelectuales anti políticos de la gesta decana de los 80’ y 90’, aupados y velozmente panceados por militares ignaros, que aún conservan el pedigrí que creen ser de mérito plausible, no obstante ayudaron a destruir la patria democrática renacida en el corto período de 40 año de gobiernos civiles, después de las largas décadas el militarismo nacido con las acciones independentistas.

Nunca podrá ser bienvenida la minería ilegal o rústica legalizada como esta del arco minero, si recordamos y mantenemos en mente el daño iniciado en la zona de este súper teatro de la ignominia, que nos ha arrebatado parte del gran reservorio de agua del país y de la América del Sur, no por su explotación minera, sino por la irracionalidad con que se ha realizado, solo por el avaro intento de extraer la riqueza para la demagogia política y el engaño de las masas que se aventuran a esta odisea miserable.

La explotación minera ilegal

En la historia de la actividad minera en Venezuela, es a partir de 1960, cuando la explotación adquiere características y dimensiones mayores y de gravedad, al dispersarse en la zona los explotadores, utilizando maquinarias y equipos de mayor poder destructivo. Estos mineros se ubicaron en las cuencas de los ríos Caroní, Paragua y Carrao, estimándose entonces unas 15.000 personas.

Más tarde, se ubican en las cuencas de los ríos Cuchivero, Guaniamo y Quebrada Grande, cuando aparece y se populariza “la bulla”, que atrae grandes masas de personas desde diferentes partes del país. Se estima que se instalaron en la zona, unas 30.000 personas. En esta misma época, aparece la bulla de San Salvador de Paúl, que vino a completar la concentración de personas, muchas de ellas aventureros trasladados de las otras zonas de la misma región.

A partir del 15 de febrero de 1977 al promulgarse el Decreto 2.039 que prohibió el sistema extractivo del “libre aprovechamiento”, solo se consideró legal la explotación mediante el sistema de concesiones, según la ley. Sin embargo, los concesionarios, muchos de ellos desconocedores de la materia, abusando de la tolerancia o ignorancia de nuestras autoridades, realizan explotaciones mediante el mismo derogado procedimiento del libre aprovechamiento, dando en arriendo dentro de su concesión, áreas pequeñas a los mineros ilegales, quienes pagan el arriendo mediante el aporte de un porcentaje del mineral extraído.

Los garimpeiros

A comienzos de la década de los 90’apareció con renombre la figura, que por mucho tiempo llenó grandes centimetrajes en la prensa nacional, los llamados “garimpeiros”, cuya terminología se traduce en “buscadores de oro”. Igual que en Venezuela, el minero brasileño llevado por la grave situación económica y social del norte brasileño, cuya cantidad se estima en número de 1.000.000.

Estos mineros, llamados garimpeiros o de la garimpa, se internan en la selva fronteriza con Venezuela, con la consigna:“El pobre tiene dos salidas: ganarse la lotería o arriesgarse como minero…”. Así han penetrado y se han apoderado de las minas del estado de Roraima[1], cuya riqueza minera fue estimada para la última década del s xx en el orden de los 50 mil millones de dólares. En la misma zona, se movilizan unos 9.000 indios yanomani, quienes sin nacionalidad deambulan y emigran en la zona de la Amazonia[2], en la cual se incluye el territorio sur de Venezuela.

Desde 1987 comenzó un flujo continuo de millares de estos mineros hacia la sierra de Surucucu[3], ubicada dentro del Parque Roraima, el cual fue creado el 1/3/89 al oeste de Venezuela y suroeste de la Amazonia Brasileña. Para su incursión, utilizan todas las vías disponibles: camino, ríos y trochas por la espesa selva, o mediante vía aérea, utilizando pistas de hasta 200 Mts. En los estudios sociales nacionales e internacionales, se ha determinado que esta situación ha sido causada por el abandono que ha hecho de su misión el INGRA, (Instituto Nacional de Colonización y Reforma Agraria de Brasil).

La actividad ilegal y desorganizada de estos mineros brasileños, se inició en las Minas del Mato Grosso al sur del Para; luego continuó en Sierra Pelada, hasta fecha posterior cuando se internan en el estado Roraima, al descubrir oro en este estado; y finalmente, en las tierras de los Yanomani, en las márgenes del Río Cuoto de Magalhaes al oeste de Boa Vista.

En nuestro país, luego de ubicarse estos buscadores de oro en zonas limítrofes con la República Federativa del Brasil, al conocerse su origen de este país vecino, afloraron los nacionalistas, con mayor fuerza que los ecologistas; quienes ubicaron el problema, más como una penetración de extranjeros a través de nuestras fronteras, que como una acción depredadora del sistema venezolano. En este sentido, ubicaron el problema dentro de la esfera de “la seguridad y la defensa nacionales”, lo cual motivó el uso de las Fuerzas Armadas en funciones militares, que normalmente corresponden como función propia y legal a la Guardia Nacional, que de derecho, es parte integrante de ellas.

Mientras tanto, como medida preventiva se ha hecho necesario racionalizar y organizar dentro de los parámetros legales la explotación por cuanto ha sido difícil hacer cumplir la Ley de Minas, sin embargo el gobierno no ha tomado medidas acertadas para controlar el problema, que ha causado críticas situaciones por el daño que se ha hecho a la cuenca de los ríos que alimentan la generación eléctrica del país.

No puede dejarse de entender, que las cuencas de los ríos Caroní, Caura, Paragua y Carrao, entre otros, constituyen fuente originaria de recursos naturales, renovables y no renovables, que son de hecho recursos estratégicos de Guayana y del País; útiles y necesarios para su desarrollo integral y sostenido. A lo que debemos agregar, que gran parte de la Región de Guayana, está constituida por áreas de gran fragilidad ecológica, donde existe el 80% del total generador de agua potable del país. Además, la cuenca del río Caroní y su afluente el Paragua, constituyen la fuente principal de energía eléctrica no contaminante, económica y prácticamente inagotable del país, donde se han detectado altos niveles de contaminación tanto de las aguas y de la fauna de los ríos de la zona, con mercurio y otras sustancias dañinas a la salud. Zona donde concurren grandes masas humanas incontrolables, que se internan en las áreas boscosas de la región, sustraen cantidades desconocidas de mineral, que venden en el país o a compradores del exterior, sin control del Estado.

Un factor que agrava la situación es el uso indiscriminado que se hace de bombas de agua de aspersión y dispersión, para presionar sobre las capas del suelo y subsuelo a los que además de invertirles sus horizontes, arrastran con ellos la flora, lavan y arrastran grandes volúmenes de tierra que conducen a los lechos de los ríos, donde se viene produciendo unas incontrolable sedimentación, que ha cambiado el curso de muchos de ellos, produciendo además constantes inundaciones, destrucción masiva de áreas boscosas, especialmente en zonas adyacentes a las márgenes de los ríos (zonas protectoras), que produce una presión directa e indirecta sobre la fauna de la zona, la que se ha venido diezmando o cambiando de hábitat, con los consecuentes desequilibrios ecológicos.

Otra gravedad es que, a pesar de las nuevas leyes promulgadas para la ordenación del territorio, la gestión de los bosque, la gestión de las aguas y de la tierra, la minería ilegal sigue ocupando tierras de propiedad del Estado, de los municipios y particulares, suplantando por cambio de actividad o por presión, las pocas áreas de cultivo agrícola y ganadera existente en la zona.

Otro factor es el irracional tratamiento que se hace del indígena y de sus espacios, lo que ha venido produciendo la invasión de sus espacios y la suplantación de los indígenas por los mineros ilegales y por los garimpeiros, quienes les persiguen u obligan a abandonar sus actividades y hasta sus zonas seculares de vida, aunque algunas etnias se incorporan también a la actividad ilegal.

Incide también la acción demagógica de los sindicatos y de los partidos políticos, que han tomado la dirección de la actividad administrativa minera, la contratación y el cooperativismo, con bandera para el proselitismo y el mantenimiento de las masas desempleadas y los vagos aventureros, que se amparan en los partidos para su “modus vivendi”

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El daño ecológico de la minería

Se entiende, que la actividad minera obliga a la intervención, muchas veces destructiva de los suelos, pero no necesariamente esto conlleva a su destrucción, toda vez que el desplazamiento temporal de las capas de suelo, reacomodadas de nuevo en su lugar, permitirían recuperarlos y permitirían consecuencialmente, la recuperación de la flora y de la fauna. Pero es evidente que, sin estas precauciones, se produce la destrucción masiva de los suelos y con ellos, se desplaza la capa vegetal, que generalmente va al lecho de los ríos, riachuelos y quebradas, lo que impide la recuperación, transformando la zona en desiertos.

Es tanto más grave, la destrucción masiva de áreas boscosas, especialmente en zonas protectoras adyacentes a las márgenes de los ríos lo cual pone en peligro el caudal de los mismos, y en las pendientes montañosas, que las ponen en peligro de la erosión. Situación ésta que se agrava, no solo con la remoción, sino con el lavado indiscriminado de grandes volúmenes de tierra, que a consecuencia directa de la destrucción de grandes superficies de suelos, se les invierten los horizontes, para luego presentar características físicas y químicas que no permiten el desarrollo normal de vida vegetal, por lo que los suelos quedan expuestos a la erosión.

Esta situación es más grave en la región guayanesa, si se considera que gran parte de las explotaciones mineras, están ubicadas en formaciones pertenecientes al macizo guayanés, cuya fragilidad ecológica es reconocida, a la cual se unen el daño a los cursos de aguas por la contaminación, la excesiva sedimentación y la pérdida de su curso natural, producto del entrabamiento y el desvío de riachuelos y quebradas.

Estudios que se han realizados en las aguas del río Cuyuní, en las quebradas La Amarilla y Las Claritas, han demostrado que existe una acendrada contaminación y un acelerado proceso de sedimentación en las referidas aguas, lo cual va en perjuicio de las poblaciones ribereñas ubicadas aguas abajo, especialmente las indígenas. Según un informe bacteriológico en estos tres cursos de aguas, existe una considerable contaminación de micro-organismos coliformes de origen fecal, cuyas consecuencias son obvias al utilizarse el agua en forma directa para el consumo humano.

Por otra parte, además de esta contaminación con materias orgánicas, se presenta una contaminación peligrosa, por la descarga de grandes cantidades de mercurio utilizado para separar el oro, en los cursos de las aguas, cuyo daño, conocido científicamente, no ha sido analizado ni local, ni nacionalmente.

Es también notoria que, la presión directa ejercida por estos grupos o poblaciones mineras, sobre la fauna silvestre, para efectos de alimentación y comercialización, a la cual se une la destrucción de su hábitat, que pone en peligro de extinción, tanto local como nacionalmente, algunas especies de animales y vegetales, con el agravante de que muchas de estas especies solo son localizadas al sur del rio Orinoco.

El impacto ambiental de la minería

En Venezuela, la previsión del daño ecológico que produce la minería, es una obligación constitucional.

Según la Constitución, su artículo 129 expresa: “Todas las actividades susceptibles de generar daños a los ecosistemas deben ser previamente acompañadas de estudios de impacto ambiental y socio cultural. El Estado impedirá la entrada al país de desechos tóxicos y peligrosos, así como la fabricación y uso de armas nucleares, químicas y biológicas. Una ley especial regulará el uso, manejo, transporte y almacena-miento de las sustancias tóxicas y peligrosas. En los contratos que la República celebre con personas naturales o jurídicas, nacionales o extranjeras, o en los permisos que se otorguen, que involucren los recursos naturales, se considerará incluida aun cuando no estuviera expresa, la obligación de conservar el equilibrio ecológico, de permitir el acceso a la tecnología y la transferencia de la misma en condiciones mutuamente convenidas y de restablecer el ambiente a su estado natural si éste resultara alterado, en los términos que fije la ley”.

El daño económico en la minería

Por la falta de control y por el desorden irracional en las explotaciones, el mineral aurífero y diamantífero obtenido por los mineros independientes, y en cierta forma también, el obtenido por los concesionarios, en su gran mayoría escapa a los controles del Estado y es sacado de la zona y del país, sin pagar los impuestos correspondientes. Existe en esta materia un vacío legal e institucional, que impide ejercer los debidos controles.

Además del daño ecológico que hemos mencionado, por encontrarse la mayor parte de las explotaciones mineras, en áreas pertenecientes a las reservas forestales de Imataca[4] y La Paragua, el Parque Nacional Canaima y en las cuencas hidrográficas de los ríos Caroní, Caura y Orinoco, con su gran ramaje de afluentes; se corre el riesgo de dañar las fuentes de agua más importante del país, donde se ubica el 80% del total de las aguas potabilizables con que cuenta Venezuela.

Es cierto que los ecologistas han sido desconsiderados en su interpretación del daño ecológico y por ello se han opuesto sistemáticamente a la extensión y auge de la actividad minera en las áreas protegidas, al no conocer o desestimar los avances tecnológicos en materia de recuperación de áreas intervenidas, pero mientras no se tomen en cuenta y cumplan las acciones conservacionistas que conllevan la explotación de las minas, y mientras no se obligue al uso de métodos y técnicas que no causen daños irreversibles, como lo es la extracción minera mediante el sistema de bombas de presión, que arrastran la capa vegetal y los nutrientes de los suelos, hasta el lecho de los ríos y de allí al océano, deben implementarse y mantenerse medidas conservacionistas vigilantes.

El minero debe entender la necesidad de ejercer su actividad en forma racional y tecnificada, dentro de la cual, el impacto ecológico o ambiental sea mínimo y controlable desde el punto de vista técnico. Es ésta la base del desarrollo sostenible ecológicamente y también lo es del desarrollo sostenido, toda vez que, todos los recursos naturales son necesarios. No podemos explotar un recurso, deteriorando a los demás.

El ecosistema Guayana presenta la Zona Protectora Sur del Estado Bolívar, con una fragilidad tan grande como la riqueza minera de su subsuelo, ubicada geológicamente dentro de los sedimentos de la formación Roraima. Este ecosistema está conformado por el llamado “Escudo de Guaya”[5], el cual está constituido por rocas ígneas y metamórficas, pertenecientes a la Era Geológica del Precámbrico, donde la mayor parte de las intrusiones son del tipo granítico. Esta extensa región, constituye, aproximadamente, la mitad de la superficie de Venezuela.

En la actualidad se presentan como principales potenciales centros de desarrollo minero los ubicados al norte del Estado, que ocupan gran parte del área protegida de la Reserva Forestal Imataca, en una extensión aproximada de 500 hectáreas, territorio ubicado en el área seleccionada e incluida en el decreto del arco minero.

Sin dudas, la explotación de los recursos mineros es uno de los medios con que cuenta el Estado para lograr aumentar la economía, como lo hacen gobiernos de otros países, inclusive en nuestra América Latina, pero como se quiere hacer en Venezuela, de manera violenta y de forma inconstitucional para justificar un rápido crecimiento de la economía, en un proceso acelerado de crecimiento y expansión de los sistemas económicos de producción, donde ya anteriormente reportaron al país numerosos beneficios materiales, pero también daños considerables a los recursos naturales y a la ecología humana, debido básicamente al carácter anárquico que ha asumido el desarrollo de la Venezuela petrolera, frente al ambiente, solo nos pone a pensar en el dantesco daño ecológico sin control, con la posible sobrexplotación de los recursos mineros, en este denominado “Arco Minero del Orinoco”.

Como hemos expuesto, ya es experiencia vívida el proceso pasado y presente, que en gran parte es responsable del evidente deterioro ambiental que presenta hoy el país y de la merma de los recursos naturales, que a su vez agudizada cada vez más la inadecuada distribución territorial de la población y la explotación irracional del medio físico.

El Arco Minero del Orinoco lo consideramos un grave problema que obliga a plantear soluciones urgentes, incluyendo la formulación de estrategias y planes de acción, que contribuyan a estimular y coordinar actividades conservacionistas, que deben contener, entre otras soluciones, el cambio de los esquemas económicos que desvirtúan los diferentes valores de la biodiversidad, el deterioro de los recursos naturales, la contaminación del recurso natural más preciado, el agua, que para los ecologistas, pensadores y sabios del mundo, ya iniciado la peor de las guerras del planeta. [6]

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1 Roraima: Territorio de Brasil, situado en el N del país, junto a las fronteras con Venezuela y Guyana. 230.104 km2. 112.000 h. en 1987. La capital es Bõa Vista, con 44.000 h. en 1980. Debido a su situación en el dominio amazónico, es una región muy poco poblada (0,5 h./km2). Anteriormente se denominó Rio Branco. Su economía se basa en la ganadería y la explotación forestal. Recientemente su población se ha dedicado con furor a la minería.

2 Amazonia, amplia zona de vegetación natural que se extiende entre los macizos de Guayana y Brasilia, y desde el Atlántico hasta los Andes. Su enorme superficie, 7.000.000 km2, está compartida por Brasil, en su mayor parte, y en menor proporción por Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Venezuela, Surinam, Guyana y Guayana Francesa.

3 Surucucú, nombre común de una serpiente venenosa de la familia del crótalo, la más grande de América. En Brasil se le conoce también como surucutinga, en Costa Rica como cascabela muda, en Colombia como verrugosa y en Venezuela como mapanare.

4 En 1997 fue aprobado el decreto 1.850 para abrir la reserva forestal de Imataca a la explotación minera En ese decreto, trabajaron conjuntamente durante un año el MEM, el MARNR y Cordiplan, para disponer de una política de Estado, que permita combinar el aprovechamiento del recurso minero, con el equilibrio ecológico. Este decreto se fundamenta en el uso de la tecnología de avanzada, que, produzca el menor daño al ambiente, y la recuperación de los recursos naturales que se deterioren por la necesidad operativa. Todo, con el fin, según palabras de Luis Soto, Director ejecutivo del Consejo Nacional de Promoción de Inversiones, de que “Venezuela pueda convertirse en una potencia aurífera en un plazo estimado de dos (2) años, si nos proponemos desarrollar y asumir la vocación minera que por años el país ha dejado de lado”. Este decreto fue muy cuestionado, al considerar muchas organizaciones ambientalistas, que el mismo sería la apertura a la destrucción del ecosistema. Consideración no compartida por el autor de esta obra, quien considera que: aun cuando es una reserva forestal, la ley no impide su uso para la explotación minera; además, aplicando tecnología de bajo impacto ambiental, se permitirá el usufructo de los recursos, sin producir daños ecológicos irreversibles. La zona del Imataca, viene siendo atacada desde hace muchos años, por un gran número de mineros ilegales, que han logrado deteriorarla en gran magnitud. Al final, no se ejecutó.

5 “Generalmente se asume, que estas rocas, intensamente metamorfoseadas forman parte del antiguo escudo brasileño” (Galvis, José A.: “Estudios de los minerales y las rocas de la región aurífera del El Callao”. Ministerio de Minas. 1947.)

El arco minero FEB18 (1)

El arco minero FEB18

El Arco Minero del Orinoco Por: Enrique Prieto Silva @Enriqueprietos OPINIÓN.

¡El Arco Minero del Orinoco!

Enrique Prieto Silva

Viernes 09 de febrero de 2018

Mientras el mundo padece por los ataques de los supuestos hijos de Dios contra los infieles, en Venezuela tenemos que continuar nuestra obra y lucha por descartar las malignidades iniciadas por el “difunto” y su estúpido “socialismo del siglo XXI”, que sin darse cuenta y por su ignorancia, aparecemos incluidos en el listado de los países forajidos, que sin son ni ton, tenemos que vivir de rodillas ante la ingente y desgraciada economía que nos ha transmutado a la indigencia atroz. Pero para mayor desgracia, los pancistas adoradores del “eterno”, han querido imponernos el peor gobierno que esta patria recuerde. Pero más que la estupidez, su testarudez raya en el límite de lo increíble: una férula tiránica, capaz de adorar a un personaje de ficción, como si de un atorrante faraón se tratara. Nunca nuestra paz fue más precaria, ni más sonso nuestro orgullo patriota. La fantasmagórica sarta de pendones procera en “Los Próceres”, es el peor ritual que haya tenido la República, desde la Independencia.

Es increíble la estupidez, pero hoy queremos referirnos a la última ocurrencia: recuperar la pérdida petrolera, mediante una intensa explotación minera, en lo que han llamado “Arco Minero del Orinoco”. Un recurso que todos conocemos, y que hemos estudiado siempre con preocupación, ya que el daño del factor minero al medio ambiente es harto conocido. Su efecto es internacional y ha dejado huellas en muchos países y regiones del mundo. De mayor gravedad, que se quiere hacer mediante el uso arbitrario de empresas extranjeras, cuando se ha minimizado la acción protectora del medio ambiente, al eliminar el ministerio que vino especializando su cuidado desde hace mucho tiempo y que politizado se le asignó la desventura de una maltratado “eco-socialismo”, que no es más que una parodia burda para simular apariencias.

Es una situación que se explica en parte por el proceso acelerado de crecimiento y expansión de los sistemas económicos de producción, los cuales reportaron al país numerosos beneficios materiales, pero también daños considerables a los recursos naturales y a la ecología humana, debido básicamente al carácter anárquico que ha asumido el desarrollo de la Venezuela petrolera, frente al ambiente, lo que hoy se agrava con la posible sobrexplotación de los recursos mineros, en este denominado “Arco Minero del Orinoco”, el que debemos entender como el medio más reciente creado por el gobierno “bolivariano”, para obtener recursos económicos que permitan paliar la extravagante miseria a la que fue conducido el país por la errada política económica y financiera proyectada por el equivocado Plan de la Patria.

El proyecto del Arco Minero del Orinoco, oficialmente decretado como Zona de Desarrollo Estratégico Nacional Arco Minero del Orinoco es un área rica en recursos minerales, que ocupa mayoritariamente el norte del estado Bolívar y en menor proporción el noreste del estado Amazonas y parte del estado Delta Amacuro. Abarca un área de 111.846,86 km², es decir 12,2 % del territorio venezolano; duplicando a la faja petrolífera del Orinoco​ atraviesa selvas como la reserva forestal del Imataca, La Paragua y El Caura, y las cuencas de los ríos Orinoco y Caroní, que el gobierno de Nicolás Maduro pretende explotar, y según sus estudio proyectivos, cuenta con 7000 toneladas de reservas de oro, cobre, diamante, coltán, hierro, bauxita y otros minerales.

Según información del ministro de Desarrollo Minero y Ecológico, el arco minero del Orinoco tiene un potencial de unos 2 trillones de dólares. Su formalidad legal apareció el miércoles 24 de febrero de 2016 en el decreto 2.248 de la Gaceta Oficial 40.855, donde se materializa la creación de Zona de Desarrollo Estratégico Nacional Arco Minero del Orinoco. Decreto el cual incluye la certificación y cuantificación de las reservas mineras de esta zona, convirtiéndose en el denominado ​ Motor Minería de la Agenda Económica Bolivariana, en el cual posteriormente el general Vladimir Padrino López, ministro de la defensa​ anunció el 5 de agosto de 2016 que “se activará la unidad especial para el Arco Minero del Orinoco” y posteriormente, el 7 de septiembre de 2016, el ministro para el Desarrollo Minero Ecológico, Roberto Mirabal, informó que empezó la etapa de exploración del arco minero del Orinoco y señaló que “toda transnacional en el arco minero debe cumplir las leyes del Estado”, no obstante sabemos que nunca se cumplió la necesaria aprobación por parte de la Asamblea Nacional, no solo del proyecto sino de las contrataciones de empresas extranjeras.​tiene su origen en un plan de explotación minera al sur del rio Orinoco, bautizado con este nombre por el difunto presidente Chávez, que, si no va acompañado de un eficiente programa de control ambiental, como lo establece la Constitución, pondrá en peligro la mayor fuente de recurso hídrico del país, parte del pulmón amazónico del mundo.

Nunca hemos dudado, porque se conoce, que esta zona, tan amplia como el denominado Macizo Guayanés es un área, que se extiende mucho más allá de la delimitación que han dado al “Arco Minero del Orinoco”, exuberantemente rica en minerales como los mencionados en el decreto, también en muchos minerales estratégicos poco conocidos y menos existentes en otras aéreas y regiones del planeta; que no han sido explotadas porque teórica y estratégicamente estudiado, son recursos hábiles y necesarios, que deben ser mantenido en la reserva estratégica del país, para cuando deje de existir o sea intemperante explotar el petróleo por el supuesto daño que se le atribuye hoy como combustible fósil, culpable en su mayor parte del calentamiento global. También, esperando la cada vez más existente, de una tecnología de explotación minera, que permita extraer los minerales de manera selectiva sin dañar los recursos naturales del suelo y el subsuelo, especialmente el agua, que ya escasea en muchas partes del planeta, y que es el recurso que concentra en un 80% el agua existente en nuestro país, que ya sufre de escasez en muchas regiones, por su uso indebido y mayormente por su contaminación, que es precisamente el mayor peligro que existe, si se explota el arco minero con la tecnología usada por los países y empresas contratadas.

Otros peligros, ya visualizados, son la amenaza contra la diversidad biológica del país, tercero en diversidad en América y séptimo en el mundo, problema que se une a la deformación de los suelos en esta área, al cambiar los perfiles de los suelos y sustituir la capa vegetal, débil y escasa en la zona, por materiales inorgánicos del subsuelo, que eliminan la posibilidad de la abundante flora y fauna que constituyen las reservas en esta área del país, que son las únicas tierras de la edad terciaria que quedan en el mundo.

El Arco Minero del Orinoco lo consideramos un grave problema que obliga a plantear soluciones urgentes, incluyendo la formulación de estrategias y planes de acción, que contribuyan a estimular y coordinar actividades conservacionistas, que deben contener, entre otras soluciones, el cambio de los esquemas económicos que desvirtúan los diferentes valores de la biodiversidad, el deterioro de los recursos naturales, la contaminación del recurso natural más preciado, el agua, que para los ecologistas, pensadores y sabios del mundo, ya iniciado la peor de las guerras del planeta.

@Enriqueprietos

REMISIÓN
De: Enrique Prieto Silva
Fecha: 9 de febrero de 2018, 10:20
Asunto: El Arco Minero del Orinoco
Para: Sammy Landaeta

Un cordial saludo amigo. Este artículo es resumen de un trabajo de análisis de mi cátedra de Derecho Ecológico.

Enrique Prieto Silva

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Muertos de la injusticia militar. Por: G/D (GN) Enrique Prieto Silva @Enriqueprietos OPINIÓN.

MUERTOS DE LA INJUSTICIA MILITAR

Enrique Prieto Silva

Sábado 2 de diciembre de 2017

Mientras en el trayecto a Ramo Verde muere el Primer Teniente Rafael Eduardo Arreaza Soto, en un intento de fuga contra la represión militar, el comandante de la Zodi Carabobo, comandante Juan Du Boulay destaca en su discurso cuando ascendía a 70 oficiales de tropa, que: “…los graduandos deben continuar formándose como hombres y mujeres de moral, ética, verdad y ley, que deben los hombres de armas dar el ejemplo en cada uno de sus batallones, a fin de exigirles a sus subalternos el respeto y el compromiso que la nación demanda; que debemos aplicar a todos la misma ley por igual pero sin dejar de lado el compromiso de la patria; y que cada militar entienda que tiene el poder para que el país cambie para bien. El personal militar está convencido de que deben ser protagonistas de los cambios que requiere la patria”

Oratoria que pareciera ser convincente y real, pero que se aleja de la realidad siguiendo el mandato del “comandante eterno”, destructor de la patria de Bolívar y forjador de injusticias y contralibertades ciudadanas. Una oratoria falaz y tentadora del vil egoísmo militar forjado en la “revolución bolivariana”, que pudiéramos llamar destructora de realidades, patria y organizaciones democráticas. La FAN, una de ellas, que de gloriosa y democrática, pasó a ser “patriota” sin patria y forjadora de malicia y adefesios concomitantes con la estupidez y el odio.

Lo venimos diciendo desde hace 17 años, nada bueno surgirá en las FFAA, siguiendo el prosaico brillo de la “joya” emblemática del 4F¸quien engañó al pueblo con el vaho del “por ahora” y acomodado en la cúspide que le forjaron muchos pancistas, produjo el peor gobierno que haya tenido la República en su historia y empoderó con ponzoña a un núcleo de militares transformados en escuderos mediante oropeles y grados “soberanos”, sin justicia y sin equidad lógica, solo merecida por el faldero apoyo a la “revolución”.

Pero la mayor perversión surge con el uso de la justicia militar como “garrote” del gobierno, en un acto claro de mantenerse en el poder con su falsa Constituyente, obviando las bases constitucionales de la CRBV que elimina el uso de la justicia militar para enjuiciar delitos que no sean de naturaleza militar; lo que dio al traste con el vigente código de justicia militar y catapultó a los juristas que aplican en esta materia, como ignorantes del derecho y del deber ser. Más grave aún, existen jueces y fiscales militares que creen ser duchos en el saber que aprendieron en la universidad, pero ni siquiera se han leído las normas constitucionales que regulan la materia de la justicia militar (Exp. de Motiv. y articulo 261 CRBV), el numeral 4 del artículo 49 de la CRBV que regula el debido proceso y el juez natural, expresamente aclarado en el artículo 7 del COPP.

Es triste lo que ocurre y en nuestro caso, lamentar la muerte del Primer Teniente Arreaza Soto, nieto del coronel Víctor Raúl Soto Sánchez, compañero de la Promoción Batalla de Niquitao de la GN e hijo de una apreciada alumna en la Universidad Ana Soto.

Quiera Dios, que esta muerte no quede en vano. Que no sea la venganza la llamada a hacer justicia, sino que sea la bondad de la vida ofrendada por el teniente Arreaza la que llegue al corazón y la mente de nuestros militares de esta cepa labrada en “revolución”, para que se aparten del mal ejemplo dado por Chávez y entiendan que la Patria Venezuela es de todos y la FAN no puede ser la sabandija protectora y defensora del mal gobierno que se incrustó en la patria de Bolívar y pareciera que se niega a dejar sus malas andanzas y su destructor destino.

¡Que Dios de fortaleza a padres y abuelos del Teniente Arreaza para soportar esta ingrata amargura y nos ilumine con fortaleza para seguir su lucha!. QEPD

@Enriqueprietos

Otro muerto de l justicia militar.docx

¿Que Fuerzas Armadas tendremos en el futuro? Por: G/D (GN) Enrique Prieto Silva @Enriqueprietos

¿Qué Fuerzas Armadas tendremos en el futuro?

Enrique Prieto Silva

Domingo 5 de noviembre de 2017

La prensa norteamericana refleja esta pregunta de boca del Fiscal General Militar poseedor del impulso procesal de la acción penal en materia de justicia militar, subordinado al Fiscal General de la República, en una función que no es militar sino pública, por cuanto el ámbito de su competencia jurídica está delimitado por los parámetros del artículo 261 de la Constitución, en un limbo que lo ubica más en la acción jurídica nacional, que en la jurisdicción penal militar.

Pensamos, que tal vez sea una reflexión inocente dentro de su formación personal como militar, que cree, a tenor de sus palabras, conocer o haber aprendido el código de honor de las fuerzas armadas forjadas en los años de su perversión política sin remedo, en las que apresurado funge de ductor de ética y moral, a pesar de haber cometido deslices o dislates jurídicos que lo ubican dentro de los promotores de la desidia. Admitir o aceptar órdenes del ministro de la defensa y del presidente de la República para abrir juicio militares sin dimensión de competencia, como el abrir juicio y ordenar detenciones a ciudadanos por la comisión de delitos que nos son de naturaleza militar, lo convierten en un fraudulento fiscal militar. Más grave aún, que impute a ciudadanos civiles y militares por delitos considerados flagrantes, sin analizar la naturaleza de estos y el forjamiento de situaciones como delitos, como la de detener a ciudadanos por ataque al centinela, considerando como tales a ejecutores del control del control de orden público, es una flagrante e ignorante estupidez que denota falta de probidad en el ejerció de tan alto cargo.

Reseña la prensa, que el Fiscal General Militar pregunta a los generales y almirantes de la República: “¿Qué FANB [Fuerza Armada Nacional
Bolivariana] vamos a dejarle al país, si seguimos siendo alcahuetes por los compromisos que tenemos con los subalternos?”, y en su motivación, deja ver al Ministro de la Defensa, que “…la anarquía y el alto índice de criminalidad que impera en Venezuela también parece haber contagiado los cuarteles, creando gran preocupación por un desmedido incremento en los casos de robos, deserciones y abusos de autoridad…”.

Sinceramente, consideramos que es una situación preocupante por su contenido, no delictivo sino disciplinario, que no es contagio alguno con la situación dramática que vive el país, sino que es la consecuencia del dejo institucional bajo la egida de sus mandos en todos los niveles, que abandonaron sus obligaciones y su orden disciplinario, para orientar a la Institución al perfil político partidista del “comandante en jefe”. Más grave aún, trasformaron a la FAN, como ariete pendular del vaivén político, en una odisea indisciplinaría y antimilitarista nunca vista en la historia patria.

Hemos visto como con en el devenir de un nuevo siglo, tuvimos que amoldarnos a una nueva vida republicana, con un nuevo sistema de gobierno autodenominado socialista, que evidentemente fracasó en todos los campos del poder; en el económico, que es el que rige los avatares de la vida social, que es la más resentida por lo imperfecto y destructivo del poder político, que desgraciadamente involucionó e implosionó con el poder militar que desviado de su quehacer constitucional, quiso transformar el mando militar en gobierno civil, militarizando la administración pública y todos los poderes, bajo la premisa de un nuevo Estado populista, que no popular, orientado por un militar con precaria formación, que fue y es asumido como líder o “comandante eterno”. Solo el tiempo se ha encargado de darnos la razón.

Ya lo dijimos antes: “La institución militar vive un drama inverosímil e innecesario, donde su personal activo no encuentra qué hacer, en ese escenario de incertidumbre al que ha sido conducida la Institución, volcada en una dislocada lucha política en la que fue involucrada desde que se le politizó, dejándose de lado la ‘apoliticidad’ establecida en el artículo 328 de la Constitución, y hoy se debate en el ¿qué hacer?, cuando a la deriva dentro de una tormenta contrapolítica sufre el reclamo turbulento del pueblo que le pide clemencia y piedad, creyendo que son ‘los militares’ los que apuntalan al régimen de capa caída; y que su intervención no ha sido solo para resguardar el proceso electoral y cuidar el voto y los votantes, sino que los manos altos y medios se han involucrado en las perfidias del chantaje y del fraude.”

El Fiscal General Militar concluye su apreciación, solicitándole al ministro, “…la posibilidad de implementar una mesa de trabajo con los Directores de Personal Militar con el objeto de fijar puntos de vista y buscar soluciones a esta problemática que está deteriorando nuestra Fuerza Armada Nacional Bolivariana”. La idea no es mala; sin embargo, sugerimos al FGM que, más que una mesa de trabajo, pida al ministro que desmonte su aparataje político y devuelva a la FAN su verdadero sentir institucional, que vuelva al cumplimiento de la Constitución, que saque la política de los cuarteles, y luego de una previa advertencia, comience a utilizar las normas disciplinarias conforme a la Ley y deje de usar la justicia militar como “garrote político”, no por imputación de civiles, sino porque solo deben imputarse delitos de naturaleza militar.

Sin dudas, la Institución Militar está dañada y viciada de gravedad, pero la solución no es corregir a la institución sino corregir o eliminar al personal dañado que no se adapte a la FAN constitucional, ya que no son necesarios ni imprescindibles.

Esto debe comenzar con un acto de fe y expiación de los integrantes del alto mando militar incluyéndose el propio ministro.

¡Las instituciones no se pervierten, se pervierten los hombres que las integran!

Que Fuerzas Armadas queremos para el futuro analitica.docx