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GRAN MARISCAL DE AYACUCHO ANTONIO JOSE DE SUCRE Y ALCALÁ. Por: Humberto Marcano Rodríguez. NARRACIONES HIST ÓRICAS CONTEMPORÁNEAS.

 

REFLEXIONES DEMOCRÁTICAS

-A Sammy Landaeta Millán. Coronel (Av.) Rep. de Vnzla.-

Humberto Marcano Rodríguez

NARRACIONES HISTÓRICAS CONTEMPORÁNEAS

GRAN MARISCAL DE AYACUCHO

ANTONIO JOSE DE SUCRE Y ALCALÁ

Es difícil hablar de algunas grandes personalidades. Hablar de Antonio José de Sucre y Alcalá, Gran Mariscal de Ayacucho, se torna extremadamente difícil históricamente, porque hablar de Sucre es hablar de Cumaná la primogénita y su muy cantado Río Manzanares o de las grandes salinas de Araya, es hablar de los grandes héroes militares independentistas como los Generales en jefe José Francisco Bermúdez, Santiago Mariño y de su hermana Doña Concepción Mariño la indomable mujer que hizo posible lo que la historia conoce como la invasión de oriente. Hablar de Sucre, es hablar del Periodista, Escritor, Poeta y Diplomático Andrés Mata, es hablar de grandes y consagrados poetas como Andrés Eloy Blanco y su “Canto a España”, Ramos Sucre y Cruz Salmerón Acosta, es hablar de ese gran compositor, músico y cantante Luis Mariano Rivera, de una interminable lista de famosos personajes nativos de ese glorioso y muy oriental Estado Sucre.

Como toda biografía de famosos personajes siempre son un reto para el historiador, la de Antonio José de Sucre y Alcalá es un gran reto histórico, este personaje prodigioso, soldado siempre victorioso, nunca vencido, Filosofo, Diplomático, Estadista, y por sobre todas sus virtudes un gran y consagrado humanista. Es histórico que cuando Sucre le presentó el borrador al Libertador para la regularización de la guerra y los puntos del Armisticio que se firmaría entre este y Morillo (Venezuela y España), el Libertador exclamó, esto es el más bello monumento a la piedad aplicada a la guerra; de hecho este documento marcó un hito en el Derecho Internacional, ya que fijaba el trato humanitario que habría que dar a los vencidos por parte de los vencedores en la guerra. Trato aplicado tanto en Carabobo como después de la batalla naval del Lago de Maracaibo, este documento fue incorporado al Derecho Internacional de la época.

Nace Antonio José de Sucre y Alcalá en la ciudad de Cumaná, capital de la Provincia de Nueva Andalucía, hoy Estado Sucre, el 3 de febrero de 1795, hijo de Don Vicente Sucre y Urbaneja y de Doña María Manuela Alcalá y Sánchez, quien murió cuando apenas Sucre contaba 7 años, de allí que de común acuerdo con su padre su crianza y educación fuera encomendada a un tío de nombre José Manuel, hasta la edad de 15 años, cuando es enviado a Caracas a estudiar en el Colegio Militar de Ingenieros, donde con gran aplicación se especializa en matemáticas y fortificaciones militares y por sus conocimientos adquiridos, en el año 1810 es nombrado Alférez del ejercito, para el año 1812 estando bajo el mando del Generalísimo Francisco de Miranda, este ´por sus dotes y altos conocimientos lo asciende a Teniente, destacándose en sus servicios en la lucha contra los realistas. Al caer la primera República se retira a la Isla de Trinidad, donde junto a otros grupos de patriotas asilados en esa Isla, invaden a Venezuela bajo el mando del para entonces Coronel Santiago Mariño, dando comenzó lo que la Historia conoce como la Invasión y Campaña de Oriente, invasión que la hacen partiendo de la Isla de Chcaracare y entrando a Venezuela por Guiria, por su valiente y constante actitud militar en los encuentros con las fuerzas enemigas, es ascendido al Grado de Capitán y recibe la instrucción de reorganizar adecuadamente el ejercito patriota.

Al perderse la segunda república en 1814, logra emigrar junto a un grupo de venezolanos hacia Cartagena de Indias, de donde se traslada de nuevo a Trinidad, regresando en 1816 a Venezuela bajo el mando de su gran amigo, el entonces General Santiago Mariño, por sus méritos y conocimientos desplegados es ascendido a Teniente Coronel y nombrado comandante militar de la Provincia de Cumaná, ( para la fecha Sucre apenas contaba con 21 años de edad), posteriormente Simón Bolívar lo nombra gobernador de Guayana La Vieja y comandante militar del bajo Orinoco, en 1817 Simón Bolívar lo comisiona para que dialogue y trate de convencer al General Santiago Mariño, dada las circunstancias de gran amistad existente entre ellos: ya que éste se estaba declarando en rebeldía contra la autoridad de Bolívar, Sucre no solamente cumple con el cometido que se le había asignado, aprovecha y dado sus dotes de mediador y diplomático logra convencer a los altos jefes miliares de oriente para que aceptaran la autoridad del Libertador que en esos momentos se encontraba resquebrajada, cumplida su misión regresa a Angostura, el Libertador lo asciende a Coronel y lo asigna a su cuartel general, lo cual hace que se estrechen mucho más la amistad entre los dos; así Sucre se convierte en uno de los mejores lugartenientes del Libertador y se estrecha una gran amistad personal entre ambos, sin embargo sufre amargamente los embates de la guerra de independencia a través de sus familiares más cercanos:

Pedro su hermano mayor es fusilado en 1814, Vicente y Magdalena ambos hermanos de Sucre también mueren en manos de las hordas asesinas de Boves, otros tres hermanos también son consumidos en la hoguera de la guerra independentista, a pesar de todo esto se reconoce históricamente que nunca Sucre a pesar del gran dolor que le producía estas lamentables pérdidas, jamás hizo o demostró odio hacia los enemigos y esto lo demostró en forma palpable al redactar el documento sobre la regularización de la guerra. En el año 1819 el Vicepresidente de la Gran Colombia Doctor Francisco Antonio Zea lo asciende al grado de General de Brigada, grado que va a ratificar en el año 1820 El Libertador, posteriormente por instrucciones de Bolívar viaja a Las Antillas con la misión de adquirir materiales de guerra, comisión que cumple a plena satisfacción, desempeñándose en ese mismo año como Ministro de Guerra y Marina en forma interina a la vez que era titular de la Jefatura del Estado Mayor del Libertador-

En enero de 1821 estando en Bogotá, Sucre es nombrado por El Libertador Comandante del ejército del sur en reemplazo del General Manuel Valdez, esta era una fuerza republicana que estaba operando en las Provincias de Pasto y Popayán, Sucre no llegó hacerse cargo de este mando porque sobre la marcha Bolívar le dio instrucciones para que se dirigiera a Guayaquil para que reemplazara allí al General José Mires, asumiendo a la vez la misión para que esa Provincia que se había independizado de España se integrara a La Gran Colombia; llegando a Guayaquil el 6 de abril y de inmediato se dedicó sin descanso hasta lograr el cometido de la misión encomendada y para el 15 del mismo mes de abril se firmo el histórico acuerdo entre Sucre por Colombia y por Guayaquil José Joaquín Olmedo, Francisco Roca y Rafael Jimena, de esta manera quedó facultado Sucre para abrir campaña militar contra los realistas y para los efectos contaría con los recursos disponibles para la liberación de Quito; dándose a continuación la batalla de Yaguachi el 19 de agosto de 1821 donde Sucre alcanzó una gran victoria sobre el ejército español y asegurando la independencia definitiva de la provincia libre de Guayaquil.

Así para el año 1824 con apenas 29 años de edad es General de División y ostenta toda una rutilante carrera militar de repetidos triunfos, razón por la cual el Libertador decide ponerlo al frente de las tropas Gran Colombianas en la región; encontrándose Sucre rodeado por un numeroso grupo de veteranos y prestigiosos oficiales de la guerra independentista siempre ávidos de nuevas victorias, entre los que destacaban Córdova, Lara, Heres, Silva, Nicochea, Sandor y Miller entre otros, aguerridos militares siempre jugándose la vida en cada batalla. Pero mientras tanto los también veteranos y aguerridos jefes españoles han estado sin descanso agrupando sus tropas y nucleándose alrededor de otro gran veterano el General en Jefe José de Canterac y del Virrey José de La Serna, quien va a ser el último Virrey español en tierras americanas.

Bolívar para comienzo de octubre decide concentrar sus fuerzas en la zona costera y deja a Sucre a quien ha ascendido a General en Jefe al mando de todas las fuerzas republicanas de la sierra con facultades para actuar y proceder de acuerdo a su criterio. El 24 de mayo de 1822, en las faldas del volcán Pichincha cerca de la ciudad de Quito, se enfrenta Sucre a las fuerzas realistas comandada por el Mariscal de Campo Melchor de Aimerich, logrando derrotar plenamente a las fuerzas realistas y para el 25 de mayo entra triunfante a Quito; donde acepto la rendición de todas las tropas realistas establecidas en el territorio, de esa manera hizo Bolívar posteriormente su entrada a Quito el 26 de junio de 1822, incorporándose todo Guayaquil y Quito a La Gran Colombia el 13 de julio del mismo año, Sucre ya General en jefe pasa a ocupar el Comando General del Ejercito Republicano y La Intendencia General del Ejercito, es en este mismo año cuando Sucre cubierto de gloria, conoce a la bellísima mujer que ha de ser su esposa Mariana de Carcelán, Marquesa de Solanda. Para noviembre del mismo año, sale Sucre en campaña contra los rebeldes de la Provincia de Pasto (Los pastusos)logrando vencerlos tanto en el encuentro de Curita como en el de Yanquanquel, regresando una vez más victorioso a Quito en enero de 1823 y pasando luego a Guayaquil.

Como ha sido nombrado Jefe de las tropas republicanas con plenas facultades para actuar y proceder de acuerdo a su criterio, Sucre entiende perfectamente la enorme responsabilidad que le ha entregado El Libertador y basado en ello procede con todo su genio militar, así tras varias semanas de guerras de posiciones y tanteos va calibrando la fuerza y reacciones de las tropas y oficiales realistas, pasando entonces a la última fase de preparación para el combate; llevando a cabo muy metódicamente y mucha precisión y serenidad los últimos pasos de la planificación de la batalla próxima a enfrentar, rodeado de su mejores jefes y oficiales, crea sobre la marcha un excelente grupo de adiestrados mensajeros, llegando así al 9 de diciembre, fecha memorable donde sabe que se la de jugar por entero, no dejando nada al azar y dando la gran Batalla de Ayacucho, donde las armas republicanas obtienen un triunfo rotundo sobre las fuerzas españolas, logrando a la vez la capitulación general del resto del ejército español en el Continente Americano, quedando solamente presencia de España en Cuba y Puerto Rico.

Para esta Batalla de Ayacucho, Sucre organiza su ejército en tres Divisiones, la primera al mando del General Jacinto Lara, la segunda al mando del General José de La Mar y la tercera al mando del General José María Córdova: la caballería quedo bajo el mando del aguerrido y experto General Guillermo Miller, además tenía un grupo con tres piezas de artillería, contando con un total de 6.780 efectivos, (una cosa de importancia es que en este ejército republicano, había varias mujeres, colombianas, ecuatorianas y peruanas encuadradas como soldados en las diferentes unidades). El ejército español estaba bajo el mando de los aguerridos veteranos Generales La Serna y Canterac, que también estaba divido en tres Divisiones con dos brigadas de caballería y un grupo de artillería de 14 piezas, sumando en total 10.000 efectivos, la Batalla de Ayacucho se puede resumir de la manera siguiente;

Entre las tropas españolas hubo 1.800 muertos, 710 heridos, 2000 prisioneros de tropa, 2 Tenientes Generales La Serna y Canterac, 9 Mariscales de Campo: Valdez, Carratalá, Monet, Villalobos, Cacho, Otero, Landazabal, Pardo y Turzo, 16 Coroneles 78 Tenientes Coroneles, 484 mayores y 328 entre Capitanes y Tenientes; mientras que las pérdidas para el ejército patriota fueron: 303 muertos y 606 heridos. Otra cosa de vital importancia es el hecho histórico, que en el propio campo de batalla, finalizada la misma, redacta Sucre El Documento de Capitulación, que dadas las condiciones honrosas y humanitarias del mismo, fue de inmediato aceptado y firmado en el momento por el Virrey La Serna.

De la Batalla de Ayacucho, dijo Bolívar:

La Batalla de Ayacucho es la cumbre de la gloria americana y la gran obra del General Sucre, la disposición de ella ha sido perfecta, y su ejecución divina, maniobras hábiles y prontas desbarataron en apenas una hora a los vencedores de catorce años y a un ejército perfectamente constituido y hábilmente manejado y dirigido por aguerridos y veteranos jefes peninsulares. Ayacucho es la desesperación de nuestros enemigos, Ayacucho al igual que Waterloo que decidió el destino de Europa ha forjado la suerte de las naciones americanas, el ejercicio de sus derechos y el sagrado imperio de la naturaleza. El heroico General Sucre es el padre de Ayacucho y el redentor de Los Hijos del Sol, es él que ha roto las cadenas con que envolvió Pizarro el Gran Imperio de Los Incas.

De hecho, con la victoria de la Batalla de Ayacucho la guerra había concluido en Hispanoamérica; Ayacucho puso a fin a ella, y en buena lid se había ganado Antonio José de Sucre y Alcalá, el grado de General en Jefe y de Gran Mariscal de Ayacucho, envuelto Sucre en esa resplandeciente aureola victoriosa, en todas partes a su paso era recibido y aplaudido como todo un gran héroe. Posteriormente al crearse la República de Bolivia y en contra de su voluntad es elegido como su primer Presidente, cargo que acepta el 26 de mayo de 1826, alegando que solo estaría dos años en el mismo; gobernando con magnanimidad y total desprendimiento, demostrando sus grandes dotes de estadista y humanista, así para agosto de 1828, presenta su mensaje y dimisión al Congreso de Bolivia, emprendiendo de inmediato el regreso a Quito donde lo esperaba su esposa La Marquesa de Solanda. Pero poco dura esos momentos de sosiego y paz familiar, el deber lo llama de nuevo y debe marchar al sur del Ecuador a comienzo de 1829, donde había varios focos de alzamientos, sabe Sucre salir victorioso de todos esos alzamientos con el uso de las armas o la persuasión, a él se debe la famosa frase “LA VICTORIA NO DA DERECHOS ENTRE HERMANOS”, pero no regresa a Quito, debe marchar a Bogotá, pues ha sido electo Diputado de la nueva Asamblea Constituyente, la cual abre sus sesiones en enero de 1830, allí se esfuerza en mantener la unidad de La Gran Colombia, herida ya de muerte; aceptando la misión que se le encomienda de trasladarse a Venezuela donde soplan fuertes vientos separatistas. Pero las entrevistas que sostiene en Cúcuta con quien fuera su antiguo jefe el General en Jefe Santiago Mariño, no conducen a ningún acuerdo y queda convencido que ya no hay nada que hacer, entonces regresa a Bogotá y a pesar de los ruegos del Libertador, el 13 de mayo emprende la marcha hacia Quito ya decidida y anuncia que en adelante va dedicarse exclusivamente a su vida familiar y a gozar de la presencia de su bella esposa y de su pequeña hija.

A pesar de los múltiples consejos de que no emprendiese ese viaje sin estar acompañado de un fuerte contingente militar, decide partir solo acompañado de dos sirvientes, su mente le impide pensar en la maldad humana y en la envidia que ha desatado sus triunfos, sale de Colombia por la ruta de Berruecos y así el fatídico día al atravesar la selva de Berruecos es vilmente asesinado por instrucciones del Coronel José María Obando, quien había sido su subordinado y a quien tanto había ayudado en su carrera militar, de inmediato la terrible noticia se propala y llega al Libertador que se encontraba en Cartagena de Indias, quien en medio de su enfermedad y del dolor que le causa esta triste noticia exclama: “Gran Dios han matado al Abel de América, su muerte enluta al mundo Hispanoamericano”. En ese momento entiende perfectamente Bolívar, que su sueño de La Gran Colombia había llegado a su fin, ya que Sucre era la única persona que hubiera podido mantener la paz en La Gran Colombia.

Apenas tenía Sucre 35 años, cuando fue víctima de ese fatal y vil asesinato, sus gratuitos enemigos no quisieron entender que en verdad se retiraba de por vida a la vida privada y familiar de la cual anhelaba y soñaba disfrutar, pudo más en el ánimo mezquino de estas personas la envidia y la maldad, Sucre alcanza el Grado de General en Jefe por sobrados méritos propios cuando apenas tenía 29 años de edad, sus brillantes éxitos militares lo hacen meritorio de ese grado y de que sea llevado a ostentar el de GRAN MARISCAL DE AYACUCHO, como paradigma moral su figura hallará difícilmente parangón. LA AMERICA HISPANA AUN ESTÁ EN DEUDA CON ESTE HEROE, AL GRAN MARISCAL DE AYACUCHO, NO SE LE HAN DADO AÚN LOS RECONOCIMIENTOS QUE LE CORRESPONDEN.

En su vida privada Sucre fue un mártir, perdió a su madre cuando apenas tenía siete años, toda su familia, hermanos, hermanas y tíos fueron consumidos en la hoguera de la guerra independentista, todos asesinados por las hordas realistas, no pudo disfrutar de lo que más anhelaba, una vida apacible al lado de su esposa e hijos, La Marquesa de Solanda amó tanto a Sucre, que nunca más se volvió a casar, asistía diariamente a Misa en La Catedral donde reposan sus restos mortales, nunca más usó otra ropa que no fuera negra

Antonio José de Sucre y Alcalá, se casó con una de las mujeres más bellas de Quito, Mariana de Carcelán y Larrea, Marquesa de Solanda y Villarocha, en ella tuvo una hija María Teresa de Sucre y Carcelán, quien apenas vivió dos años, fuera del matrimonio siendo aún soltero tuvo tres hijos: Simona de Sucre y Bravo, José María de Sucre y Cortez y Pedro César de Sucre y Rojas. De acuerdo a sus disposiciones testamentarias, los restos del Gran Mariscal de Ayacucho, reposan actualmente en La Catedral Metropolitana de Quito

BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA

Vicente Lecuna Crónicas razonadas de las guerras

de Simón Bolívar

José Gil Fortoul Historia Constitucional de Venezuela

Laureano Villanueva Vida de Don Antonio José de Sucre

Gran Mariscal de Ayacucho

Gabriel Caballero García Historia del Ecuador

Rubén Vargas Ugarte Historia del Perú

Lina Mendoza Hernández Sucre, un hombre para La Patria

Diego Córdova El Gran Mariscal de Ayacucho

José Roberto Ibáñez Sánchez Campaña del Sur

Carlos Echeverría C. Ayacucho “Paso de Vencedores”

Correo: hjmrodriguez@gmail.com

Twitter; @Hmarcanor

17 de Septiembre 2020

IMAGWEN SUPERIOR: Por cortesía de Wikipedia

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COLLAGE VIGÉSIMO OCTAVO SOBRE RÓMULO BETANCOURT. Por Carlos Canache-Matta

COLLAGE VIGÉSIMO OCTAVO SOBRE RÓMULO BETANCOURT

(Llegó la dictadura: la Resistencia, el Exilio –IV-)

Carlos Canache Mata

La ferocidad de la política represiva de la dictadura aumentó considerablemente durante el mes de octubre de 1951, llegándose a estimar que había más de dos mil (2.000) presos políticos en las cárceles del país. Una nueva modalidad, de inspiración nazi, de privación de la libertad -la de los campos de concentración- alzó su sombrío vuelo. En años anteriores, al comienzo de la Segunda Guerra Mundial, el penal de Guasina sirvió de centro de reclusión de extranjeros indeseables, el cual, a causa de “condiciones de insalubridad mortal”, había sido clausurado en 1943. Guasina es una de las islas del Delta del Orinoco, que se inunda con las crecidas del gran río y se convierte en una ciénaga-criadero de larvas al retirarse las aguas desbordadas, y con una temperatura ambiente que oscila entre los 38° y 40° C a la sombra. Es allí donde, en octubre de 1951, la dictadura reabre el penal y lo convierte en campo de concentración para confinar una porción de sus numerosas víctimas.

El primer lote de presos políticos, 446 venezolanos, llegó a Guasina el 8 de noviembre de 1951. Venían en el barco (vapor, como se decía entonces) ‘Guárico’, que había partido de La Guaira y recogió prisioneros de cárceles de varias ciudades del oriente del país. El segundo lote, que alcanzaba a 312 presos, procedentes de cárceles del occidente del país y del Estado Carabobo, arribó a la isla el 16 de abril de 1952 en el vapor ‘Guayana’. Y en el mismo vapor ‘Guayana’, llegó después el tercer y último lote con 134 presos, procedentes de Caracas. Los presos –estudiantes, obreros, periodistas, profesionales unniversitarios- eran sometidos a un régimen de trabajos forzados y los huesos de cuatro de ellos quedaron enterrados en la isla. El 18 de diciembre de 1952, los presos fueron trasladados a otra isla del río, Sacupana, donde había condiciones de insalubridad menos duras, sin variar el trato inhumano que recibían de sus carceleros. Pocos días después, el campo de concentración fue clausurado, y los presos llevados a la recién abierta Cárcel Nacional de Ciudad Bolívar.

Rómulo Betancourt lapidó la barbarie que significó Guasina como testimonio infame de la vesania dictatorial. En su obra “Venezuela, política y petróleo” (página 490), después de compararlo con Dachau, el campo de concentración hitleriano que alarmó a la gente civilizada, escribió: “Ese campo de concentración estaba localizado en las selvas del Orinoco, sobre una tierra donde Venezuela deja de ser nación para devenir geografía, inhollada por la planta del hombre. Se llamaba Guasina esa nueva Isla del Diablo”. Con la diferencia, comenta Betancourt, que de Cayena, la Isla del Diablo francesa, pudieron fugarse algunos prisioneors, pero que de Guasina eso era imposible porque, además de estar rodeada de una alambrada electrizada, está circunvalada por los caños del Orinoco, “poblados de una fauna acuática feroz”.

La dictadura pretendió culpar a Leonardo Ruiz Pineda, Secretario General de Acción Democrática en la clandestinidad y Jefe de la Resistencia, del incendio del Miércoles Santo en la Iglesia de Santa Teresa ocurrido en el mes de abril de 1952, con el lamentable resultado de muertos y heridos. Leonardo, ante la falaz acusación que públicamente había puesto a circular el régimen, le dirige, el 17 de abril, una carta a su padre, donde le dice: “…Me ha preocupado pensarlo agobiado por la natural angustia que hayan producido las noticias mentirosas recientemente publicadas para sorprender a desprevenidos e ingenuos…Usted y todos los míos me conocen y saben cuál es mi formación espiritual y cultural…No me he inquietado ni acobardado por la intención de nuestros enemigos…No voy a renunciar a mi gran deber…Tenga usted la seguridad de que haré honor a mis compromisos y no vacilaré ni un solo instante en mantenerme a la altura de la misión que me ha correspondido…Eso deben saberlo también nuestros enemigos, porque es necesario que ellos comprendan que a nosotros nos mueve el valor espiritual que sólo las causas justas imprimen al hombre de bien…Tenga usted esa seguridad, la de que yo no abandonaré mi puesto de combate y que permaneceré en mi trinchera hasta el triunfo definitivo” (1). Desde su exilio en San José de Costa Rica, Rómulo Betancourt se refirió al lamentable episodio, en estos términos: “Junto con Alberto Carnevali, otro de los dirigentes de AD, cuya estatura política se ha agigantado en los años de la persecución, Leonardo fue acusado por la policía dictatorial en abril de este año, de un diabólico plan terrorista, cuyo supuesto anticipo fue el pánico del Miércoles Santo en una iglesia caraqueña, con saldo de decenas de niños y ancianos aplastados por una multitud enloquecida. En carta íntima a su padre, testimonió, con acento de conmovedora sinceridad, cómo lo afectaba la idea de que se le creyese capaz de utilizar criminales arbitrios en la lucha que dirigía contra quienes oprimen y deshonran a Venezuela” (2).

Contra las infamias de la dictadura, el combate prosiguió. La disidencia espigaba también en el campo militar. El 29 de septiembre de ese año 1952 hubo un levantamiento en la base aérea de Boca del Río en Maracay, encabezado por los oficiales activos el capitán Wilfrido Omaña y el teniente Héctor Navarro Torres. El conato de rebelión fracasó, al no responder la Guarnición de Maracay y otras guarniciones comprometidas. El teniente Navarro fue apresado, no así el capitán Omaña, que logró escapar. También en ese mes de septiembre, numerosos grupos de campesinos armados atacaron en Turén y Villa Bruzual, Estado Portuguesa, el puesto de la Guardia Nacional y de la Prefectura Municipal. El comunicado oficial señala como autores intelectuales y materiales a Acción Democrática y al Partido Comunista y reporta que hay un apreciable saldo de muertos y heridos. Rómulo Betancourt, acota: “La represión fue sangrienta, implacable. Los aviones de bombardeo, los mismos comprados a Inglaterra y los Estados Unidos -¡para contribuir ‘a la defensa continental’!- ametrallaron a los amotinados. No se hicieron presos por las tropas enviadas a dominar ese levantamiento popular: los rendidos eran fusilados expiditivamente” (3). Días después, el 2 de octubre, estalló en el Cuartel ‘José Gregorio Monagas’ de Maturín, una rebelión liderada por el Capitán Juan Bautista Rojas, que contó con el apoyo civil del líder de Acción Democrática Jorge Yibirín. Ramón J. Velásquez, al relatar los hechos, apunta: “Los insurrectos dominaron momentáneamente el Cuartel y tomaron bajo su control la Policía Municipal y la sede de la Seguridad Nacional. El Jefe de la Guarnición, Coronel Roberto Casanova, recapturó el Cuartel y logró el respaldo de la oficialidad. En el episodio perdió la vida el Capitán Juan Bautista Rojas” (4). Seis días después, el valiente dirigente popular Cástor Nieves Ríos cae prisionero y es asesinado en los sótanos de la Seguridad Nacional.

En el mes de julio de 1952, Leonardo Ruiz Pineda escribió el prólogo del libro “Venezuela bajo el Signo del Terror”, mejor conocido como el “Libro Negro” de la dictadura, que comenzó a circular clandestinamente el 4 de octubre de ese año. Cuenta José Vicente Abreu que Leonardo, al tener en sus manos el libro, una verdadera hazaña editorial, exclamó: “¡Qué no podemos hacer ahora!”. Días después, el 21, cayó abatido por sus asesinos en la calle principal de San Agustín del Sur, en Caracas.

El mismo día del crimen, 21 de octubre de 1952, el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de Acción Democrática, ya dirigido por Alberto Carnevali como nuevo Secretario General, emitió un comunicado, del cual reproduzco fragmentos: “…Con singular abnegación y riesgo diario de su vida, el compañero Ruiz Pineda ha ganado honrosamente la enhiesta cumbre de los héroes. Y como héroe nacional, su nombre ha pasado a tutelar a la ya interminable fila de vidas humanas que el pueblo ha ofrendado en la batalla por su liberación. El fulgurante ejemplo de su vida heroica nos señala un solo camino: combatir hasta triunfar…Todos los días, ahora mismo, hoy, mañana y cada vez que sea necesario, saldremos al encuentro de la barbarie envalentonada por el exclusivo respaldo de las armas, hasta verla derribada, hecha pedazos por las poderosas manos del pueblo…Por tí, Leonardo Ruiz Pineda, tu austero nombre de ejemplar ciudadano; por tí, Alfredo, tu preclaro nombre de combatiente clandestino, juramos serena y resueltamente que no desmayaremos en ningún momento hasta lograr el ideal revolucionario de la liberación de nuestro pueblo, por el cual rendiste tu vida en forma tan noble y gloriosa” (5).

La muerte de Leonardo lo convirtió en mártir. La prensa de América, Parlamentos, Instituciones políticas, sindicales, culturales, estudiantiles y escritores condenan el crimen. A los cuatro días de su sacrificio, en un acto realizado en México, Rómulo Gallegos dijo: “…Invito a mis compañeros a total presencia de ánimo, en alturas de serenidad responsable ante el destino de nuestro pueblo, a fin de que, sin que el agrio rencor nos tuerza la buena sustancia del dolor venezolano que aquí nos reúne, sea honrada siempre entre nosotros la memoria de nuestro compañero, mártir del ideal democrático. El de la fina valentía y gozosa audacia: Leonardo Ruiz Pineda. Vivo y perenne entre nosotros” (6). Y Andrés Eloy Blanco, en tono elegíaco, expresó: “Los hijos de los que dispararon contra él lo nombran con respeto. Y ahora, lo más triste al parecer, para el verdugo de Leonardo, es pensar en el momento –que ha de llegar un día- en el que un hijo suyo, con rubor o sin él, bajando o alzando la cabeza descubierta, pronuncie con amor venezolano el nombre de Leonardo asesinado. Así está nuestro mártir, en una calle de San Agustín, en su sangre metida la frente luminosa. Los esbirros le miran, los verdugos le guardan y entre ellos tendido, Leonardo, puro, como el sueño de un niño en un prostíbulo”. Y, evocando su poema a Armando Zuloaga Blanco, repite su pregunta sin respuesta: “Coronel que lo asesinaste, ¿cómo harás para asesinarlo en el corazón de tu hijo?” (7). Desde San José de Costa Rica, Rómulo Betancourt envió un mensaje de adhesión al acto efectuado en México: “El cobarde asesinato de Leonardo Ruiz Pineda es una demostración de salvajismo de la dictadura militar de Venezuela…Los exilados de Acción Democrática compartimos el dolor de nuestros hermanos de la resistencia en el interior de Venezuela y rendimos el homenaje emocionado de nuestra devoción a la memoria inmortal de Ruiz Pineda…Seguiremos peleando con acrecida decisión, enfrentando todos los avatares, hasta el momento de ver a nuestra tierra libre de un régimen que es vergüenza y escarnio continental” (8).

En el próximo collage, nos referiremos al fraude electoral realizado por la dictadura días después, el 30 de noviembre de 1952.

1-Homenaje. Leonardo Ruiz Pineda. Héroe y Mártir de la Resistencia Civil Venezolana. Editores e Impresores Beatriz de Silva. México D.F. 1953. Páginas 17-19.

2-Obra citada. Página 41.

3-Rómulo Betancourt. “Venezuela, política y petróleo”. Fondo de Cultura Económica. 1956. Página 552.

4-Ramón J. Velásquez. “Aspectos de la Evolución Política de Venezuela en el Último Medio Siglo”. Venezuela Moderna 1926-1976. Fundación Eugenio Mendoza. Caracas, 1976. Página 123.

5-Homenaje. Leonardo Ruiz Pineda. Obra citada. Página 16.

6-Homenaje. Leonardo Ruiz Pineda. Obra citada. Página 34.

7-Homenaje. Leonardo Ruiz Pineda. Obra citada. Página 60.

8- Homenaje. Leonardo Ruiz Pineda. Obra citada. Páginas 51-52.

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Dos Notas de actualidad

1- “La Casa dividida”.

El país deplora que los distanciamientos entre los partidos de la Unidad Democrática que hacen oposición a la neodictadura impuesta a los venezolanos, en vez de acortarse, pareciera que se acrecientan. Con la obviedad de lo que luce como una necesidad nacional, esa situación no debe continuar. Divididos, difícilmente podremos rescatar la democracia secuestrada. Los que actualmente comandan la resistencia contra el régimen, están obligados a meditar sobre la responsabilidad que la historia ha puesto en sus manos.

El 2 de marzo de 1979, al asumir la Presidencia de la Cámara de Diputados de la República -pido excusas por la referencia personal-, dije: “…Y poco antes de la Guerra de Secesión, cuando Estados Unidos era mitad esclavo y mitad libre, Abraham Lincoln pronunció el célebre discurso llamado de ‘la casa dividida’, en el cual expresó: ‘Una casa dividida por sí misma no puede sostenerse…No espero que la Unión se disuelva, no espero que la casa se derrumbe, pero sí espero que cese de estar dividida’ “ (*). Venezuela exige, con apremio casi existencial, que no se cuarteen las paredes, que no se desestabilice el techo, que siga en pie la casa, pese a las limitaciones que ha tenido, donde se encuentren todos los que luchan por la vuelta a la libertad.

Los protagonistas que dirigen la acción opositora, en comunicado público, de fecha 31-8-20, reconocen el compromiso a que están convocados: “La unidad es urgente y necesaria. No es un fín en sí mismo, pero sí es un requisito fundamental para lograr la transición. El debate nutre la democracia, pero las divisiones sólo ayudan al dictador y generan desesperanza en nuestro pueblo. Hoy más que nunca se hace evidente y necesario un pacto unitario entre todas las fuerzas políticas y sociales de la democracia del país para lograr la libertad y la solución al inmenso sufrimiento que aqueja a nuestro pueblo”. Hay que pasar de las palabras a los hechos, res non verba.

(*) Carlos Canache Mata. “Cultura y Política”. Biblioteca de la Academia Nacional de la Historia. N° 132. Estudios, Monografías y Ensayos. Página 44.

2- La dictadura y el covid-19

A fin de tomar las medidas para contrarrestar la propagación del covid-19, la dictadura de Nicolás Maduro decretó el 13 de marzo del año en curso el “estado de alarma” y el “estado de excepción”, prorrogados varias veces, que han sido utilizados como excusa para reprimir la disidencia opositora y detener arbitrariamente a periodistas, trabajadores de la salud y abogados de derechos humanos, y control sobre la población. Las restricciones a la circulación han servido al régimen para que no se permita la movilización popular y la realización de las grandes manifestaciones de protesta que tenían lugar con anterioridad. El director para las Américas de Human Rights Watch, José Miguel Vivanco, denunció: “El estado de excepción ha hecho que las fuerzas de seguridad y los grupos armados partidarios del gobierno, que ya cuentan con un récord deplorable de torturas y ejecuciones extrajudiciales, sientan que tienen la facultad de reprimir con mayor ferocidad a los venezolanos”. Eso no lo dice la oposición, lo dice una reputada ONG, de gran solvencia y prestigio internacional.

Esos decretos y sus prórrogas no fueron aprobados por la Asamblea Nacional, en abierta violación de los artículos 338 y 339 de la Constitución Nacional.

COLLAGE VIGÉSIMO SEXTO SOBRE RÓMULO BETANCOURT. Por Carlos Caache-Mata. Opinión. Historia. Venezuela.

 

COLLAGE VIGÉSIMO SEXTO SOBRE RÓMULO BETANCOURT

(Llegó la dictadura: la Resistencia, el Exilio –II-)

Carlos Canache Mata

El asesinato del 13 de noviembre de 1950 del teniente coronel Carlos Delgado Chalbaud, lo llevó de la silla presidencial de Miraflores a la oscura tumba del magnicidio. Su sustitución por el doctor Germán Suárez Flamerich, un civil puesto en la presidencia de la Junta que pasó a llamarse Junta de Gobierno, fue el mascarón de proa que sirvió de adorno a la dictadura militar. Ésta, en vez de mellar el filo de su política represiva, lo hizo más cortante, tanto en la política doméstica, como contra quienes hacían oposición desde el exilio. Esta opinión, que se alza apoyada en la contundencia de los hechos, la comenta el economista Eduardo Mayobre, de esta manera: “El contraste entre la represión política de los años 1948-1950,realizada a través del desconocimiento de los mecanismos y de la institucionalidad constitucional, por medio de decretos de carácter jurídico, y limitada a la persecución de los militantes y simpatizantes de AD, el partido político mayoritario, por una parte, y la actuación policial iniciada a partir del asesinato de Delgado Chalbaud, cuando se suspendieron las garantías políticas, ha conducido a que el período de la Junta Militar de Gobierno se califique de manera generalizada como la dictablanda, por oposición a la dictadura que a partir de entonces dominó la vida política nacional” (1). La actuación policial de la dictadura, en efecto, pasó el umbral que separa a la represión del crimen.

El frustrado atentado contra Rómulo Betancourt en La Habana.

La tarde del 18 de abril 1951, en la barriada céntrica del Vedado de La Habana, donde Rómulo Betancourt estaba desterrado, se abalanzó sobre él, cuando se iba a montar en su vehículo, una persona que llevaba en sus manos una jeringa cargada de veneno, cuyo contenido líquido, afortunadamente, no pudo vaciar, al ser rechazado por el fundador de AD con su brazo izquierdo, que sólo fue “arañado” porque la aguja se había doblado. Se le aplicó termo-cauterio para evitar la circulación del tóxico. El agresor huyó, la jeringa fue recogida, y su contenido (dos centímetros cúbicos) fue analizado por el Laboratorio de Química Legal de la Policía Secreta cubana, que determinó que era una sustancia conocida como Iperita o Gas Mostaza, usado por los alemanes en la primera guerra mundial. El Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de Acción Democrática en la clandestinidad, cuyo Secretario General era Leonardo Ruiz Pineda, emitió el 22 de abril un comunicado, en el que se lee: “AD cumple en señalar a Pérez Jiménez y su grupo como instigadores y responsables de este atentado y les hace responsables por la vida de todo conductor y dirigente de nuestro Partido que sea víctima de sus bestiales propósitos criminales”. La revista ‘Bohemia’, de La Habana, editorializó el 29 de abril sobre el intento de asesinato, con frases lapidarias: “Fue un procedimiento siniestro y sombrío, propio de aquellas épocas de las repúblicas italianas cesarizadas en el Renacimiento, en que el arte de matar se vió asistido por todos los refinamientos y maquinaciones de la ‘razón de Estado’…concretamente: hay todas las razones del mundo –aparte de las que se fundan en las declaraciones del propio Betancourt- para hacer responsable de ese crimen, directa o indirectamente, al Gobierno militar de Venezuela, para quien el prestigio de Rómulo Betancourt y su mera presencia en una tierra libre, constituyen una verdadera pesadilla” (2).

Siete meses después del atentado, un Informe Confidencial del Jefe de la Policía Secreta Nacional de Cuba (Erundino Vilela Peña), de noviembre de 1951, entregado al Presidente Carlos Prío Socarrás, hace las siguientes revelaciones: “De las averiguaciones practicadas por este Cuerpo para esclarecer el hecho, merece atención especial una confidencia recibida por esta Jefatura. De acuerdo con esa confidencia, el atentado fue perpetrado por tres individuos que se trasladaron desde Tampa, Florida, contratados para ejecutar el asesinato del ex-Presidente de Venezuela, a esta ciudad de La Habana. Según el informe obtenido, fue un dominicano de nombre Carlos Torres, residente en Miami, quien hizo el trato con la banda de malhechores que opera en la mencionada ciudad de Tampa, para su traslado a La Habana y ejecución del plan señalado, mediante el pago de una suma que al parecer ascendió a $ 150.000 facilitados, según las mismas fuentes de información, por la Junta de Gobierno de Venezuela”, y, se asevera en el Informe, “que la sustancia contenida en la jeringuilla no era ‘Iperita´, como lo informara el Doctor-Jefe del Laboratorio de Toxicología del Gabinete Nacional de Identificación, sino veneno de cobra traído, a ese efecto, por los componentes de la banda de malhechores” (3).

Me he extendido en el relato sobre el fallido atentado contra Rómulo Betancourt en La Habana porque la Junta de Gobierno, y sus represantes del servicio exterior en varios países latinoamericanos, manifestaron que tal atentado no existió, que era “una mentira, una farsa”.

Prisión y rescate de Alberto Carnevali. El 8 de mayo del mismo año 1951, mientras celebraba una reunión clandestina, es detenido en Caracas Alberto Carnevali, quien había entrado subrepticiamente al país en el mes de octubre del año anterior; pero unas semanas después, el 26 de julio, fue rescatado del Puesto de Socorro de la esquina de Salas, donde había sido trasladado por motivos de enfermedad, en una operación de comando realizada por una brigada de activistas de Acción Democrática.

Creación del Bloque Democrático Nacional.

El 19 de abril de 1951, un día después del intento de atentado contra Rómulo Betancourt en Cuba, fue promulgado el Estatuto electoral que regiría para las elecciones de la Asamblea Nacional Constituyente, y en mayo se nombra el Consejo Supremo Electoral, presidido por Vicente Grisanti, cuya actuación en los comicios del 30 de noviembre de 1952, analizaremos más adelante. Para participar en esos comicios, se constituyó el Bloque Democrático Nacional (BDN) por relevantes personalidades de diversos sectores de la sociedad venezolana, encabezados por el doctor Carlos Morales, Martín Pérez Guevara, José Antonio Mayobre, Lucila Palacios, Enrique Tejera País, entre otros. Por ante la Gobernación del Distrito Federal fue solicitada su legalización el 26 de agosto de 1951, la cual fue acordada, no así en el resto del país.

Cuatro días después, el 31 de agosto, Pedro Estrada es nombrado Director de la Seguridad Nacional. Los dirigentes del BDN fueron hostigados, algunos encarcelados, otros expulsados del país. En la noche del 23 de septiembre del mismo año 1951, “la policía política acribilló a balazos la carrocería del automóvil donde viajaba el doctor Leonardo Ruiz Pineda, Secretario General de Acción Democrática y jefe de la resistencia clandestina, quien por esa vez logró eludir la sentencia de muerte que lo amenazaba” (4).

En ese tenso ambiente político nacional, se inicia “un octubre conmocional”, como dijera Rómulo Betancourt.

1)Eduardo Mayobre.“Venezuela 1948-1958 la Dictadura Militar”. Serie Antológica Historia Contemporánea de Venezuela, número 6. Fundación Rómulo Betancourt. Página27.

2)Antología Política. Volumen Quinto. 1948-1952. Fundación Rómulo Betancourt. Página 574.

3)Antología Política. Obra citada. Páginas 583 y 584.

4)Rómulo Betancourt. “Venezuela, política y petróleo”. Fondo de Cultura Económica. 1956. Página 486.

REMISIÓN:

De: May De La Vega
Date: lun., 17 de ago. de 2020 a la (s) 07:01
Subject: COLLAGE VIGÉSIMO SEXTO SOBRE RÓMULO BETANCOURT. Por Carlos Caache-Mata

De la Historia Militar venezolana. ¡LA BATALLA DE MATASIETE! Por: Enrique Prieto Silva. Margarita. Nueva Esparta.Venezuela

prietosilva

De la Historia Militar venezolana

¡LA BATALLA DE MATASIETE!

Enrique Prieto Silva

Viernes 31 de julio de 2020

(Narración épica de Enrique Prieto Silva en la fecha aniversaria)

Los margariteños celebramos el 31 de julio un acontecimiento histórico que logró mantener a Margarita como el símbolo de la libertad, que mantuvo y no dejó morir la “Primera República”

En la historia militar de Venezuela, la “Batalla de Matasiete” está signada, como uno de los actos mas gloriosos, donde la valentía del pueblo neoespartano aportó un triunfo que incidiría grandemente en la reconquista de la República.

!En Matasiete, la piedra de David derrotó al gigante Goliat!. Y con esta derrota, honraron su nombre: Francisco Esteban Gómez, Joaquín Maneiro, Policarpo Mata, Rafael Picaso, Pablo Ruiz, Juan Bautista Cova, Antolín del Campo, Juan Esteban Figueroa, José Sarmiento, Juan Bautista Espinoza, Felipe Villalba, y muchos héroes más de de la Isla Valiente.

Margarita en la República

Después del grito libertario del 19 de abril de 1810 en Caracas, desde el 4 de mayo se encendió la llama de la libertad en la tierra insular, para convertir a Margarita en la provincia que en los años siguientes al inicio del movimiento emancipador, mantendrá con su heroísmo el calor de la Independencia.

Con la pérdida de la Primera República en 1812, el generalísimo Francisco de Miranda intuye la importancia estratégica y el papel que jugaría Margarita en el desarrollo de la Guerra de Independencia. Por ello, al capitular ante Monteverde en San Mateo, trata de mantener a Margarita como bastión patriota, pero se frustra ante el férreo régimen capitular impuesto por el dominante realista. De este pacto obligado en la guerra, después de la capitulación son enviados a las prisiones de La Guaira y Puerto Cabello los valerosos oficiales de la tropa nativa, encabezados por el comandante de las Fuerzas Libertadoras de Margarita, el coronel Juan Bautista Arismendi, quien puesto en libertad, es delatado de mantener sus ideas libertarias, y al llegar a Margarita vuelve a ser hecho prisionero y encarcelado en el castillo de San Carlos de Borromeo.

El Camino de la Gesta

En la noche del 12 de junio estalla un movimiento insurgente en Santa Ana del Norte, donde emerge la figura de quien será el nuevo prócer que sustituirá a Arismendi, en la epopeya. Es el intrépido Francisco Esteban Gómez, otrora sacristán mayor de su pueblo natal, quien asume el mando como gobernador y jefe de las Fuerzas Patriotas de Margarita.

La acción insurgente en toda Margarita, obliga a Pascual Martínez, el gobernador realista, a refugiarse en el castillo de Pampatar, quien utiliza al general Arismendi como garantía para su capitulación, pero luego de liberado éste, Martínez fue ajusticiado.

¡MARGARITA SIGUIÓ SIENDO LIBRE!

La Asamblea de la Unidad

El año de 1813 se inicia solo con Margarita libre del yugo español.

El 11 de enero, el general Santiago Mariño, junto con los hermanos Bermúdez y Piar, desde Chacachacare, insurge en Oriente con el apoyo de Arismendi, emprendiendo la “Campaña de Liberación de Oriente”.

El 1º de abril, Bolívar inicia la “Campaña Admirable”. El 15 de junio dicta el “Decreto de Guerra a Muerte”. Entra triunfante a Caracas el 7 de agosto y el 14 es nombrado Capitán General de los Ejércitos y ratificado con el título de Libertador.

El 6 de mayo, en asamblea de notables en Santa Ana del Norte, es reconocido El Libertador como “Jefe Supremo de la República” y Santiago Mariño como su segundo. Allí se proclama para la perennidad, a la República de Venezuela como “una e indivisible”.

En 1816. Bolívar sale de Margarita, fracasa en Ocumare y es desconocido por sus compatriotas. La anarquía impera en el Ejército patrio. Las operaciones militares carecen de unidad y concierto. El pernicioso ejemplo de insubordinación de Mariño y Bermúdez en Guiria, al desconocer su autoridad suprema y arrogarse el gobierno y el mando del Ejército, había desconcertado en las provincias orientales la poderosa reacción de los patriotas.

Bolívar retorna a Haití, para regresar luego a instancia de los margariteños. Entretanto, Arismendi organiza la defensa de la Isla, hasta que Margarita quedó libre, y después de arrojar de la Isla los últimos reductos españoles, al mando de 400 insulares, se dirigió a tierra firme.

Mariño, con el mando supremo de la República y auxiliado por Bermúdez, sitia a Cumaná en combinación con la escuadrilla margariteña organizada por Arismendi.

Manuel Piar invade la provincia de Guayana y triunfa gloriosamente contra La Torre en “San Felix” el 11 de abril. Con este triunfo, Guayana queda en poder de los patriotas.

En su viaje de retorno a Venezuela, Bolívar llega a Margarita, donde encuentra al general Francisco Esteban Gómez encargado del gobierno civil y militar de la Isla. Reemplazaba a Arismendi quien cumplía su Campaña en tierra firme.

Semblanzas del Enemigo

En el otro bando, el brigadier Canterac, a su paso para el Perú, cumplía órdenes del gobierno español de auxiliar a Morillo en la reconquista de Margarita. Con una división de 2.800 veteranos, llegó el 19 de mayo al Morro de Barcelona.

Morillo, conocedor de la noticia, les ordenó seguir hasta Cumaná. Se reúnen a principios de junio. Abren operaciones en Paria. Ocupan en pocos días todos los pueblos de la costa y junto con Canterac y Aldana se dirigen a Margarita con mas de 3.000 hombres.

Margarita era la Isla rebelde, donde la República contaba tan solo con unos 1.300 hombres mal armados, apenas dos centenares de caballeros y pocos artilleros. Los habitantes de Margarita, temerosos de la invasión, habían abandonado la Isla con todas las armas y municiones en 23 buques de la escuadrilla de Brion que se dirigía al Orinoco. Solo los que quedaron y lucharon, hicieron digno el nombre que el Congreso de Cariaco dio a este valeroso pueblo el nombre de: “Nueva Esparta”.

El 15 de julio Morillo desembarca en Los Varales, frente a Punta de Mangles. Aquí le cierra el paso el jefe del estado mayor de Gómez, el coronel Joaquín Maneiro, con 400 infantes y 50 caballeros. Con valentía, luchan contra la gran masa del enemigo y durante cinco días se esfuerzan en un movimiento de repliegue, siempre amenazantes.

Conocedor Morillo de la valentía y tenacidad de los margariteños, les dirige una proclama amenazante, para que se sometan nuevamente a las armas del rey: -decía así la proclama: “si los traidores de Barcelona acabaron con su miserable existencia, en esta Isla desleal no quedarán ni cenizas, ni aún la memoria de los rebeldes que despreciaron la piedad del soberano y se empeñaron en su exterminio”. Con esta proclama, Morillo intima al gobernador Francisco Esteban Gómez al sometimiento de la Isla, pero éste, con energía, y a pesar de sus escasos medios, con altivez responde a la proclama: “si V.E. fuere vencedor, se hará señor de los escombros, de las cenizas y lúgubres vestigios que quedarán de nuestra constancia y valor. Con ellas se complacerá su titánica ambición; más no con dominar la Isla de Margarita, ni menos a sus ilustres defensores.”

A este exordio, más de 4.000 paisanos de todas las edades, sexo y condición social corren a La Asunción y Pampatar en busca de armas, pero no las encuentran y es aquí donde se hace presente el espíritu del David para luchar contra el Goliat. Recogen piedras que amontonan en los resaltes montañosos, para arrojarlas al avance de los invasores. Obstaculizan con zanjas las vías de acceso. Fortifican con trincheras las crestas defendibles y con todo cuanto pudiera servir de armamento, se aferran a sus soldados patriotas para ayudar en la defensa. El objetivo: “destruir al invasor.”

El coraje del margariteño y las remembranzas del pasado glorioso de anteriores lides, insuflan en Gómez la mayor valentía, y lo comprometen a luchar sin desmayo hasta vencer. Era esta Campaña su mayor prueba de fuego como gobernador y como militar. En su decisión y arrojo se jugaba Margarita el mote de “Valiente Insula” y de la estirpe que más tarde recordará a Esparta.

Ante la enérgica respuesta de Gómez, Morillo hace desembarcar la División de Aldana. Compuesta de 1.200 realistas y el 22 de julio marchan hacia Porlamar, faldeando los cerros y apoyados con la artillería marina, hasta ocuparla.

Gómez, demostrando dotes de gran estratega, reta a Morillo a internarse en su propio terreno insular, con el fin de alejarlo en tierra del alcance de la artillería de la Escuadra. Esto puso temeroso a Morillo, quien ducho en estrategia, no cayo en la de Gómez y se mantuvo bordeando la costa hasta tomar Pampatar.

Los dos puertos orientales de la Isla, estaban en poder de Morillo. Su poder bélico se fundamentaba en la artillería naval, surta en los puertos, pero su objetivo inmediato era la Plaza de La Asunción, sede del Cuartel General de la Isla, que lo conduciría al principal objetivo, El Portachuelo, que le permitiría dividir y dominar las dos porciones de oriente y occidente de la Isla, desde la Serranía de El Copey.

La Batalla

Sabía Morillo, que mientras existiera libertad de acción para la infantería terrestre, por muy precaria que fuera su táctica y su armamento, siempre le aventajaría en la toma de la iniciativa para la acción.

Sabía también, porque es conocimiento básico de cualquier hombre de las armas, que el enemigo que iba a enfrentar, era un puñado de valientes, desconocedores de la táctica y de la estrategia militar, pero cargados del entusiasmo y de la prudencia que da al débil el resguardo de su vida y el deseo de libertad. Era un puñado de soldados duchos en la escaramuza guerrillera y en el combate cuerpo a cuerpo. He aquí el fundamento del patriota: valor y astucia, contra la masa y la fuerza.

La doctrina militar enseña, que en una aproximación de valle, el mejor eje de avance es aquel que ofrece la mejor observación, transitabilidad a campo traviesa, una red de caminos, campos de tiro, cobertura, encubrimiento y dispersión. En ocasiones, el mejor eje de avance puede ser el de los declives de una serranía que esté debajo de las crestas militares, en vez del fondo del valle.

Así, en la noche del 30, luego del crepúsculo náutico vespertino, Morillo avanza para ocupar posiciones en las alturas de Matasiete, donde pudiera instalar una defensa previa, aprovechando las ventajas del terreno. Aquí mismo, tendría su atalaya y el dominio del valle de La Asunción. Con una fuerza superior 3 a 1, y un poder de fuego mayor. Con visión militar, sería fácil el desgaste del atacante margariteño desde una posición defensiva, para luego destruirlo con un contraataque.

Antes de despertar el alba del jueves 31, Morillo se instala en su posición defensiva, para luego de un breve descanso, con el inicio del crepúsculo náutico matutino, emprender el avance hacia La Asunción. Es evidente, que el camino, militarmente estaba despejado. Los obstáculos artificiales preparados para la defensa margariteña, que pudieran impedirle su avance, eran precarios y escasos. Solo los obstáculos naturales; lo agreste del terreno, y el desconocimiento que de él tenían las tropas invasoras, favorecían la defensa patriota.

La inteligencia militar patriota, había funcionado durante toda la noche en base de informaciones sobre el avance de Morillo. La suerte estaba echada, no quedaba más que luchar para vencer o morir; o ser subyugados por el enemigo.

Siempre se ha dicho, que la sorpresa es la mejor aliada del atacante y es también el mas preciado de los principios de la guerra. Solo la ofensiva conduce a la victoria. Por ello, prevalido del conocimiento del terreno, del valor insuflado de sacrificio que tiene el pueblo-soldado margariteño, Francisco Esteban Gómez ordena el ataque.

Se estima que eran las 8 y media de la mañana cuando se inician las operaciones, en un teatro de la guerra sin límites, donde en todo momento se confundían atacantes y atacados. Un teatro de operaciones sin frente, donde la guerra de guerrillas surtió su verdadero efecto.

Después de siete horas de encendido combate, recibe el parte Morillo: 200 muertos y 400 heridos. “Este combate fue sangriento y tenaz <diría más tarde Morillo>. Los rebeldes se batieron desesperadamente… Y estuvieron tan obstinados, que a pesar de las repetidas pérdidas que sufrian en las cargas de su caballería, volvían a los ataques con tal furia, que muchas veces estuvieron mezclados con los cazadores”. El día siguiente Morillo derrotado se retira a Pampatar.

¡Una vez más, Goliat había muerto de manos de David!.

El 31 de julio de 1817 quedó sellada la unidad de un pueblo por un ideal común: el ideal de la libertad.

¡Gloria a Margarita! ¡Gloria a Nueva Esparta! Corona de nubes que da Matasiete…” recogerá en su letra el himno del Estado.

DESPUÉS DE LA BATALLA

El general Gómez, héroe de la Batalla, dirigiría este mensaje al ejército insular.

“!Soldados ¡llegó el tiempo, que llenos de triunfos y consideraciones volváis al seno de vuestras familias a descansar de las tareas pasadas. Mucho os encargo el cuido de vuestras armas, y que siempre que la patria os necesite de vuestros servicios, voléis en su auxilio”…

“!Soldados ¡tened presente y decid con orgullo, que os encontrasteis en la memorable acción del 31 de julio, y gloriaos siempre de pertenecer al ejército de Margarita, que en el año del 17, supo humillar la arrogancia y la altivez de Morillo.

!Viva la patria¡..!Viva la libertad¡

(Discurso pronunciado en el “Cerro de Matasiete” lugar de la Batalla un 31 de julio)

@Enriqueprietos

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La Batalla de Matasiete 2020.docx 

prietosilva 2

Mi verdad sobre el 4 de Febrero (V) Por: Fernando Ochoa Antich. Opinión. Venezuela.

Estimados amigos:
Les remito anexo mi artículo de opinión de hoy domingo.
Abrazos,

Fernando Ochoa Antich. 

Mi verdad sobre el 4 de Febrero (V)

Fernando Ochoa Antich.

Un factor decisivo en el control de la insurrección militar fue el mensaje televisivo del presidente Carlos Andrés Pérez. Debilitó, totalmente, la voluntad de combate de los insurrectos. Lo hizo, con riesgo de su vida, demostrando valor y dignidad. Unas unidades se rindieron sin oponer resistencia alguna; otras lo hicieron después de largos y trágicos combates con un doloroso saldo de 35 muertos entre soldados, estudiantes y policías. Eran jóvenes venezolanos que merecían vivir. Los responsables de esas muertes fueron los jefes de la sublevación militar, en particular el teniente coronel Hugo Chávez Frías. Se rindió, a las 6:30 a.m., sin combatir. Su misión era atacar el palacio de Miraflores en apoyo de los grupos mecanizado y de artillería Ayala y Rivas. No lo hizo, dejó que sus subalternos combatieran, en condiciones de marcada inferioridad de medios, contra el regimiento de la Guardia de Honor.

Uno de los mitos creados después del 4 de Febrero fue el supuesto éxito alcanzado por el T.C. Francisco Arias Cárdenas en Maracaibo. En verdad, su actuación fue ineficaz y cobarde. Los únicos objetivos militares capturados fueron el cuartel Libertador, la base aérea Rafael Urdaneta, la policía del Estado y el Comando Regional No. 3 de la G.N. Sin embargo, de manera inexplicable, abandonó el cuartel Libertador a las 6:30 a.m. para trasladarse a la base aérea Rafael Urdaneta. ¿Qué ocurrió en ese tiempo? El grupo Gómez y los batallones Bravos de Apure, Aramendi y Venezuela rodearon el cuartel Libertador. El general Richard Salazar Rodríguez, comandante de la 11 brigada de Infantería y el T.C Rubén Calderón Matheus, comandante del Grupo Freites, ingresaron al cuartel Libertador y convencieron a los oficiales insurrectos para que depusieran las armas. El T.C Arias se rindió, sin combatir, a las 9:30 a.m.

El almirante Daniels y el general Jiménez empezaron a presionar a los tenientes coroneles Miguel Ortiz Contreras, Jesús Urdaneta Hernández y Joel Acosta Chirinos y al capitán Luis Valderrama para lograr su rendición. Era fundamental recuperar el control de las guarniciones de Maracay y Valencia y la base Francisco de Miranda. El efecto psicológico de esa rendición sobre las Fuerzas Armadas era muy importante. El general Jiménez telefoneó, a las 6:30 a.m., al T.C. Ortiz al Cuartel Páez. Le explicó la situación de Caracas, pero éste no aceptó rendirse. Al general Jiménez le fue imposible comunicarse telefónicamente con el T.C, Urdaneta y el capitán Valderrama. El general Visconti me narró en su entrevista para mi libro lo siguiente: “El general Jiménez me ordenó, de parte del ministro de la Defensa, bombardear las unidades insurrectas. Le dije que eso era imposible ya que ocasionaría una verdadera tragedia. Los aviones sólo realizaron vuelos rasantes” (1). Así mismo, me explicó su previo acuerdo con Hugo Chávez de neutralizar el empleo de la aviación al producirse la asonada.

A las 10:30 recibí una llamada del vicealmirante Daniels:

-“Ochoa, una unidad de tanques del batallón Pedro León Torres tiene rodeada la base Libertador y amenaza con entrar a la pista. El general Visconti tiene en alerta sus medios aéreos. Está decidido a atacar a los tanques si estos rompen la cerca. Ha tratado por todos los medios de convencer al mayor Torres Number para que se rinda, pero no lo ha logrado.

-Daniels, ¿se le informó de la rendición del T.C. Chávez?

– Sí, pero no cree que es verdad. Está totalmente aislado. Sus medios de comunicación no funcionan. La única manera de negociar con él es trasladándose hasta el sitio en donde tiene desplegada su unidad. El general Visconti lo ha hecho sin éxito. También ha enviado a otros oficiales para tratar de convencerlo y también han fracasado.

-¿Alguna de las otras unidades insurrectas se ha rendido?

-No, el propio comandante Chávez conversó telefónicamente con el T.C. Jesús Urdaneta Hernández sin lograrlo.

-¿Qué piensan hacer?

-El Alto Mando Militar recomienda presentar, ante los medios de comunicación, al T.C Chávez para que haga un llamado a las unidades insurrectas pidiendo su rendición. Creemos que es la única manera de lograr que depongan las armas sin combatir.

-Estoy de acuerdo Daniels. Espera un momento. Voy a solicitar autorización al presidente Pérez para hacerlo”.

Me trasladé al despacho presidencial. El presidente Pérez estaba conversando con un grupo de ministros:

-“Presidente, una unidad de tanques tiene rodeada la base Libertador. No acepta rendirse y existen posibilidades de que dicha unidad trate de tomar la base. Si los tanques rompen la cerca y entran a la pista van a ser atacados por los F-16 y los demás medios aéreos bajo control del general Visconti. Se iniciaría un combate de consecuencias impredecibles. El Alto Mando recomienda presentar a Hugo Chávez en la televisión para que haga un llamado a que se rindan las unidades sublevadas”

El presidente Pérez reflexionó brevemente y me respondió:

-“Ochoa, lo autorizo, pero antes graben el mensaje”.

Regresé al teléfono a continuar mi conversación con el almirante Daniels:

-“El presidente autoriza la presentación, pero quiere que antes se grabe para evitar cualquier mensaje inconveniente.

-Ochoa, no hay tiempo. El ataque a la base Libertador es inminente. Si no lo hacemos de inmediato empezarán los combates.

-Daniels, si la situación es tan grave, bajo mi responsabilidad, presenta, sin grabarlo, a Hugo Chávez ante los medios de comunicación,.

-De acuerdo Ochoa. (2)

El almirante Daniels, en la entrevista que le hice para mi libro, narró lo siguiente: “Después de la autorización del presidente Pérez para presentar al T.C Chávez en la televisión llamé al coronel Juan Antonio Pérez Castillo, jefe del departamento de Relaciones Públicas, y le ordené convocar a los medios de comunicación en el salón protocolar del ministerio de la Defensa. Nos dirigimos hacia dicho salón el general Iván Jiménez Sánchez, algunos oficiales generales y almirantes y yo. Deseo resaltar lo siguiente: referente a la orden emitida por el presidente Pérez de que se grabara dicho mensaje, en ningún momento la intervención del T.C. Hugo Chávez fue a través de microondas. Los distintos medios grabaron el mensaje y salieron a llevar el correspondiente casette a sus diferentes canales y radios.” (3).

El mensaje de Hugo Chávez fue corto pero impactante:

-“Lamentablemente, por ahora, los objetivos que nos planteamos no fueron logrados en la ciudad capital, es decir aquí en Caracas, no logramos controlar el poder. Ustedes lo hicieron muy bien allá, pero ya es tiempo de evitar más derramamiento de sangre”. (4)

Siempre he creído, y lo mantuve en la entrevista que le hice el almirante Daniels, que en su oficina se manipuló al Alto Mando Militar para lograr que se permitiera la presentación de Hugo Chávez en la televisión. Él nunca lo aceptó. Su opinión sobre la actuación de los oficiales que lo acompañaban en su oficina fue la siguiente: “Su actuación fue absolutamente leal. En todo momento trataron de colaborar en las decisiones que tuve que tomar. La situación militar no terminaba de normalizarse. Evaluamos la posibilidad de bombardear las unidades insurrectas, pero nos dimos cuenta de que dicho bombardeo tendría un elevado costo en pérdidas de vidas y material de guerra. De esa discusión surgió la idea de presentar a Hugo Chávez en la televisión para influir en la posición que mantenían los oficiales alzados. Pensamos que de esa forma lograríamos la rendición” (5).

Por otra parte, no era fácil prever que tan cortas palabras iban a tener el impacto que logró en la opinión pública. Además, Hugo Chávez había traicionado su juramento, violado la Constitución y conducido a sus compañeros de aventura a arriesgar sus vidas mientras él permanecía a buen resguardo detrás de los gruesos muros del Museo Militar. ¿Evaluó el Alto Mando Militar con suficiente objetividad la situación militar? Estoy convencido que sí. Era imprescindible lograr la inmediata rendición de las unidades insurrectas. El inicio de los combates hubiese comprometido la estabilidad del gobierno constitucional ya que era muy difícil determinar la reacción que podían tener muchos de los oficiales ante el hecho de verse obligados a combatir contra sus propios compañeros de armas. El espíritu de cuerpo y la camaradería eran valores muy arraigados en el estamento militar de ese tiempo.

¿Fue una ligereza mía no atenerme estrictamente a lo ordenado por el presidente Pérez de grabar dicha presentación? Creo que no. La certeza que me transmitió el almirante Daniels del inminente enfrentamiento entre la unidad de tanques que rodeaba la base aérea Libertador y los F.16 justificaba la urgencia de una decisión. No era posible regresar al despacho presidencial a discutir sus ventajas y desventajas. Tampoco es verdad que Hugo Chávez alcanzó la presidencia de la República, gracias a esa presentación. La popularidad obtenida como resultado de su aventura, fomentada por los medios de comunicación y poderosos sectores de la opinión pública, se desvaneció totalmente. A su salida de la cárcel en marzo de 1994 “sólo tenía 5 % de popularidad, manteniendo tan bajo porcentaje hasta el año 1997”. (6) Su posibilidad de triunfo en las elecciones presidenciales surgió de los errores políticos cometidos, en 1998, principalmente la escogencia, por Acción Democrática y Copei, de Luis Alfaro Ucero e Irene Sáez como candidatos presidenciales.

1 – Ochoa Antich, Fernando, “Así se rindió Hugo Chávez”, Libros de El Nacional, Caracas, 2007, entrevista al general Efraín Visconti Osorio, pp.111, 160

2,3 – Ochoa Antich, Fernando, “Así se rindió Hugo Chávez”, Libros de El Nacional, Caracas, 2007, diálogos entre Carlos Andrés Pérez, Elías Daniels y Fernando Ochoa Antich.

4 – Jiménez Sánchez, Iván Darío, Los golpes de Estado desde Castro hasta Caldera, corporación Marca, Caracas, 1996, intervención televisiva de Hugo Chávez, p.172;

5 – Ochoa Antich, Fernando, “Así se rindió Hugo Chávez”, Libros de El Nacional, Caracas, 2007, entrevista al vicealmirante Elías Daniels, pp. 170, 171

6 – Rangel, José Vicente, Revista Bohemia, Caracas 1997.

Caracas, 12 de abril de 2020.

fochoaantich

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20200412. Mi verdad sobre el 4 de Febrero V.docx

MI verdad sobre el 4 de Febrero (IV) Por: Fernando Ochoa Antich. Opinión. Venezuela.

Estimados amigos:

            Les remito anexo mi artículo de opinión de hoy domingo: Cordialmente, Fernando Ochoa Antich.

Mi verdad sobre el 4 de Febrero (IV)

Fernando Ochoa Antich.

Una vez controlada la situación en Fuerte Tiuna, conversé con varios generales que habían estado detenidos en la alcabala de entrada de la Comandancia del Ejército, entre ellos los generales Iván Jiménez Sánchez y Ramón Santeliz Ruiz y el vicealmirante Germán Rodríguez Citraro. Decidí trasladarme a Miraflores a recibir al presidente Pérez. Designé al coronel Rubén Medina Sánchez para que me acompañara. Llegamos cerca de las 3 a.m. Encontré en la antesala del despacho presidencial al señor Luis Alfaro Ucero, lo saludé e intercambiamos algunas palabras. Minutos después se anunció la llegada del presidente Pérez. Lo recibí y nos dirigimos a su despacho. Subí con él a sus habitaciones. La suite japonesa mostraba los destrozos del criminal ataque. Le informé la situación militar y la urgencia de controlar y rendir el Museo Militar, la base Francisco de Miranda, la Brigada de Paracaidistas, la Brigada Blindada y el Cuartel Libertador.

En la conversación le resalté un hecho que consideraba inexplicable  hasta ese momento: “Presidente, me he comunicado con todos los comandantes de Fuerza a excepción del general Rangel. Debe estar preso o se encuentra comprometido con la insurrección”. La respuesta del presidente me sorprendió: “Usted no se habrá comunicado con el general Rangel, yo,  desde que comenzó la crisis, he estado en contacto con él”. Le respondí secamente: “Usted es el presidente de la Republica, si el general Rangel se ha comunicado con usted es más que suficiente”. Fue una demostración de la molestia que sentía ante la conducta del general Rangel. Le solicité permiso para retirarme y me trasladé a la antesala presidencial. Allí se encontraba el general Oviedo Salazar. Evaluamos la situación militar durante algunos minutos. Le ordené reorganizar la fuerza de tarea y recuperar la base Francisco de Miranda y la comandancia de la Aviación.

Seguidamente, decidí llamar por teléfono al T.C Chávez para exigirle su rendición. El T.C. Rommel Fuenmayor logró comunicarse con el Museo Militar. Lo atendió el coronel Marcos Yánez Fernández, su director, quien me había llamado al ministerio informándome, cerca de la 1 am, que el T.C. Chávez había tomado sus instalaciones, planteándole mi interés en conversar con el TC. Chávez.  A los cinco minutos atendió la llamada. La conversación duro cerca de diez minutos:

-“Chávez, la situación está totalmente controlada por el gobierno nacional. Lo estoy llamando desde Miraflores. Ríndase para evitar que continúe el derramamiento de sangre. Reflexione. Piense en sus deberes militares”;

-“MI general, no me voy a rendir. Tenemos el control de importantes guarniciones y los combates serían largos y costosos”;

-“Chávez, le repito, la situación está totalmente controlada por el gobierno nacional. Ríndase”;

-“Mi general, ¿por qué usted no viene hasta aquí para que conversemos personalmente”?;

-“Usted está loco Chávez. Si voy al Museo Militar, usted me detiene”;

-“No mi general, le doy mi palabra que no será así”;

-“Chávez, esa propuesta suya es imposible de aceptar. Ríndase”;

En ese momento vi pasar al general Ramón Santeliz Ruiz, quien, como lo habían hecho muchos otros militares y civiles, se había trasladado al palacio de Miraflores. Conocía su amistad con Hugo Chávez:

– “Chávez, aquí está el general Ramón Santeliz Ruiz. Lo voy a enviar para que le demuestre lo comprometido de su situación”;

-“De acuerdo, mi general”.

Inmediatamente informé al presidente Pérez sobre el contenido de la conversación. Estuvo de acuerdo con enviar al Museo Militar al general Santeliz a conversar con Hugo Chávez. La gestión del general Santeliz no tuvo éxito. Juntos se lo informamos al presidente Pérez. Nos escuchó con detenimiento y con mucha serenidad me ordenó: “ministro, ataque inmediatamente el Museo Militar con la aviación”. El general Santeliz le pidió autorización al presidente Pérez para llamar telefónicamente al T.C. Chávez. Lo hizo. Desde el teléfono nos dijo en voz alta: “Señor presidente, señor ministro, el comandante Chávez se rendirá a las 3 de la tarde”. El presidente Pérez se acercó y en voz alta, para que el T.C Chávez escuchara, expresó: “Dígale a ese señor que se rinda ahora o apenas amanezca será bombardeado”.

Acto seguido llamé al almirante Daniels y le ordené movilizar a la Infantería de Marina para atacar el Museo Militar. Me ratificó el control de todas las bases aéreas a excepción de la base Francisco de Miranda. Reflexioné unos minutos. Bombardear las unidades insurrectas complicaría,  aún más,  la situación. Le ordené entonces movilizar la Décima Segunda Brigada de Infantería y la Sexta División de Caballería acantonadas, respectivamente, en Barquisimeto y San Juan de los Morros con la finalidad de presionar la rendición de la Brigada Blindada. Me informó que la columna de tanques que se dirigía a Caracas, se había rendido, cerca de las 3 a.m., ante la imposibilidad de continuar la marcha, gracias a la fuerte posición defensiva establecida por el coronel Norberto Villalobos y efectivos del Comando Logístico del Ejército

A las 5:45 a.m. llamé de nuevo a Hugo Chávez desde el despacho privado del presidente de la República:

-“Chávez, ¿Qué ha pensado? ¿Se rinde o no?”;

-“Mi general, tenemos el control de las guarniciones de Maracay, Valencia y Maracaibo;

-“Chávez, si usted no se rinde dentro de diez minutos ordenaré el ataque con la Infantería de Marina y la Aviación. Usted no tiene alternativa. Si resiste, lo único que va a ocasionar es un mayor derramamiento de sangre. Piense en sus deberes militares”;

-Mi general, conozco mis deberes militares. No me rindo;

-“Chávez, voy a hacer sobrevolar la Aviación sobre el Museo Militar dentro de unos minutos. La Infantería de Marina se desplaza, en este momento, por la autopista. Piénselo. No vale la pena sacrificar la vida de sus soldados”.

Hugo Chávez trataba de ganar tiempo con la esperanza de que al amanecer otras unidades se insurreccionaran. Llamé al almirante Daniels y le ordené que hiciera sobrevolar el Museo Militar con los F.16. En ese momento el presidente Pérez me llamó a su despacho. Molesto me dijo:

-“Ochoa, ordené el ataque al Museo Militar. No quiero más negociaciones”;

-“Presidente, voy a hacer sobrevolar la aviación  para mostrar nuestro poder de fuego. La Infantería de Marina se desplaza por la autopista. Pienso atacarlo con la Infantería de Marina y la Aviación en caso de que no se rinda”

-“No quiero más negociaciones. Bombardéelo a la brevedad posible”-

-“Presidente, lo haré apenas la Infantería de Marina esté desplegada. Bombardear no es sencillo. La cercanía del 23 de Enero complica la operación. Permítame continuar la negociación”;

-“Ochoa, le doy diez minutos para que se rindan los insurrectos. Después, ordene el ataque”;

-“Entendido, presidente”

Aproximadamente a las 6:15 a.m. llamé, nuevamente, al Museo Militar. Me atendió el coronel Yánez Fernández. Hugo Chávez se negó a hacerlo. Le dije que le informara sobre las acciones que estaba tomando para atacarlo. En su informe el coronel Yánez narra lo siguiente: “Así lo hice. Me trasladé hasta la entrada principal del Museo Militar. Allí estaba Hugo Chávez. Se observaba pálido y muy desmoralizado. Le informé mi conversación con el ministro de la Defensa. Se quedó pensativo unos minutos. Los F-16 volvieron a sobrevolar sobre el Museo Militar. Hugo Chávez me dijo en ese momento: Dígale al ministro que conversaré con él. Me dirigí hacia mi oficina. Hugo Chávez me siguió. Tomé el teléfono, le informé al general Ochoa que allí se encontraba el T.C. Chávez. Él me pidió que lo dejara sólo en mi oficina para conversar con el ministro Ochoa” (1):

– “Chávez, ¿qué ha pensado? Observe que la Aviación, la Armada y la Guardia Nacional se mantienen leales al gobierno constitucional. Sólo algunas unidades del Ejército se han insurreccionado en muy pocas guarniciones. Las unidades en Caracas en su casi totalidad se mantienen leales. Sólo falta por rendirse la base Francisco de Miranda y el Museo Militar. La base Francisco de Miranda está siendo atacada con éxito. Si continúan los combates, usted será responsable de los muertos. Ríndase de inmediato. De no hacerlo ordenaré el ataque al Museo Militar con la Aviación y la Infantería de Marina. Tenga en cuenta que por su terquedad las muertes que ocurran caerán sobre su conciencia. Piénselo”

– “Mi general, deme diez minutos para pensarlo”,

-“Chávez, le concedo los diez minutos”.

Transcurrido ese tiempo llamé, de nuevo, al Museo Militar. Me atendió el teléfono el propio Hugo Chávez.

– “¿Que ha pensado Chávez?”,

– “Mi general, necesito garantías para rendirme”

– “Usted las tiene. A usted y a los demás oficiales sublevados le serán respetados sus derechos humanos y su condición de oficiales de las Fuerzas Armadas. Le doy mi palabra”.

– “Mi general, me rindo”

-Bien Chávez. Voy a enviar al general Santeliz para que lo traslade detenido al ministerio de la Defensa.”

Eran las 6:30 a.m. Cerré el teléfono, el presidente Pérez estaba presente y al tanto de la conversación. Le solicité autorización para enviar al general Santeliz  al Museo Militar con la finalidad de detener y trasladar al ministerio de la Defensa al T.C. Hugo Chávez. Me comuniqué con el almirante Daniels y le informé la rendición del Museo Militar.

1-    Ochoa Antich, Fernando, entrevista al Coronel Marcos Yánez Fernández, p. 165,  “Así se rindió Chávez”, Libros de El Nacional, año 2007, p.

Caracas, 5 de abril de 2020.

fochoantich@gmail.com.

20200405. Mi verdad sobre el 4 de Febrero IV.docx

Jueves 19 de septiembre de 2019 – Estrasburgo Edición definitiva

Importancia de la memoria histórica europea para el futuro de Europa

Resolución del Parlamento Europeo, de 19 de septiembre de 2019, sobre la importancia de la memoria histórica europea para el futuro de Europa (2019/2819(RSP))
El Parlamento Europeo,

– Vistos los principios universales de los derechos humanos y los principios fundamentales de la Unión Europea como una comunidad basada en valores comunes,

– Vista la declaración realizada por el vicepresidente primero Frans Timmermans y la comisaria Vĕra Jourová el 22 de agosto de 2019, víspera del Día Europeo en Conmemoración de las Víctimas del Estalinismo y del Nazismo,

– Vista la Declaración Universal de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, adoptada el 10 de diciembre de 1948,

– Vista su Resolución, de 12 de mayo de 2005, sobre el 60.º aniversario del final de la Segunda Guerra Mundial en Europa el 8 de mayo de 1945(1),

– Vista la Resolución 1481 de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, de 26 de enero de 2006, sobre la necesidad de una condena internacional de los crímenes de los regímenes comunistas totalitarios,

– Vista la Decisión Marco 2008/913/JAI del Consejo, de 28 de noviembre de 2008, relativa a la lucha contra determinadas formas y manifestaciones de racismo y xenofobia mediante el Derecho penal(2),

– Vista la Declaración de Praga sobre la Conciencia Europea y el Comunismo, adoptada el 3 de junio de 2008,

– Vista su Declaración sobre la proclamación del 23 de agosto como Día Europeo Conmemorativo de las Víctimas del Estalinismo y del Nazismo, adoptada el 23 de septiembre de 2008(3),

– Vista su Resolución, de 2 de abril de 2009, sobre la conciencia europea y el totalitarismo(4),

– Visto el informe de la Comisión, de 22 de diciembre de 2010, sobre la memoria de los crímenes cometidos por los regímenes totalitarios en Europa (COM(2010)0783),

– Vistas las Conclusiones del Consejo, de 9 y 10 de junio de 2011, sobre la memoria de los crímenes cometidos por los regímenes totalitarios en Europa,

– Vista la Declaración de Varsovia pronunciada el 23 de agosto de 2011, con ocasión del Día Europeo Conmemorativo de las Víctimas del Estalinismo y el Nazismo,

– Vista la declaración conjunta realizada el 23 de agosto de 2018 por representantes del Gobierno de los Estados miembros en conmemoración de las víctimas del comunismo,

– Vista su histórica Resolución sobre la situación en Estonia, Letonia y Lituania, aprobada el 13 de enero de 1983 como respuesta al «Llamamiento Báltico» de 45 ciudadanos de esos países,

– Vistas las resoluciones y declaraciones sobre los crímenes de los regímenes comunistas totalitarios adoptadas por varios Parlamentos nacionales,

– Visto el artículo 132, apartados 2 y 4, de su Reglamento interno,

A. Considerando que este año se conmemora el 80.º aniversario del estallido de la Segunda Guerra Mundial, que provocó un sufrimiento humano sin precedentes y dio lugar a la ocupación de varios países europeos durante décadas;

B. Considerando que hace 80 años, el 23 de agosto de 1939, la Unión Soviética comunista y la Alemania nazi firmaron un Tratado de no Agresión, conocido como el Pacto Molotov-Ribbentrop, y sus protocolos secretos, por el que Europa y los territorios de Estados independientes se repartían entre estos dos regímenes totalitarios y se agrupaban en torno a esferas de interés, allanando así el camino al estallido de la Segunda Guerra Mundial;

C. Considerando que, como consecuencia directa del Pacto Molotov-Ribbentrop, al que le siguió el Tratado de Amistad y Demarcación nazi-soviético de 28 de septiembre de 1939, la República de Polonia fue invadida en primer lugar por Hitler y, dos semanas después, por Stalin, lo que privó al país de su independencia y conllevó una tragedia sin precedentes para el pueblo polaco; que la Unión Soviética comunista comenzó, el 30 de noviembre de 1939, una agresiva guerra contra Finlandia y, en junio de 1940, ocupó y se anexionó partes de Rumanía (territorios que nunca fueron devueltos) y se anexionó las repúblicas independientes de Lituania, Letonia y Estonia;

D. Considerando que, tras la derrota del régimen nazi y el fin de la Segunda Guerra Mundial, algunos países europeos pudieron reconstruirse y acometer un proceso de reconciliación, pero otros siguieron sometidos a dictaduras, a veces bajo la ocupación o la influencia directa de la Unión Soviética, durante medio siglo, y continuaron privados de libertad, soberanía, dignidad, derechos humanos y desarrollo socioeconómico;

E. Considerando que, mientras que los crímenes del régimen nazi fueron evaluados y castigados gracias a los juicios de Núremberg, sigue existiendo la necesidad urgente de sensibilizar sobre los crímenes perpetrados por el estalinismo y otras dictaduras, evaluarlos moral y jurídicamente, y llevar a cabo investigaciones judiciales sobre ellos;

F. Considerando que, en algunos Estados miembros, las ideologías comunista y nazi están prohibidas por ley;

G. Considerando que, desde su inicio, la integración europea ha sido una respuesta a los sufrimientos provocados por dos guerras mundiales y por la tiranía nazi, que condujo al Holocausto, y a la expansión de los regímenes comunistas totalitarios y antidemocráticos en la Europa Central y Oriental, así como una manera de superar las profundas divisiones y hostilidades en Europa mediante la cooperación y la integración y de acabar con las guerras y consolidar la democracia en Europa; que para los países europeos que sufrieron la ocupación soviética y las dictaduras comunistas, la ampliación de la Unión, que comenzó en 2004, supuso su regreso a la familia europea, a la que pertenecen;

H. Considerando que deben mantenerse vivos los recuerdos del trágico pasado de Europa, con el fin de honrar la memoria de las víctimas, condenar a los autores y establecer las bases para una reconciliación basada en la verdad y la memoria;

I. Considerando que recordar a las víctimas de los regímenes totalitarios y reconocer y divulgar el legado común europeo de los crímenes cometidos por las dictaduras comunista, nazi y de otro tipo es de vital importancia para la unidad de Europa y de los europeos, así como para consolidar la resiliencia europea frente a las amenazas externas actuales;

J. Considerando que hace treinta años, el 23 de agosto de 1989, se celebró el 50.º aniversario del Pacto Molotov-Ribbentrop y se recordó a las víctimas de los regímenes totalitarios mediante la Cadena Báltica, una manifestación sin precedentes en la que participaron dos millones de lituanos, letones y estonios que, tomándose de la mano, formaron una cadena humana desde Vilna hasta Tallin, pasando por Riga;

K. Considerando que, a pesar de que el 24 de diciembre de 1989 el Congreso de los Diputados del Pueblo de la URSS condenó la firma del Pacto Molotov-Ribbentrop, junto con otros acuerdos celebrados con la Alemania nazi, las autoridades rusas negaron, en agosto de 2019, ser responsables de este acuerdo y de sus consecuencias, y en la actualidad están fomentando la idea de que Polonia, los Estados bálticos y Occidente fueron los verdaderos instigadores de la Segunda Guerra Mundial;

L. Considerando que recordar a las víctimas de los regímenes totalitarios y autoritarios, y reconocer y divulgar el legado común europeo de los crímenes cometidos por las dictaduras estalinista, nazi y de otro tipo es de vital importancia para la unidad de Europa y de los europeos, así como para consolidar la resiliencia europea frente a las amenazas externas actuales;

M. Considerando que grupos y partidos políticos abiertamente radicales, racistas y xenófobos incitan al odio y a la violencia en la sociedad, por ejemplo mediante la difusión de discursos de incitación al odio en línea, lo que a menudo genera un aumento de la violencia, la xenofobia y la intolerancia;

1. Recuerda que, tal como se consagra en el artículo 2 del TUE, la Unión se fundamenta en los valores de respeto de la dignidad humana, libertad, democracia, igualdad, Estado de Derecho y respeto de los derechos humanos, incluidos los derechos de las personas pertenecientes a minorías; recuerda, asimismo, que estos valores son comunes a todos los Estados miembros;

2. Pone de relieve que la Segunda Guerra Mundial, la guerra más devastadora de la historia de Europa, fue el resultado directo del infame Tratado de no Agresión nazi-soviético de 23 de agosto de 1939, también conocido como Pacto Molotov-Ribbentrop, y sus protocolos secretos, que permitieron a dos regímenes totalitarios, que compartían el objetivo de conquistar el mundo, repartirse Europa en dos zonas de influencia;

3. Recuerda que los regímenes nazi y comunista cometieron asesinatos en masa, genocidios y deportaciones y fueron los causantes de una pérdida de vidas humanas y de libertad en el siglo XX a una escala hasta entonces nunca vista en la historia de la humanidad; recuerda, asimismo, los atroces crímenes del Holocausto perpetrado por el régimen nazi; condena en los términos más enérgicos los actos de agresión, los crímenes contra la humanidad y las violaciones masivas de los derechos humanos perpetrados por los regímenes comunista, nazi y otros regímenes totalitarios;

4. Expresa su profundo respeto por cada una de las víctimas de estos regímenes totalitarios y pide a todas las instituciones y agentes de la Unión que hagan todo lo posible para asegurarse de que los atroces crímenes totalitarios contra la humanidad y las graves violaciones sistemáticas de los derechos humanos sean recordados y llevados ante los tribunales, y que garanticen que estos crímenes no vuelvan a repetirse jamás; hace hincapié en la importancia de mantener viva la memoria del pasado, puesto que no puede haber reconciliación sin memoria, y reafirma su posición unida contra todo régimen totalitario sea cual sea su ideología de base;

5. Pide a todos los Estados miembros de la Unión que hagan una evaluación clara y basada en principios de los crímenes y los actos de agresión perpetrados por los regímenes comunistas totalitarios y el régimen nazi;

6. Condena toda manifestación y propagación de ideologías totalitarias, como el nazismo y el estalinismo, en la Unión;

7. Condena el revisionismo histórico y la glorificación de los colaboradores nazis en algunos Estados miembros de la Unión; expresa su gran preocupación ante la creciente aceptación de ideologías radicales y la regresión al fascismo, el racismo, la xenofobia y otras formas de intolerancia en la Unión Europea; manifiesta su inquietud ante los casos que se han denunciado, en algunos Estados miembros, de colusión entre, por un lado, líderes políticos, partidos políticos y fuerzas de seguridad y, por otro, movimientos radicales, racistas y xenófobos de distintas denominaciones políticas; pide a los Estados miembros que condenen estos actos de la forma más enérgica posible, ya que menoscaban los valores de paz, libertad y democracia de la Unión;

8. Pide a todos los Estados miembros que conmemoren el 23 de agosto como Día Europeo Conmemorativo de las Víctimas del Estalinismo y del Nazismo a escala tanto nacional como de la Unión, y que sensibilicen a la nueva generación con respecto a estas cuestiones incluyendo la historia y el análisis de las consecuencias de los regímenes totalitarios en los planes de estudios y los libros de texto de todas las escuelas de la Unión; pide a los Estados miembros que apoyen la documentación del turbulento pasado de Europa, por ejemplo mediante la traducción de los procedimientos de los juicios de Núremberg a todas las lenguas de la Unión;

9. Pide a los Estados miembros que condenen y contrarresten todas las formas de negación del Holocausto, incluidas la trivialización y la minimización de los crímenes cometidos por los nazis y sus colaboradores, y que eviten su banalización en el discurso político y en los medios de comunicación;

10. Pide una cultura común de memoria histórica que rechace los crímenes de los regímenes fascistas y estalinistas, y de otros regímenes totalitarios y autoritarios del pasado, como medio para fomentar, en particular entre las generaciones más jóvenes, la resiliencia ante las amenazas modernas que se ciernen sobre la democracia; anima a los Estados miembros a promover, a través de la cultura en general, la educación relativa a la diversidad de nuestra sociedad y nuestra historia común, incluida la enseñanza de las atrocidades de la Segunda Guerra Mundial, como el Holocausto, y la deshumanización sistemática de sus víctimas durante años;

11. Pide, además, que el 25 de mayo (aniversario de la ejecución del capitán Witold Pilecki, héroe de Auschwitz) sea declarado Día internacional de los héroes de la lucha contra el totalitarismo, que será una muestra de respeto y un homenaje hacia todos aquellos que, al luchar contra la tiranía, demostraron su heroísmo y su sincero amor por la humanidad, y también ofrecerá a las generaciones futuras un claro ejemplo de la actitud que se debe asumir ante la amenaza de esclavización totalitaria;

12. Pide a la Comisión que preste apoyo efectivo a los proyectos que promueven la memoria histórica y el recuerdo en los Estados miembros y a las actividades de la Plataforma de la Memoria y la Conciencia Europeas, y que asigne recursos financieros suficientes en el marco del programa Europa para los Ciudadanos, con el fin de apoyar la conmemoración y el recuerdo de las víctimas del totalitarismo, tal y como se establece en la posición del Parlamento sobre el programa Derechos y Valores 2021-2027;

13. Declara que la integración europea como modelo de paz y reconciliación ha sido una opción libre de los pueblos de Europa para comprometerse en favor de un futuro compartido y que la Unión Europea tiene la responsabilidad especial de promover y proteger la democracia, el respeto de los derechos humanos y el Estado de Derecho, no solo dentro sino también fuera de la Unión Europea;

14. Señala que, a la luz de su adhesión a la Unión y a la OTAN, los países de Europa Central y Oriental no solo han regresado a la familia europea de países democráticos libres, sino que también han demostrado el éxito, con la ayuda de la Unión, de las reformas y el desarrollo socioeconómico; subraya, no obstante, que la posibilidad de adhesión debe seguir abierta a otros países europeos, como estipula el artículo 49 del TUE;

15. Sostiene que Rusia sigue siendo la mayor víctima del totalitarismo comunista y que su evolución hacia un Estado democrático seguirá obstaculizada mientras el Gobierno, la élite política y la propaganda política continúen encubriendo los crímenes comunistas y ensalzando el régimen totalitario soviético; pide, por tanto, a la sociedad rusa que acepte su trágico pasado;

16. Muestra su profunda preocupación por los esfuerzos de los actuales dirigentes rusos por distorsionar los hechos históricos y ocultar los crímenes perpetrados por el régimen totalitario soviético, esfuerzos que constituyen un peligroso elemento de la guerra de la información librada contra la Europa democrática con el objetivo de dividirla, y pide a la Comisión, por tanto, que luche firmemente contra ellos;

17. Expresa su preocupación por el hecho de que se sigan usando símbolos de los regímenes totalitarios en la esfera pública y con fines comerciales, y recuerda que varios países europeos han prohibido el uso de símbolos nazis y comunistas;

18. Señala que en algunos Estados miembros siguen existiendo en espacios públicos (parques, plazas, calles, etc.) monumentos y lugares conmemorativos que ensalzan los regímenes totalitarios, lo que facilita la distorsión de los hechos históricos sobre las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial y la propagación del sistema político totalitario;

19. Condena el hecho de que las fuerzas políticas extremistas y xenófobas en Europa recurran cada vez más a la distorsión de los hechos históricos y utilicen símbolos y retóricas que evocan aspectos de la propaganda totalitaria, como el racismo, el antisemitismo y el odio hacia las minorías sexuales y de otro tipo;

20. Insta a los Estados miembros a que garanticen el cumplimiento de las disposiciones de la Decisión Marco del Consejo, con el fin de hacer frente a las organizaciones que difunden discursos de incitación al odio y a la violencia en los espacios públicos y en línea, y que prohíban efectivamente los grupos neofascistas y neonazis y cualquier otra fundación o asociación que exalte y glorifique el nazismo y el fascismo o cualquier otra forma de totalitarismo, dentro del respeto del ordenamiento jurídico y la jurisdicción nacionales;

21. Destaca que el trágico pasado de Europa debe seguir sirviendo de inspiración moral y política para afrontar los retos del mundo actual y, en particular, luchar por un mundo más justo, crear sociedades abiertas y tolerantes y comunidades que acepten a las minorías étnicas, religiosas y sexuales, y fomentar unas condiciones en las que todos puedan beneficiarse de los valores europeos;

22. Encarga a su presidente que transmita la presente Resolución al Consejo, a la Comisión, a los Gobiernos y los Parlamentos de los Estados miembros, a la Duma rusa y a los Parlamentos de los países de la Asociación Oriental.

(1) DO C 92 E de 20.4.2006, p. 392.
(2) DO L 328 de 6.12.2008, p. 55.
(3) DO C 8 E de 14.1.2010, p. 57.
(4) DO C 137 E de 27.5.2010, p. 25.

REMISIÓN:

De: Vicente Narvaez Churion <vicente@minena58.com>
Date: mié., 12 de feb. de 2020 a la(s) 13:43
Subject: *NOTICIA BOMBA* -Resolución del Parlamento Europeo sobre la importancia de la Memoria Histórica Europea para el futuro de Europa. (2019/2819(RSP) – El Parlamento Europeo *condena el Comunismo y el Estalinismo y obliga al Estado Español a:

“Mi odio al COMUNISMO no está basado en su tonto sistema económico y absurda doctrina de
igualdad imposible. Surge debido al TERRORISMO SANGRIENTO Y DEVASTADOR que practican
en cada tierra que quiebran y solo mediante el cual su régimen criminal puede mantenerse”
Sir Winston Churchill.

*NOTICIA BOMBA*

-Resolución del Parlamento Europeo sobre la importancia de la Memoria Histórica Europea para el futuro de Europa.
(2019/2819(RSP))

– El Parlamento Europeo *condena el Comunismo y el Estalinismo y obliga al Estado Español a:*

– *Retirar los reconocimientos, honores y calles a* todos sus agentes en España (Carrillo, Pasionaria, Negrín, Largo Caballero, Brigadas Internacionales..)

– *Informar en los Colegios, Centros Educativos y Televisiones de los crímenes del Comunismo*(Tren de la Muerte, Paracuellos..

– Es una norma europea *DE OBLIGADO CUMPLIMIENTO*.

*Pedro Sánchez* y la izquierda española deben de cumplirla.

– Aprobada con 535 votos a favor, 66 en contra y 52 abstenciones, equipara el comunismo con el nazismo, culpando a ambas “ideologías totalitarias” de haber provocado la 2º Guerra Mundial y de todos “los crímenes” cometidos en esa contienda.

*DIFÚNDELO* HASTA QUE LOS MEDIOS SE DIGNEN EN DARLE ECO.
YA PODÉIS IR EXIGIENDO AL ALCALDE O ALCALDESA DE VUESTRA LOCALIDAD, QUE CUMPLA CON LA LEY Y ELIMINE CALLES, PLAZAS, INFRAESTRUCTURAS Y CONDECORACIONES A COMUNISTAS.

*+INFO SOBRE LA LEY:*

FUENTE:   https://www.europarl.europa.eu/doceo/document/TA-9-2019-0021_ES.html

VIGENTE: QUE PENSABA KARL MARX, EL FUNDADOR DEL SOCIALISMO, DE SIMÓN BOLIVAR? Por: Carlos M. Ayala Corao. Historia. Opinión. Venezuela. El Universal.

QUE PENSABA KARL MARX, EL FUNDADOR DEL SOCIALISMO,

DE SIMÓN BOLIVAR?

Por : Carlos M. Ayala Corao

ESPECIAL PARA EL UNIVERSAL 31.05.2009

Karl Marx se refirió a Simón Bolívar como el “canalla más cobarde, brutal y miserable. Bolívar es el verdadero Soulouque“, (carta de Marx a Engels de fecha 14-2-1858). En esa misma oportunidad, afirmó que Bolívar era un mito de la fantasía popular: “La fuerza creadora de los mitos, característica de la fantasía popular, en todas las épocas ha probado su eficacia inventando grandes hombres. El ejemplo más notable de este tipo es, sin duda, el de Simón Bolívar”.

En días pasados, por mera casualidad nos topamos con un pequeño opúsculo titulado Simón Bolívar, cuyo autor es Karl Marx, publicado por Ediciones Sequitur, Madrid, 2001. Confieso la impresión que nos llevamos al constatar la existencia de esta obra la cual ignoraba, como creo que es el caso de muchos venezolanos.

La verdad es que con sus distancias geográficas y su diferencia de edades (Bolívar nacido en Caracas en 1783 y Marx en Tréveris en 1818), nada nos podía hacer suponer que alguno de ellos sería objeto de atención por el otro. Pero la coincidencia ocurrió cuando en 1857, Charles Dana, director del New York Daily Tribune, solicitó a Marx y a Engels un grupo de biografías para incorporarlo en la New American Cyclopaedia.

Es el propio Marx quien en la referida carta a Engels, nos dio noticias de los reparos de Dana contra su artículo sobre Bolívar, porque estaba escrito en un tono prejuiciado y, además, le había exigido más fuentes. A Dana, no le faltó razón para rechazar el artículo de Marx, pues como incluso lo reconoció este último, ciertamente se salía del tono enciclopédico.

Marx comienza su artículo refiriéndose a Bolívar como un descendiente de familias mantuanas, que en la época de la dominación española constituían la nobleza criolla en Venezuela. Luego, Marx continúa su relato emitiendo una serie de afirmaciones y conceptos ciertamente prejuiciados, inexactos o deformados sobre la vida del Libertador. En este sentido afirma que el Libertador rehusó adherirse a la revolución que estalló en Caracas el 19 de abril de 1810, a pesar de las instancias de su primo José Félix Ribas. En cuanto a la misión de Bolívar a Londres en 1811 (junto con Bello y López Méndez), Marx afirma que ésta se redujo a la autorización para exportar armas, teniendo que abonarlas de contado y pagar fuertes derechos.

La pérdida de la plaza de Puerto Cabello en la Primera República, Marx la describe como una huida cobarde y a escondidas de Bolívar para ocultarse en San Mateo y con posterioridad participar, personalmente, en el asalto y detención de Miranda en La Guaira, traicionándolo de esta forma al entregarlo engrillado al general español Monteverde -quien lo envió a Cádiz donde luego moriría-. Esta traición la reseña Marx como debidamente recompensada con la expedición del pasaporte español a Bolívar, en reconocimiento por su “servicio prestado al Rey de España con la entrega de Miranda”.

Marx describe la victoria en la toma de Santa Marta en 1814 como una hazaña en la cual, a pesar de que la ciudad ya había capitulado, Bolívar le permitió a sus soldados que la saquearan durante cuarenta y ocho horas. La retirada a Jamaica en 1815 es descrita como una huida de Bolívar durante ocho largos meses, mientras los generales patriotas ofrecían su tenaz resistencia en Venezuela; y la Carta de Jamaica es una defensa de Bolívar ante su fuga de los españoles, en la cual pretendió presentar su renuncia al mando supuestamente en aras de la paz pública. Marx describe otra huida cobarde de Bolívar en 1816 frente a una diminuta fuerza del general Morales en Valencia, que lo llevó a retroceder a rienda suelta hasta Ocumare (de la Costa) para saltar y embarcarse a bordo del Diana rumbo a Bonaire, “dejando a todos sus compañeros privados del menor auxilio”. De allí -relata el autor- que Piar haya amenazado a Bolívar con someterlo a un consejo de guerra por deserción y cobardía. Piar es para Marx el héroe singular de la conquista de Guayana que le da un vuelco favorable a la guerra de Independencia. Bolívar es el dictador traidor y cobarde que (de nuevo) abandona a Arismendi en 1817 en Margarita en manos de los españoles, y luego a Freites en la Casa de la Misericordia en Barcelona, donde éste muere en batalla. Frente a ello, Piar no escatimaba sarcasmos contra Bolívar como el “Napoleón de las retiradas”. Pero bajo “falsas imputaciones” de haber conspirado contra los blancos, atentado contra la vida de Bolívar y aspirado al poder supremo, es que Piar es fusilado en Angostura.

La conquista de Nueva Granada no se le debe a Bolívar y a las tropas patriotas, sino a “las tropas extranjeras, compuestas fundamentalmente por ingleses”. Por ello -anota Marx- tras dejar en funciones al Congreso granadino y al general Santander como comandante, Bolívar marchó a Pamplona, “donde pasó más de dos meses en festejos y saraos”.

A la cobardía de Bolívar en Calabozo en 1819, al no haber decidido avanzar sobre las tropas inferiores en número de Morillo, se debe la prolongación de la guerra por cinco años más; y la tregua del Convenio de Trujillo en 1820 con Morillo fue hecha “a espaldas del Congreso de Colombia”.

En cuanto a la Batalla de Carabobo (1821), Marx relata que a Bolívar le pareció tan imponente la posición del enemigo, “que propuso a su consejo de guerra la concertación de una nueva tregua, idea que, sin embargo, rechazaron sus subalternos”. Los éxitos de la campaña de Quito (1822) “se debieron a los oficiales británicos”. Y en Bolivia, “sometida a las bayonetas de Sucre”, Bolívar “dio curso libre a sus tendencias de despotismo”.

El Congreso de Panamá (1826) fue convocado por Bolívar con la intención real de unificar América del Sur en una república federal, cuyo dictador quería ser él mismo. Los diversos mandatos de Bolívar al frente de la Gran Colombia fueron planeados por él para satisfacer sus apetencias de poderes dictatoriales.

Finalmente en 1830 Bolívar pretendía invadir a Venezuela desde Colombia para someterla, pero se asustó frente al ejército de Páez, y se vio entonces obligado a presentar su dimisión, a condición de que se retirara al extranjero favorecido con una pensión anual.

En la descripción personal de Bolívar que Marx cita de Docoudary-Holstein, se lee entre otras perlas lo siguiente:

“Tiene frecuentes y súbitos arrebatos de ira, y entonces se pone como loco, se arroja en la hamaca y se desata en improperios y maldiciones contra cuantos lo rodean. Le gusta proferir sarcasmos contra los ausentes, no lee más que literatura francesa de carácter liviano. Le agrada oírse hablar, y pronunciar brindis le deleita”.

Este texto de Marx, suerte de ‘leyenda negra’ de nuestro Libertador Simón Bolívar, fue descubierto en 1935 por Aníbal Ponce en los archivos del Instituto Marx-Engels-Lenin de Moscú, y tras ser traducido, fue publicado por primera vez en castellano en la revista Dialéctica de Buenos Aires en 1936.

No podemos menos que expresar que resulta insólito un texto histórico tan prejuiciado como el escrito por Marx sobre Bolívar. Posiblemente en ello influyó sobre Marx la noción hegeliana de los “pueblos sin historia”. Pero aún así, ello pone de relieve los errores de mezclar la ideología con la historia.

Lo curioso es que esta visión del proceso revolucionario de la independencia latinoamericana haya sido compartida por marxistas acríticos de tendencia historiográfica soviética, prácticamente hasta 1959, cuando en la segunda edición en ruso de las obras de Marx y Engels se incluyó por primera vez una severa crítica de las posiciones sostenidas en el artículo de Marx sobre Bolívar. Necesario es, entonces, que aprendamos la historia de los historiadores y viceversa, para no cometer sus propios errores.

REMISIÓN: Daniel Chalbaud Lange.

QUÉ PENSABA KARL MARX de SIMÓN BOLÍVAR.docx

HISTORIA: BUQUE ESCUELA. SIMÓN BOLÍVAR DE LA MARINA DE GUERRA DE LA REPÚBLICA DE VENEZUELA. Por: C/N SAÚL CHACÍN SÁNCHEZ.

*Les recomiendo la lectura de este extraordinario trabajo del CN Saúl Chacín Sánchez (QEPD), titulado “Historia del Buque Escuela Simón Bolívar”, del cual les brindamos un pequeño extracto en el que nos relata la génesis de la adquisición del mismo para la Armada de Venezuela:*

*La Idea Precisa y la Oportunidad*.

Transcurría el año 1978. Con el grado de Capitán de Fragata me desempeñaba entonces, en el cargo de Director de Hidrografía y Navegación, sede del Observatorio Naval “Coronel de Ingenieros Juan Manuel Cagigal”, adscrito a la Comandancia General de la Marina.

En la mañana del jueves 9 de marzo, del año indicado, cuando en la antigua sede del Ministerio de la Defensa, en La Planicie, Caracas, después de realizar la rendición de cuenta de los recursos financieros asignados al Proyecto para el Restablecimiento de las Condiciones Dinámicas de Laguna de Cocinetas, en Castilletes, Península de La Guajira; importante función que tenía asignada, cruzaba el patio principal de una edificación de estilo colonial, cuna de importantes decisiones en los asuntos inherentes a la Seguridad y Defensa Nacional, para la fecha asiento administrativo del Ministerio de la Defensa en la actualidad sede del Museo Histórico Militar.

*Fue un momento desde el punto de vista personal inolvidable, y una fecha de gran trascendencia para la Marina de Guerra de la República de Venezuela. Era el 9 de marzo de 1978.*

¡De pronto!, un llamado que activó toda mi atención:

-¡Marino!.
-¡Marino!.

No identificaba el sitio de dónde provenía, pero fijé la mirada en la escalera de caracol del lado norte, donde en ese instante una figura corpulenta agitaba su mano derecha para que me acercara.

Un policía militar, de aquellos que en nuestra época de muchachos llamábamos medias blancas, se aproxima a paso de trote y exteriorizando su saludo militar me dice:

-Mi Capitán, lo está llamando mi General el Ministro de la Defensa.

Se trataba del General de División (Av) Fernando Paredes Bello, en persona, que demandaba mi presencia.

Adopté una actitud de paso rápido que fui acelerando hasta correr, me dirigí a la escalera de caracol y al pie de ella escuché la voz del General de División Ministro de la Defensa que me ordenaba subir, expresando:

-Suba, Capitán…

Lo cual realicé con prontitud hasta ubicarme al frente y ejecutando los signos exteriores de respeto expresé:

-Buenos días, mi General de División. Capitán de Fragata Saúl Chacín Sánchez, a sus órdenes.

Me invitó a pasar a su despacho y una vez ubicado en una silla frente a su escritorio me dijo:

-¡Escuche marino!.

Meditó un instante y repitió:

-¡Escuche bien!.

A todas estas permanecía en máxima atención y actitud erguida, no teniendo la menor idea del objetivo de esta improvisada entrevista, nada más y nada menos que con el Ministro de la Defensa.

Me ofreció café o refresco, a lo cual atiné a decir solamente:
-Gracias, mi General.

Supongo que me daba tiempo para que me tranquilizara, transcurrieron algunos segundos que me parecieron horas y al fin mirándome fijamente me dijo: ¡Mire marino! No sé cuánto permaneceré como Ministro de la Defensa…

*Pero a usted corno profesional de buenas ideas, le voy a hacer una pregunta, la cual me deberá responder con toda sinceridad:*

*-Si usted fuera Ministro de la Defensa y deseara que la Marina recordara su gestión, ¿de qué dotaría usted a su Fuerza?.*

Confieso que ni lo pensé,
con voz fuerte y emocionada le respondí:

*-¡La dotaría de un buque escuela, mi General!, ¡pero de un buque escuela a vela!.*

Creí que no me había escuchado y repetí:
-¡De un buque escuela a vela!
-¡De un buque escuela a vela, mi General!.

Me puse de pie, creo que la expresión de mi rostro cambió y me ruboricé.
Me observó y dijo:
-¡Me gusta la ideal. Yo doté a la Fuerza Aérea de la vela (planeadores). ¿Por qué no hacer lo mismo con la Marina?…

Pero siéntese…

Ordenó que le explicara las razones por las cuales yo pensaba que a la Marina le sería de gran utilidad un buque escuela a vela.
Ahora si pensé… Di rienda suelta a mis conocimientos para exponer todo lo que había leído y conocía sobre buques escuela a vela. Mencioné los nombres de una docena de ellos, los países al cual pertenecían y las misiones que tenían:

El Gloria de Colombia, el Guayas de Ecuador, el Libertad de Argentina, el Esmeralda de Chile, el Eagle de Estados Unidos; por los países americanos. El Juan Sebastián De Elcano de España, el Amerigo Vespuccio de Italia, el Cristian Radich de Noruega, el Krusenstern y el Tovarich de Rusia, el Sagres de Portugal, la infortunada historia del Niobe y del Pamir de Alemania; la tradición marinera, el trabajo en equipo, las costumbres navales, la formación del hombre de mar…

Hasta que me dijo:

-Está muy bien.
Se dirigió al teléfono, marcó y luego dijo:
-Magín, ¿qué te parece si dotamos a la Marina de un buque escuela a vela?.
Colocó el amplificador de voz y se escuchaba:

-Caramba Ministro, me parece una excelente idea.
-Bueno, en mi despacho está el Capitán de Fragata Chacín Sánchez.
-¿Quién, el Director del Observatorio?.
-El mismo…
-Quisiera que lo recibieras para que te explique su idea y después hablamos nosotros. ¿Cuándo lo puedes recibir?.

Eran aproximadamente las 11:45 horas del jueves 9 de marzo de 1978.
-Que venga esta misma tarde, lo espero a las 15:00 horas.
Dirigiéndose a mí, el señor Ministro de la Defensa expresó:

-La idea está vigente, hable con su Comandante General y venga a verme el próximo martes a las 14:00 horas, porque tenemos que continuar esta conversación.

Llamó a su ayudante y ordenó:

-Póngame en agenda para el próximo martes a las 14:00 horas, recibir al Capitán de Fragata Chacín.

Se despidió, no sin antes recordarme la entrevista con el Comandante General de la Marina, el Vicealmirante Magín La Grave Fry.

A las 15:00 horas de ese mismo día, me presenté en la sede de la Comandancia General, en San Bernardino. Me recibió el Vicealmirante La Grave Fry, y su primera pregunta no se hizo esperar.

-¿Cómo es ese asunto del buque escuela?.

Sentado frente a su escritorio le relaté la gran experiencia vivida esa mañana…

Al finalizar la conversación ordenó:

-Siga muy de cerca esa gran idea y atienda con especial esmero las instrucciones del Ministro de la Defensa.

Me mantiene informado.
Con el honor y la emoción que me embargaba, no habría orden mejor cumplida…
Los días, las horas, los minutos, los segundos; el interminable fin de semana entre el 9 y el 14 de marzo de 1978. Parecía el muchacho que espera y ahora la Navidad, que tarda más que la paciencia misma, la ansiedad consume de manera acelerada las lecturas y consultas realizadas. Se piensa que decir y como expresarlo, se sigue pensando, se duerme pensando, se sueña, se aspira y se vive para convertir en realidad el dia en el cual la Marina cuente en su haber, un buque escuela a vela…

La entrevista transcurrió en un ambiente de gran cordialidad, el señor Ministro de la Defensa quedó plenamente convencido de la importancia de un buque escuela a vela para la formación de los futuros oficiales navales.
Pero algo quedaba pendiente!…

Me pregunta el General de División (Av) Fernando Paredes Bello, en actitud de meditación:

-¿Qué podemos hacer para lograr que el ciudadano Presidente de la República, autorice las gestiones que conduzcan a la contratación del buque escuela para la Marina?.
A lo cual respondí:

-Eso tiene una excelente vía para lograrse. El próximo 24 de Julio, como usted sabe muy bien, de acuerdo al Plan Operativo Vigente de la Marina para el año 1978, se realizará la conmemoración del 155° Aniversario de la Batalla Naval del Lago de Maracaibo y Día de la Marina, en cuyo programa está previsto el tradicional desfile naval y donde estarán presentes unidades de varios países americanos especialmente invitados, entre ellos se contempla la asistencia del Buque Escuela Esmeralda de la República de Chile y el Buque Escuela Guayas de la República del Ecuador, este último recién construido y en ejecución de su primer crucero de instrucción.
-Este evento que tendrá como escenario la ciudad del “Sol Amada” de acuerdo con la programación elaborada al efecto, contara con la presencia del ciudadano Presidente de la República; estará de nuestra parte presentar la situación donde se realce la presencia de los Buques Escuela mencionados, y que estos últimos contribuyan realizando una demostración de las habilidades marineras que los caracteriza. De esa coordinación me encargare de manera personal, solamente necesitaré la designación como oficial de enlace con los buques escuela asistentes.

En esta forma finalizó la entrevista, me agradeció la sugerencia, la información aportada y exprese:
-Nos veremos en el Desfile Naval del 24 de Julio, en el Lago de Maracaibo.
Después de varias audiencias y conversaciones relativas al buque escuela con el Vicealmirante Magín La Grave Fry, Comandante General de la Marina, fui designado Oficial de Enlace para recibir al Buque Escuela Guayas de la Armada de la República del Ecuador, que realizaba para la fecha su primer crucero de instrucción, y quien confirmó su asistencia al desfile naval, evento al que no asistió el Buque Escuela Esmeralda de la República de Chile.
El Buque Escuela ecuatoriano recala a Punto Fijo, Estado Falcón, el miércoles 19 de julio de 1978, utiliza el lugar como puerto alterno, maquilla y arrancha el buque; prepara su entrada al Lago de Maracaibo, después de navegar con el viento a un largo el Golfo de Venezuela.
En Punto Fijo, ensenada de Las Piedras, hice los primeros comentarios al Capitán de Navío Aníbal Carrillo Páez, Comandante del Guayas. Muy entusiasmado me solicitó información sobre el Lago de Maracaibo: viento, mareas, corrientes, una descripción y carta náutica del sitio de desfile. Acordamos que le tendría toda la información disponible a su arribo.

El domingo 23 de julio, a bordo del Guayas, atracado en el puerto de Maracaibo, cuando analizábamos la información disponible, el Capitán de Navío Carrillo Páez, me comentó:
-Anoche me dormí con preocupación y soñé con esta gran oportunidad, así que suspende todas tus inquietudes, haremos lo necesario para lograr que el ciudadano Presidente de la hermana República de Venezuela, se motive de tal manera, que el próximo buque escuela que navegue las rutas del Lago de Maracaibo, sea el buque escuela venezolano.
-A propósito, ¿ cómo se va a llamar?.
-¿Por quién vamos a bregar?. -¡Por el Simón Bolívar!, le contesté. Honrando la tradición naval, brindamos por el Buque Escuela Simón Bolívar (la Marina de Venezuela aún no había decidido cuál sería el nombre del buque escuela).
-Pero eso sí, necesito que el Guayas sea ubicado en este sitio de fondeo, el más a sotavento al oeste del grupo de buques participantes.
-Ese puesto de fondeo lo tiene asignado el destructor norteamericano.
-Bueno a ver cómo te las arreglas, el Guayas necesita esa posición de fondeo.

Antes de continuar con el estudio del área de maniobra; salí a toda vela con el fin de localizar al Capitán de Fragata José Velazco Collazo. Después de realizar un plan de búsqueda, lo encontré y le propuse el cambio de fondeadero.
Me contestó que era imposible, porque todos los buques participantes en el desfile naval habían sido informados sobre el particular, y era el Comandante de la Escuadra el único autorizado para efectuar cualquier cambio de último momento.

Pensando que… “Dios concede la victoria a la constancia” como dijo Bolívar, insistí:
-Bueno… Vamos a plantear la situación al Comandante de la Escuadra y se le informa que debido a su especial característica, el Buque Escuela Guayas, en su posición actual de fondeo afrontará dificultades durante el desfile naval, por tener limitaciones y riesgo en la maniobra.
-¿Cómo es la cosa?, Expresó Velazco.
-Podemos ir a bordo del Guayas y preguntarle las razones que tiene su Comandante para solicitar el cambio de fondeadero.

Medita Velazco Collazo:
-Tiene suerte el Buque Escuela Guayas.
-¿No será nuestra Marina la sortaria?.
-El destructor norteamericano tiene previsto su arribo para esta tarde, esto hace factible el cambio de fondeadero, déjame plantearle esta rotación al Comandante de la Escuadra.

Para un buen marino pocas palabras bastan, al transcurrir de algunos minutos, regresó.
– ¡Afirmativo!, expresó Velazco Collazo.
– ¡Gracias José!, esto tiene un gran significado. Muchas gracias.

*Recordarás con emoción, el desfile naval que vamos a presenciar, el día de mañana 24 de Julio de 1978.*

Regresé a bordo del Guayas con la buena noticia. – ¡Excelente!, expresó el Comandante del Buque Escuela. Ahora vamos a planificar en forma.

Analizamos las posibilidades del viento. En el mes de julio los días son de calma en el Lago de Maracaibo, pero ocurren sus excepciones, especialmente después de mediodía.

-Mañana será un día bueno comenté.
-Eso espero, expresó el Capitán de Navío Carrillo Páez.

Continuamos.

Se consideró la marea.

-Estará en llenante… Sin embargo la corriente a las 14:00 será hacia el norte, dije.

Se planificó la maniobra que realizaría el Buque Escuela Guayas, durante los actos del día siguiente.

Pero lo más importante:

El Capitán de Navío Carrillo Páez, guardaba su mejor carta bajo la manga, el gran detalle, lo más significativo fue instruido en el último momento.

La relación de acaecimientos será descrita a continuación:

Durante el crepúsculo del 23 de julio, se dieron inicio a los preparativos conducentes a poner el Buque Escuela Guayas en plenitud de condiciones y alistamiento para participar en el desfile naval conmemorativo del 1550 Aniversario de la Batalla Naval del Lago de Maracaibo y Día de la Marina de Guerra de la República de Venezuela.

A las 09:30 horas del día siguiente se zarpó hacia el fondeadero. A las 11:00 horas el Buque Escuela Guayas se encontraba fondeado en la posición más al oeste de la flota que participaría en el desfile naval. Sería el último buque en levar ancla y presentar su saludo a las autoridades del Ejecutivo Nacional e invitados especiales que se encontrarían a bordo del Buque Presidencial, el Isla de Aves.

A bordo del Buque Escuela Guayas se imparten las instrucciones de maniobra, se realiza un ejercicio de práctica, luego se ordena a toda la tripulación en sus puestos de maniobra, se disponen los últimos detalles…
La navegación entre el puesto de fondeo y el Buque Presidencial será realizada a vela, portando todo el aparejo.

A las 14:00 horas se inicia el desfile naval, las unidades invitadas maniobran y cada una al pasar frente a las autoridades del Ejecutivo Nacional, con toda su tripulación en posición de honores, presentan su saludo, levantando su gorra con la mano derecha y mencionando a todo pulmón el nombre del país que representan. Los buques venezolanos que desfilaron a continuación hicieron lo mismo y exclamaron tres veces: “el saludo a la voz”.

-¡Venezuelal… ¡vival…
-¡Venezuelal… ¡vival…
-¡Venezuelal… ¡vival…
Esto sucedía en un lapso de aproximadamente 20 segundos.

En la posición final de la formación, no obstante tratarse de un invitado especial, el Buque Escuela Guayas se dispone a presentar su saludo como última unidad en participar en el desfile naval. Fue una situación especial por tratarse de un buque escuela con propulsión a vela, por tal condición requería mayor espacio de maniobra y la ruta despejada de otros buques que pudieran ponerlo en riesgo durante su navegación.

-¡Rol de maniobra!
Vibró la orden del Comandante, Capitán de Navío Carrillo Páez, en toda la jarcia del Buque Escuela de la hermana República del Ecuador…
-¡Posición de honores!… -¡Subida por alto!… -¡Levar el anclal…
Cuando aún quedaba medio grillete de cadena en el agua, se ordenó:
-¡Largar tomadores de las velas cuadras!…
-¡Trinquete y mayor bracear una cuarta a estribor!…
Finalizada esta labor, los cadetes ocuparon sus puestos de maniobra en las vergas del trinquete, mayor y botavara del mesana; pero esta vez sin sus cabos o andariveles de seguridad (quitamiedo), porque el aparejo sería dado…
-¡Ancla a pique… Se escuchó a proal…-¡Iza y caza foques, estáis, proeles y popeles!… La proa del Guayas se orientó hacia estribor.
-¡Caza escotas trinquete y mayor!…
-¡Timón al medio!…
-¡Así derecho timonel!…-¡Rumbo uno ocho cero!…
Soplaba brisa entablada del noreste con una velocidad promedio de diez nudos.
-¡Ancla asegurada!
El Buque Escuela Guayas, maniobró como si fuese movido por una fuerza poderosa. Daba la impresión que el esfuerzo lo producía un solo hombre. Todas las órdenes fueron ejecutadas de forma sincronizada…

El Guayas portó el viento por su costado de babor y comenzó a deslizarse en el “manto azul de ondulado terciopelo” que dijera Baralt, cuyo color se tornó esmeralda con el atardecer marabino. Las aguas del Lago, el viento y la dinámica de mareas y corrientes, entendieron lo que el Buque Escuela Guayas y su tripulación pretendían ejecutar: estaban tomando la iniciativa para que la hermana República de Venezuela encargarse la construcción del Buque Escuela Simón Bolívar. Esa misma sintonía: tripulación, buque; confirma la opinión que en muchas ocasiones he definido… los buques tienen alma y se comportan acorde al sentimiento y cariño que los hombres de mar aportan cada día en sus maniobras y mantenimiento.
El Buque Escuela Guayas imitaba en esos momentos el vuelo rasante de una gaviota.

Deseaba demostrar lo que representaba con plenitud marinera, porque se pretendía algo muy especial. En esos instantes quien reinaba en el Lago de Maracaibo, de manera impresionante, era el Buque Escuela Guayas de la Armada de la República del Ecuador. Su silueta adquirió un atractivo deslumbrante y sus blancas velas semejaban alas que planeaban la entablada brisa, que las mantenía infladas de emoción. Con moderada escora a estribor, el Buque Escuela
Guayas se aproxima de manera sutil al buque
presidencial, el viento sopla del estenoreste, la voz de mando del Comandante rompe el silencio: -¡Timonel al rumbo dos dos, cero!… ¡Por estribor!…
El timonel repite:
-Rumbo dos dos, cero. Por estribor…

La expectativa es hermosa y obligante, se escucha la pitada marinera y el mismo Comandante Capitán de Navío Carrillo Páez ordena:

-¡Saludo a la voz por el costado de estribor!.

Surge el porte marcial de oficiales, suboficiales, cadetes y marineros quienes a una sola voz exclaman a todo pulmón:
-¡Venezuelal… ¡vival…
-¡Venezuelal… ¡vival…
Y concentrando toda la energía:
-¡Simón Bolívar!… ¡viva!
Mientras levantaban la gorra con su mano derecha…
Allí estuvo el derroche del gran secreto que guardaba el Comandante del Buque Escuela Guayas de la Armada de la República del Ecuador, esa última frase:
-¡Simón Bolívar!… ¡viva! Tronó cual poderoso cañón que logra un blanco certero.

La maniobra fue ejecutada con precisión y maestría, en aproximadamente 25 minutos, tiempo en el cual nos transportamos al mundo de las ilusiones y fantasías marineras.
La emoción que sentíamos todos los que tuvimos la suerte de estar a bordo del Buque Escuela Guayas, se transformó en un derroche de alegría, de hermandad y entusiasmo marinero…

El Guayas, también lo manifestaba.
Engalanado con todo su aparejo portaba la brisa que silbaba al atravesar la jarcia, navegando con el viento a un largo…
El Buque Escuela mantuvo su rumbo, no derivó.

El desfile ante las autoridades del Ejecutivo Nacional y personalidades invitadas se realizó a una distancia aproximada de cien metros, muy estrecha para este tipo de maniobra; pero era necesario, y fue efectiva…
Logró su objetivo…
Bolívar!… ¡vival…

La ruta seguida por el Guayas está representada en un croquis al final del presente capítulo.
Las crónicas y testimonios posteriores, tales como los obtenidos del Doctor Elías Osorio Belisario, Consultor Jurídico de la Marina; y el Capitán de Fragata Germán Romero Ocando, Edecán del Presidente de la República; presentes a bordo del Isla de Aves y en posición muy cerca de las autoridades, revelaron que la maniobra ejecutada por el Buque Escuela Guayas, durante la revista naval, emocionó a las autoridades del Ejecutivo Nacional. Esto ocurrió de tal manera que el General de División Fernando Paredes Bello, Ministro de la Defensa, dirigiéndose al ciudadano Presidente de la República de Venezuela exclamó con especial motivación:

-Señor Presidente, ese es la clase de buque que requiere nuestra Marina para la formación de los futuros oficiales navales de Venezuela…

Era tal la expectativa del momento, que el ciudadano Presidente de la República, Carlos Andrés Pérez, de forma inmediata respondió:

-Elabore la cuenta Ministro.

Los comentarios entre las autoridades presenciales no se hicieron esperar, el espíritu del Buque Escuela Guayas embriagó de entusiasmo a los que tuvieron el privilegio de apreciar una actuación marinera de altura, que sembró en el corazón de la Marina de Venezuela, las ansias de enarbolar el Pabellón Patrio en el Buque Escuela que fortalecerá la educación naval y el conocimiento del medio marino de nuestros cadetes, navegando con el viento… Navegando a vela…

Mientras los acontecimientos se diluyen, con el soplar de la brisa lacustre y el sol declina lentamente en la búsqueda de su ocaso, el Buque Escuela Guayas atraca de nuevo en los muelles del puerto marabino.

Las sorpresas no han concluido… El ciudadano General de División Fernando Paredes Bello, Ministro de la Defensa, y el ciudadano Vicealmirante Magín La Grave Fry, Comandante General, esperan en el muelle hasta el final de la maniobra de atraque y suben a bordo del Buque Escuela, recibiendo los honores correspondientes a sus altas investiduras.

En el portalón de la nave el Capitán de Navío Aníbal Carrillo Páez y su plana mayor, reciben a las autoridades visitantes…

-¡Bienvenidos a bordo!; es un honor para la Armada de la República del Ecuador la presencia de tan dignas autoridades de la República de Venezuela a bordo del Buque Escuela Guayas.

Fue una visita no programada…
Las felicitaciones muy bien merecidas no se hicieron esperar…

Se intercambian saludos…
-Fue una excelente maniobra, reciba usted y su tripulación una calurosa felicitación, expresó el Ministro de la Defensa…
El Comandante General manifestó:
-Capitán de Navío Carrillo Páez, usted enorgullece el gentilicio de marino: Bravo Zulú…

El Capitán de Navío Carrillo Páez invitó a la cámara de oficiales del Buque Escuela, lo hizo con insistencia, porque las autoridades querían retirarse; pero aceptaron pasar un instante a la cámara. Las copas dispuestas de un exquisito vino blanco bien frío esperaban a los visitantes.

-Permítanme mi General de División y mi Vicealmirante, ofrecer este brindis por el Buque Escuela Simón Bolívar, de la hermana República de Venezuela, expresó el Capitán de Navío Aníbal Carillo Páez…

El Comandante General de la Marina, miró a un simple espectador de tan hermoso momento… Y dijo: -¡Simón Bolívar!…
El Ministro de la Defensa intervino:
-¡Simón Bolívar!.. Que mejor nombre para nuestro Buque Escuela.

¡Se llamará Simón Bolívar! Este será un homenaje en la fecha aniversaria de su nacimiento…
Y brindamos por el Buque Escuela de la República de Venezuela, el Simón Bolívar.

La visita fue fugaz como la brisa del ocaso que refresca la ciudad cuna del General Rafael Urdaneta, héroe de Valencia… *”General: defenderéis a Valencia hasta morir”…, le ordenó el Libertador. Ninguna otra orden fue mejor cumplida…*

En la bitácora del Buque Escuela Guayas los registros se escriben para la historia.
Acaeció un 24 de Julio de 1978, fecha aniversaria de los 195 años del natalicio del Padre de la Patria, El Libertador Simón Bolívar, conmemoración de los 155 años de la Batalla Naval del Lago de Maracaibo y Día de la Marina de Guerra de la República de Venezuela.
Que mejor manera de dar relevancia a este irrepetible acontecimiento que transcribir a continuación la primera estrofa de la letra del Himno del Estado Zulia, escrita por Udón Pérez; honrando a los marinos:
La luz con que el relámpago tenaz del Catatumbo del nauta fija el rumbo cual límpido farol; el alba de los trópicos, la hoguera que deslumbra cuando el zenit encumbra la cuadriga del sol…
No emulan de tus glorias el fúlgido arrebol.

Así comienza la historia.

Nace una estrella de primera magnitud, la más brillante en la constelación de la Marina de Guerra de la República de Venezuela: el Buque Escuela Simón Bolívar.

FUENTE: Buque Escuela. Capitulo 1 / issuu.com

REMISIÓN: Cnel (Av.) Cecilio Brizuela Dímas

IMAGEN SUPERIOR: Por cortesía de Wikipedia

Opositores ofuscados. Por: Eddie A. Ramírez S.

Opositores ofuscados

Eddie A. Ramírez S.
En estos tiempos de bombardeo masivo de informaciones ciertas, falsas o de media verdades es inevitable que se perturbe nuestra capacidad de razonar. El problema se agudiza cuando estamos sometidos a presiones de diversa índole. Resulta difícil analizar determinada situación política cuando se siente en carne propia la escasez y la dificultad para que el ingreso alcance para cubrir las necesidades mínimas. Más difícil aún, si algún familiar o conocido ha sido asesinado, torturado, encarcelado o ha tenido que buscar refugio en otro país. O cuando es la propia persona la que ha sufrido los atropellos. Hoy en día es explicable que exista mucha ofuscación y de allí los dimes y diretes.

En estas circunstancias, la dirigencia política, articulista y opinadores tienen la responsabilidad de contribuir a orientar al resto de los ciudadanos para no caer en intolerancias que dificultan cualquier solución. Descalificar a otro compatriota por no tener la solución para sacar al usurpador Maduro es estar ofuscado por lo antes mencionado o por interés personal. Quizá si nos preguntáramos qué haríamos si tuviésemos poder de decisión, nos daríamos cuenta de que a veces somos injustos al descalificar a quienes no piensan como nosotros.

Por ofuscados hemos agredido de palabra a personas y a instituciones. En abril del 2002 hicimos picadillo a Pedro Carmona y a quienes manejaron esa crisis por los errores cometidos, unos ciertos, otros no, que permitieron que Chávez regresara al poder. Al respecto no toman en cuenta que Chávez tenía el apoyo de los comandantes de tropa. Después del paro cívico de diciembre de ese mismo año enfocaron las baterías en contra de Carlos Ortega y de Carlos Fernandes por haber convocado una huelga “inoportuna” y a los petroleros por haber abandonado sus puestos “facilitando al régimen que se apoderara de Pdvsa”. Es decir, que deberían haber permanecido tranquilos esperando las elecciones porque lo que había era un “déficit de democracia”.

Después le tocó el turno de hacer de “punching ball” a la Coordinadora Democrática y a su sucesora la Mesa de Unidad Democrática. Volaron las acusaciones de “colaboracionismo”. Perdimos a un excelente dirigente como Ramón Guillermo Aveledo, ensalzado en un principio y luego condenado al ostracismo. Se logró ganar un referendo sobre la reforma de la Constitución y después la mayoría de la Asamblea Nacional, pero como no se produjo el cambio porque el régimen cuenta con el apoyo de la Fuerza Armada y de un grupo no despreciable de seguidores, surgieron las críticas porque no se desplazó a Maduro en seis meses.

Los militares han sido un blanco evidente, ya que al tener las armas muchos civiles consideran que todos son culpables y que derrocar a una dictadura es coser y cantar, no percatándose que es una organización piramidal y vigilada estrechamente, por lo que las probabilidades de una insurrección exitosa no son elevadas. Prueba de ello son los cientos de oficiales que han sido pasados a retiro, encarcelados, torturados e incluso asesinados,como el caso del capitán de corbeta Rafael Acosta Arévalo.

Al presidente (e) Juan Guaidó lo elevaron por las nubes, pero como pasa el tiempo y no cesa la usurpación, ahora le reclaman que está en campaña electoral. ¿Qué puede hacer, salvo recorrer el país animando a la gente, instar a la Fuerza Armada a que respete la Constitución, designar embajadores que están cumpliendo un excelente trabajo y estar en contacto con gobiernos democráticos ante los cuales denuncia los atropellos y solicita sanciones? ¿Cómo puede haber opositores tan ofuscados que lo critican porque no logra que intervenga una fuerza armada de países democráticos? ¿Acaso que eso depende de Guaidó? Califican de fracaso el que no lograra entrar la ayuda humanitaria y que los militares no atendieran el llamado desde La Carlota. ¿Acaso era preferible que no lo intentara?

Algunos deben dejar de decir que apoyan al presidente (e) pero le disparan trascorrales. Quizá puedan ganar algunos aplausos momentáneos, pero cuando cese la ofuscación irremediablemente perderán credibilidad, lo cual es indeseable, ya que algunos son gente valiosa. Dirigentes y ciudadanos en general debemos entender que se requiere una unidad sin zancadillas y sin francotiradores.

Como (había) en botica:

Torturar a un preso es lo más bajo que puede llegar un ser humano. Maduro, el general Padrino López y el general Hernández Dala, Director de Contrainteligencia Militar, entre otros, son responsables del asesinato por tortura del capitán de corbeta Rafael Acosta Arévalo. También hay información de que el teniente coronel Ígber Marín Chaparro, preso desde marzo 2018, está siendo torturado. Marín fue el primero de su promoción. Igualmente el médico José Alberto Marulanda ha sido torturado por los esbirros de la dictadura Desde el pasado 21 de junio se encuentra secuestrado por el Sebin nuestro amigo José Méndez, ciudadano de arraigados principios cristianos, ingeniero nuclear, miembro de COENER, defensor de los derechos humanos y luchador incansable, quien ha denunciado en la Corte de La Haya los atropellos del régimen.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez 2/07/19. Digaloahi digital, Noticiero Digital y Runrunes
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